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| Poesía
del momento: Nº 90b |
Enero 2004 |



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- 1162
Acaríciame ya. Prohibí tu mano
cuando la absurda espera era esperanza;
pero cortado está el nudo gordiano,
y hacia ti en libertad mi paso avanza.
-
- Las
yemas de tus dedos desinfectan,
los vestigios de ayer se han disipado,
sentido y sentimiento te detectan,
y extiendes mente y piel a mi costado.

- 1163
He dejado de hablar, pero aún te miro;
qué elocuente palabra es la mirada,
qué monólogo inmenso es el suspiro...
guarda silencio, amor, no digas nada.

- 1164
A veces, cuando el cuerpo desaforado grita,
el deseo que hostiga debiera reprimirse;
aunque la cresta es alta, yace una flor
marchita
al fondo del declive, y no ha de redimirse.
-
- El
deseo vigente me hace sentir más vivo,
mayor fuerza en mis lomos, afán más
apremiante,
el desenlace es tibio, recabado objetivo
que duerme indiferente, y el ímpetu es
amante.

- 1165
De tu baúl, preserva o desestima,
los recuerdos que archivas del pasado;
el tiempo esgrime inexorable lima,
y arbitrario tal vez, o despiadado,
-
- desgastará
las joyas de la mente,
respetando trivial bisutería;
no enmudezcas la voz inteligente,
amordaza más bien la algarabía.

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- Breverías
de
- Francisco Alvarez Hidalgo
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