- Información sobre
- el autor,
- click en su foto.
|

Original de:

|
- Tan
ignorante soy que no poseo
- saber de ti,
ni técnica, ni arte;
- quiero
aprenderte entera, porque creo
- que
sólo al concerte podré amarte.


|
-
37.
- La
pregunté una vez
- Para
quién su canción de amor sería.
- Me
dió su desnudez
- Al
par que sonreía,
- Y
comprendí que su canción es mía.
-
- 38.
- Vino
sin anunciarse,
- La
abrí los brazos, musité en su oído,
- Y
comenzó a entregarse.
- Por
un malentendido,
- Partió
en silencio, y me envolvió el olvido.
-
- 39.
- ¿De
qué sirven mis ojos, si no te veo?
- ¿De
qué sirven mis labios, si no los besas?
- ¿Para
qué se me ha dado tanto deseo,
- si
tan sólo recojo vanas promesas?
-
- 40.
- Qué
grande y qué fría resulta la cama
- Durmiendo
abrazado a tu ausencia.
- A
gritos mi cuerpo en la noche reclama
- Tu
voz, su soñar, tu presencia.
-
- 41.
- Palabras,
palabras vacías…
- Vacías
y sin esperanza…
- Transcurren
las noches, los días,
- Y
suenan sombrías, sombrías,
- Y
nada con ellas se alcanza.
-
-
- 42.
- La
sospecha es un buitre que se cierne en la altura
- Rondando
tenebroso la ilusión moribunda.
- Destrozada
a los golpes de tu duda iracunda,
- Se
desangró vertiendo suavidad y ternura.
- El
buitre está a la espera de arrancar los despojos,
- Sin
que a la vista de ello se humedezcan tus ojos.
(Indice)

-
- 14- No
sé qué hacer
-
- Me
llamas con tu grito desolado
- y
no sé responder debidamente.
- Mis
palabras no expresan lo que siente
- mi
pobre corazón desesperado.
-
- Hay
momentos que amor ha renunciado
- incapaz
de escuchar la voz doliente,
- y
aunque vuelve otra vez, y se arrepiente,
- de
nuevo se aniquila destrozado.
-
- En
este ir y venir, sin saber cómo,
- en
esta agitación, sin saber cuándo,
- en
esta triste opción que dejo y tomo,
-
- Vivo
en la confusión, siempre pensando
- qué
puedo hacer por tí, cuando me asomo
- a
tu alma herida, viéndola llorando.
-
- Los
Angeles, 6 de Agosto de 1997
- (Indice)
- 15- Invitación
-
- Tendida
sobre el borde de la cama,
- colgaba
la ondulante cabellera
- como
en profunda catarata fiera,
- que
el rojo vivo de pasión derrama.
-
- El
intenso mirar de ardiente llama
- dulce
y provocativo y firme, era
- como
una invitación tan a la espera
- que
esperar fuera insulto hacia la dama.
-
- La
miré, me acerqué y a sus mejillas
- tendí
las manos con temblor ligero,
- percibiendo
en su cuerpo un sobresalto.
-
- Sonrió,
la besé, vi sus rodillas
- abrirse
como rosa en el florero,
- y
me dejó tomarla por asalto.
-
- Los
Angeles, 6 de Agosto de 1997
- (Indice)
- 18- Tus
palabras
-
- A
veces flechas raudas y candentes
- dDisparadas
al aire en busca mía;
- a
veces perros en cruel jauría
- avanzando
los clavos de sus dientes.
-
- O
quizá las pedradas inclementes,
- o
el tiro por la espalda en agonía,
- o
el puñal en el pecho en noche fría,
- o
el veneno letal de las serpientes.
-
- Tal
suenan tus palabras, desgarrando
- la
fábrica moral del sentimiento,
- que
llora, sin saber cómo ni cuándo
-
- Surgió
en la vida el singular momento
- en
que murió el amor, pulverizando
- en
el alma hasta el último fragmento.
-
- Los
Angeles, 8 de Agosto de 1997
- (Indice)
- 19- Sus
palabras
-
- A
veces manso arroyo, acariciando
- las
flores, al rodar de la corriente;
- a
veces la frescura de la fuente
- apagando
el sudor, y refrescando.
-
- O
quizá el fuego intenso, llameando,
- o
un rayito de luna sonriente,
- o
el fulgor de la aurora en el oriente,
- o
la mano en el hombro, reanimando.
-
- Tal
suenan sus palabras en mi oído,
- incesante
raudal de amor y entrega
- que
da el suspiro, pero no el gemido.
-
- Copa
de vino que a mis labios llega,
- puerta
cerrada al golpe del olvido,
- guía
segura para el alma ciega.
-
- Los
Angeles, 9 de Agosto de 1997
- (Indice)
- 20- Efímera
-
- Se
dió a mí toda, aunque jamás nos vimos,
- y
un día se alejó, confusa y triste.
- En
el alma vacía aún hoy persiste
- el
eco del amor que nunca hicimos.
-
- ¿Por
qué en la vida vamos y venimos
- con
esta indecisión que se resiste,
- sin
ver que en el amor todo consiste
- en
el momento actual en que vivimos?
-
- Dudas,
y celos, e imaginaciones
- arrasan
el castillo de los sueños
- y
enmudecen la voz enamorada.
-
- Es
una muerte estéril, sin razones,
- causada
por motivos tan pequeños
- que,
aunque parecen todo, no son nada.
-
- Los
Angeles, 17 de agosto de 1997
- (Indice)
- 21- Lamento
de la Esposa
-
- Nuestro
amor fue un torrente de pasiones,
- un
remanso de besos y ternura,
- pero
el frío cruel de la amargura
- ha
congelado nuestras relaciones.
-
- Suenan
gemidos donde oí canciones,
- veo
abandono donde vi dulzura,
- y
en la niebla de triste desventura
- vagan
perdidos ambos corazones.
-
- Tus
labios se alejaron de mi boca,
- mis
pechos no recuerdan ya tus manos,
- y
mis brazos son huérfanos sin tí.
-
- No
me penetra ya tu furia loca,
- y
al ver que en tí son mis deseos vanos,
- si
alguien se ofrece, le diré que sí.
-
- Los
Angeles, 18 de agosto de 1997
- (Indice)
- 25- Lamento
del Esposo
-
- ¡Qué
rudo despertar en este día,
- con
el frío en los huesos, y tú ausente!
- Yacías
a mi lado, y en mi mente,
- mas
no pude sentir tu compañía.
-
- Mi
memoria en tu busca descendía
- revisitando
el corazón doliente,
- y
hallando sólo el eco indiferente
- de
quien un tiempo fue, mas ya no es mía.
-
- Ya
no me das la dulce primavera
- de
intensa juventud, de amor sin quejas,
- de
entrega sin reserva, y de placer.
-
- Me
has cerrado tu cuerpo, y tu alma entera,
- y
tan sólo una opción ahora me dejas:
- Acogerme
al calor de otra mujer.
-
- Los
Angeles, 19 de agosto de 1997
- (Indice)
- 22- Lamento
de la Madre
-
- Les
ví alejarse, firmes en su intento,
- y
un fulgor luminoso en la mirada;
- y
al punto comprendí que nadie o nada
- podría
ensombrecer su firmamento.
-
- ¡Qué
entrañable y que triste ese momento,
- y
qué esperanzadora la alborada
- que
ha de alumbrar la senda, vinculada
- a
un porvenir brillante o turbulento.
-
- El
joven marcha con el paso airoso,
- la
mujercita con pisada leve,
- ambos
con mucho de ellos y más mío.
-
- Mi
corazón les mira temeroso,
- y
es su ausencia, en el alma, como nieve…
- ¡Qué
frío está el hogar, y qué vacío!.
-
- Los
Angeles, 18 de agosto de 1997
- (Indice)
- 23- Lamento
del Niño
-
- Fui
obligado a nacer, y a mi llegada
- no
hubo fiestas, ni luz, ni regocijo;
- era
una boca más, un otro hijo,
- voz
silenciosa, súplica ignorada,
-
- Sin
sonrisas, ni amor, y el alma helada.
- Quizá
antes de nacer, alguien maldijo
- la
simiente del hombre que se dijo
- padre
mío, sin ser padre de nada.
-
- ¡Oh,
Dios, si tu bondad es infinita,
- por
qué permites este obrar maldito,
- y
tu poder no aplasta la maldad?
-
- Desciende
de tu altura, inhabilita
- la
mano que ejecuta este delito,
- y
vuelve hacia el cruel su crueldad.
-
- Los
Angeles, 19 de agosto de 1997
- (Indice)
- 24- Lamento
de la Doncella
-
- Bajo
mi piel se agita incontrolable
- un
alud de deseos escrespados,
- que
el viejo ha de llamar desenfrenados,
- y
el joven sensación inevitable.
-
- ¿Cómo
he de hacer en esta formidable
- avalancha
de instintos arraigados,
- que
anhela mis vestidos desgarrados,
- y
exige posesión interminable?
-
- Quiero
que un hombre venga y me avasalle;
- quiero
entregarme en absoluta ofrenda;
- quiero
ser y tener una obsesión.
-
- Y
cuando el corazón vibre y estalle,
- mi
cuerpo ha de correr libre y sin rienda,
- con
desenfreno y sin vacilación.
-
- Los
Angeles, 19 de agosto de 1997
- (Indice)
- 26- Desde
lejos
-
- Cada
noche me invitas a tu lado,
- y
mi cuerpo se queja en la distancia,
- viendo
que tu sensual exhuberancia
- se
consume en un fuego malogrado.
-
- El
paisaje del alma, desolado,
- sin
tiempo, ni lugar, ni circunstancia,
- vive
una noche oscura, en la ignorancia
- de
la luz que tu ausencia le ha negado.
-
- Ven
a mí, no retardes este encuentro,
- que
el corazón me duele de esperarte,
- y
sólo tu recuerdo llevo dentro.
-
- Quiero
también tu cuerpo para amarte,
- tu
flor abierta en la que yo me adentro,
- y
nunca más permanecer aparte.
-
- Los
Angeles, 31 de agosto de 1997
- (Indice)
- 27- Decepcionada
-
- Te
ví en la fría sombra de la pena
- de
cara al muro de la soledad,
- al
sentir que la voz de la amistad
- degeneró
en rumor de voz ajena.
-
- La
decepción impuso su cadena
- en
torno a tí; pero su crueldad
- te
hirió en el alma, no en la dignidad;
- no
eres tú quien merece la condena.
-
- Si
el corazón derrama confianza,
- y
con su luz a todos ilumina,
- es
justo que alentemos esperanza.
-
- Mas
si recibe el clavo de una espina,
- quizá
en lugar de optar por la venganza,
- tuerza
el rumbo en la senda en que camina.
-
- Los
Angeles, 31 de agosto de 1997
- (Indice)
- 28- Mi
corazón
-
- ¿Cómo
es mi corazón? Quizá es la encina
- fime
y austera sobre el campo yerto;
- quizá
el almendro en flor, en fértil huerto;
- o
el enhiesto ciprés en la colina.
-
- O
el sauce triste que el ramaje inclina;
- o
el olmo umbroso en el paisaje abierto;
- o
quizá es la palmera en el desierto,
- de
fresca sombra al alma peregrina.
-
- A
veces resistiendo imperturbable
- la
lluvia, el frío, el vendaval violento,
- sin
doblegarse a extraña turbulencia.
-
- Y
a veces abatido y vulnerable,
- sus
ramas desgajadas por el viento,
- e
inseguro de su supervivencia.
-
- Los
Angeles, 1 de septiembre de 1997
- (Indice)
- 29- Amor
muerto
-
- He
visto retornar la primavera,
- en
el áspero invierno anticipada,
- pero
no me ha cubierto su llegada
- del
gozo de que se hace pregonera.
-
- Cuántos
meses oscuros, a la espera
- permanecí,
soñando su alborada,
- y
ahora, al venir, me deja el alma helada,
- y
un amargo sabor que desespera.
-
- El
rosal que plantaste en mis jardines
- no
ha visto florecer ninguna rosa,
- ni
ha sentido volar los ruiseñores.
-
- Lúgubres
trompas, no alegres clarines,
- rompen
el aire en marcha tenebrosa,
- llorando
al sepultar nuestros amores.
-
- Los
Angeles, 1 de septiembre de 1997
- (Indice)
- 16- Entrega
-
- No
quiero argumentarte con razones,
- ni
discutir deberes ni derechos.
- Quiero
poner mis manos en tus pechos,
- y
mi cálida lengua en tus pezones.
-
- Quiero
fundir en una dos pasiones,
- unir
en uno separados lechos,
- rodearte
de abrazos tan estrechos
- que
hagan latir al par dos corazones.
-
- Y
cuando sientas mi total entrega,
- y
tu cuerpo responda enteramente,
- no
habrá en nosotros nada que se niega.
-
- Vibrarás
de lujuria irreverente,
- y
aceptaré cuanto de tí me llega,
- dulce,
tierno, agresivo o indecente.
-
- Los
Angeles., 6 de Agosto de 1997
- (Indice)

|
|
|
|