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- 342
- Felicidad
-
- Nos
prodiga la vida cien senderos,
- o
uno solo con cien bifurcaciones,
- y
cada una de tantas direcciones
- libres
nos puede hacer o prisioneros.
-
- Hombres
de paz o espíritus guerreros,
- mentes
de sensatez o sinrazones,
- en
solitario, en aglomeraciones,
- todos
en cierto modo compañeros;
-
- pretendientes
de idéntico objetivo,
- eternamente
azul, radiante, vivo,
- en
búsqueda perenne, sin llegar.
-
- Pues
la felicidad no está en la meta,
- sino
en las huellas que cada alma inquieta
- deja
en el polvo gris al caminar.
-
- Los
Angeles, 4 de abril de 2000
- (Indice)
(Comentario)



- 343
- Marcada
al nacer
-
- Al
emerger en flor tu nacimiento,
- doblaron
las campanas de mi vida
- con
tañido de gozo y bienvenida,
- nunca
más anhelado advenimiento.
-
- Te
vi mujer entera en un momento,
- adyacente
a mi piel, semidormida,
- de
ilusiones tan sólo revestida…,
- qué
invitación al reconocimiento!
-
- Establecí
mi marca en tu futuro,
- para
mí tan diáfano y seguro
- como
la luz que pertenece al día.
-
- Y
desde entonces me has pertenecido,
- y
a mí vendrás, aún sin haber sabido
- que
antes de dar un paso ya eras mía.
-
- Los
Angeles, 5 de abril de 2000
- (Indice)
(Comentario)



-
- 344
- Es
de noche sin ti
-
- Raudo
el jinete de la noche avanza,
- y
de los pliegues de su capa vierte
- taciturno
temblor, frío de muerte,
- en
negra sombra de desesperanza.
-
- Tiempo
sin ti, fatídica alianza
- del
dolor y el recuerdo, que convierte
- la
azul serenidad en hueco inerte,
- la
nostalgia en cruel punta de lanza.
-
- Casi
te tuve un día, casi fuiste
- verídica
y tangible; mas hoy triste
- añoro
tanto lo que no fue mío…
-
- Qué
infausta noche, noche inagotable,
- cuya
luna en menguante, como un sable,
- me
rasga el corazón, mudo y sombrío.
-
- Los
Angeles, 6 de abril de 2000
- (Indice)
(Comentario)



- 345
- Reiteración
-
- Enfermaron
las lágrimas sus ojos,
- arrancándole
el brillo a la mirada,
- filtrándose
hasta el fondo de la almohada
- más
de triste abandono que de enojos.
-
- Precintó
el corazón con diez cerrojos,
- y
se evadió a su sombra en retirada,
- de
amor dolida, de vivir cansada,
- quedando
de su ayer sólo despojos.
-
- Desangrándose
el alma en tanta espina,
- se
prometió no restaurar la ruina
- infligida
a su vida en tal fracaso.
-
- Y
se dejó dormir en su agonía,
- sin
advertir que al despertar un día
- volvería
a beber del mismo vaso.
-
- Los
Angeles, 8 de abril de 2000
- (Indice)
(Comentario)



- 346
- Malogrados
encuentros
-
- Vecindario
de cien casas vacías
- rezumando
abandonos y querellas,
- con
lobreguez de noches sin estrellas
- y
soledad de madrugadas frías.
-
- Tus
propias desventuras se hacen mías,
- al
marcar, como en tí, el tiempo sus huellas
- en
las moradas de mi ayer tan bellas,
- hoy
ruinas olvidadas y sombrías.
-
- Qué
vano afán, qué trágicos destinos,
- hombres
sin casas, casas sin vecinos,
- sueños
errantes, gentes sin soñar…
-
- Y
tal vez el amor clamando intacto
- por
el descubrimiento de un contacto
- improbable
de materializar.
-
- Los
Angeles, 10 de abril de 2000
- (Indice)
(Comentario)



- 40
- Lazarillo
de Tormes
-
- Pertenezco
a esa nueva clase astuta
- forjada
en el crisol del bajo mundo,
- graduado
en peripecias, vagabundo,
- docto
en tretas, ajeno a la disputa.
-
- Duro
es sobrevivir sobre la ruta,
- pero
mi aprendizaje en ella fundo,
- que
el ingenio deviene más fecundo
- cuanto
menos el ánimo disfruta.
-
- Hubiera
sido caballero andante,
- cual
lo fuera Amadís, como Tirante,
- si
en otro siglo hubiera amanecido.
-
- Mas
no en éste, de ciegos y rufianes,
- hidalgos,
clérigos y ganapanes,
- cuyas
míseras vidas he sufrido.
-
- Los
Angeles, 12 de abril de 2000
- (Indice)
(Comentario)



- 19
- Garcilaso
de la Vega
- "Si Garcilaso volviera,
- yo sería su escudero:
- Qué buen caballero
era". (R. Alberti)
- La
espada del poeta en sangre escribe,
- con
la pluma guerrea el caballero,
- y
el pastor, en acento plañidero,
- el
dulce lamentar de amor describe.
-
- Verde
aroma silvestre el campo exhibe,
- de
églogas virgilianas hervidero,
- y
agoniza el amante, prisionero
- del
desdén despiadado que recibe.
-
- Oh,
bucólica vida de rebaños,
- de
paz, de languidez, mientras los años
- se
van unos tras otros sucediendo.
-
- Y
la amada glacial, inasequible…
- En
esta soledad inextinguible,
- “salid
sin duelo, lágrimas, corriendo.”
-
- Los
Angeles, 12 de abril de 2000
- (Indice)
(Comentario)



- 334
- Entrañable
contacto
-
- Abstenerme podré de la alegría,
- autorizando el sueño a mis canciones;
- abdicaré de tantas obsesiones
- como pululan en mi fantasía.
-
- Sordo he de ser a la íntima armonía
- generadora de mis ilusiones;
- y aún puedo declinar las inserciones
- que a la vez me hacen tuyo y te hacen mía.
-
- Por tí renunciaría a cuanto el mundo
- sembró en el sedimento más profundo
- de este alma trashumante, libre, infiel.
-
- Mas no prescindiré de la ternura
- que envuelve mi figura y tu figura
- en desnudo calor de piel a piel.
-
- Los
Angeles, 19 de marzo de 2000
- (Indice)
(Comentario)



- 335 - Un
minuto
-
- ¿Cuánto tiempo me has dado de tu vida?
- ¿Un año, un mes, una hora, un minuto?
- Año de gozo es lapso diminuto,
- y el minuto es eterno al alma herida.
-
- Es el tiempo entidad indefinida
- a que cada uno ha de pagar tributo;
- yo, al pensarte, te tengo, te disfruto,
- y te lloro en ausencia dolorida.
-
- Qué minuto tan insignificante,
- tan largo, y a la vez tan fulgurante…
- ¿Te he conocido ayer, o hace mil años?
-
- Y este minuto que se hará futuro,
- ¿será la puerta abierta, o será el muro?
- ¿nos tornará en amantes, o en extraños?
-
- Los
Angeles, 20 de marzo de 2000
- (Indice)
(Comentario)
-



- Amigos
-
- Déjame ser tu amiga, aunque me impidas
- traspasar la frontera de los besos;
- pero descubre ante mi vista el campo
- de tus ideas y tus sentimientos;
- quedaré penetrada por tu mente,
- y tu sentir me arrollará de lleno,
- aún viendo tus impulsos divididos
- en tantas direcciones por el viento.
- Intima cercanía, ni tan cerca
- ni en tanta intimidad como deseo,
- pero en comunidad de tentativas,
- y en tolerancia de los desacuerdos.
-
- Quiero ser el espejo de tu imagen,
- guardando y devolviendo tu reflejo,
- sin limitarte ni ejercer dominio,
- mío y en libertad, mas nunca lejos.
-
- Has de seguir tu ruta, yo la mía,
- nunca en oposición, mas paralelos,
- tan accesibles que la mano de uno
- sirva de apoyo al otro en el tropiezo.
-
- Amarás, amaré, y entre nosotros,
- amantes, camaradas, y sin celos,
- coexistirán las tres intensidades,
- más fuerte la amistad por el respeto.
-
- Revélate, y a tí he de revelarme,
- entrañable intercambio de secretos…
- Qué redención, sin culpas, sin engaños…
- Que vivan otros en su cautiverio,
- tú y yo abriremos puertas y ventanas,
- y un aire puro, con olor de almendro,
- llevará a nuestros íntimos rincones
- la lozanía que desconocieron.
-
- Los
Angeles, 21 de marzo de 2000
- (Indice)
(Comentario)



- 336 - Sospechas
-
- Siento emanar de tí infidelidad,
- aunque carezcas de infidelidades;
- pero el hielo de tus frivolidades
- ha de cristalizar mi soledad.
-
- Me encuentro en el confín de la verdad
- y en el borde de las perplejidades;
- mas no he de provocar hostilidades,
- más bien me ocultaré en la oscuridad.
-
- ¿Por qué abatir obstáculos surgidos,
- sean ya verdaderos o fingidos,
- si una ruina no más ha de quedar?
-
- Sigue tu rumbo sin mi compañía,
- que yo continuaré en la lejanía
- amando aún más a quien no supo amar.
-
- Los
Angeles, 22 de marzo de 2000
- (Indice)
Comentario)
-



- 337 - Separación
-
- Percibirás mañana en mi mirada
- esa caricia prolongada y triste
- del que a la despedida se resiste;
- y al partir quedarás en mí encerrada.
-
- Vestida irás de mí, galvanizada
- por el mismo fervor que en mí encendiste,
- bajo el velo de besos que aún persiste
- sobre tu ávida piel arrebatada.
-
- Y cuando te hayas ido, y estés lejos,
- me verás en el agua, en los espejos,
- en la nube, en el pájaro, en la flor.
-
- Y así yo te he de ver, omnipresente,
- en cada rostro mustio o sonriente,
- en la nostalgia, el sueño y el dolor.
-
- Los
Angeles, 23 de marzo de 2000
- (Indice)
(Comentario)



- 338
- Perenne
abrazo
-
- Has nacido de nuevo, y soy la cuna
- recogiendo tu cuerpo en mi regazo;
- sazona lenta, para que mi abrazo
- te pueda retener. Y si en alguna
-
- ocasión nos traiciona la fortuna
- cercenando implacable nuestro lazo,
- ya con daga sutil, ya de un zarpazo,
- forzándote a virar…, mira a la luna.
-
- En cada rayo puro, cristalino,
- yo estaré iluminando tu camino,
- te seguiré abrazando, aún sin tenerte.
-
- Tal vez no me verás, pero en tu ocaso
- sabrás que te he seguido paso a paso,
- desde que a mí naciste hasta la muerte.
-
- Los
Angeles, 24 de marzo de 2000
- (Indice)
(Comentario)



- 339
- Reinvéntame
el amor
-
- Reinvéntame el amor…, que ha envejecido
- agobiado de besos rutinarios
- y vacíos, monótonos rosarios
- de palabras ya faltas de sentido.
-
- Forja su génesis con estallido
- de silenciosos besos incendiarios;
- sepulta en el olvido los horarios,
- la costumbre, la técnica y el ruido.
-
- Reinvéntame el frescor de la sonrisa,
- transformada hoy en mueca, e improvisa,
- que aborrezco la premeditación.
-
- No hay mañana ni ayer, sólo el momento
- de la ardiente verdad, de acción hambriento…
- reinvéntame el amor sin la razón.
-
- Los
Angeles, 24 de marzo de 2000
- (Indice)
(Comentario)



- 340
- Archipiélago
-
- Qué regalo del mar, islas desiertas,
- inexploradas, nunca solitarias,
- al espíritu exhausto hospitalarias,
- sin murallas, obstáculos ni puertas.
-
- En estas horas de mi vida inciertas,
- dormido en situaciones rutinarias,
- me ofreceis perspectivas visionarias
- tan sólo en vuestro encierro descubiertas.
-
- Seguro de tan cálida acogida
- dejo mi casa en sigilosa huída,
- y me refugio en vuestra soledad.
-
- Oh, mis islas, mis sueños, mi retiro,
- sólo en vosotras de verdad respiro
- lejos de tan absurda realidad.
-
- Los
Angeles, 26 de marzo de 2000
- (Indice)
(Comentario)



- 341 - Inmovilidad
-
- Varado está en la playa tu velero,
- tan inmóvil y tan sin esperanza,
- el velamen izado, en añoranza
- del impulso del viento marinero.
-
- Varado está en la playa, prisionero,
- mientras el agua a su costado danza,
- el mástil aún erguido, como lanza
- firme en el puño de feroz guerrero.
-
- Así te veo, ¿así te ves?, tendida
- al borde de la inercia, restringida
- a utopías, quimeras y reflejos.
-
- Quieres huir sin dar el primer paso,
- triunfar, pero le temes al fracaso;
- oh velero, alta mar está tan lejos…
-
- Los
Angeles, 27 de marzo de 2000
- (Indice)
(Comentario)



- Autoerotismo
-
- Una noche cualquiera y unos brazos
desiertos,
- una mente poblada de cálidos
desnudos,
- la conciencia dormida, los instintos
despiertos,
- y la piel reventándose en alaridos
mudos.
-
- El la vistió de rostros múltiples, recogidos
- en cines y oficinas, plazuelas y tabernas,
- y derramó en sus huecos la flor de los sentidos,
- exprimida en un nudo de brazos y de piernas.
-
- Ni oposición obtuvo, ni consiguió su ayuda,
- ella un ente ficticio, y el un hombre fogoso,
- subyugando impaciente a una imagen desnuda,
- para ultimar su esfuerzo en solitario reposo.
-
- Y al filtrarse los rayos del sol por la persiana
- resaltando perfiles en la cámara oscura,
- percibió el desencanto flotando en la mañana,
- y un sabor en el alma de profunda
amargura.
-
- Los Angeles, 1 de abril de 2000
- (Indice)
(Comentario)
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