Poesía del momento: Nº 94b

Mayo 2004

 

Original de 

Francisco Alvarez Hidalgo

 
Con el amor sonámbulo o dormido,
vas al encuentro de caricias mudas,
subyugado el sentir por el sentido,
y en torno al árbol del placer te anudas;
profundiza en la cuenca de tu oído
su voz sedosa al par que te desnudas,
y se desatan claros manantiales,
floreciendo en tu piel rosas carnales.

 

Breverías

   
1202
Tu imagen tengo por partida doble,
dos amantes sincrónicas, desnudas,
y doblemente en torno a mí te anudas
en el espejo, enredadera y roble.
1203
Las aves del recuerdo...¿las retienes?
sin rama en que posarse en mi arboleda,
pasan de largo, despoblados trenes
con rumores de olvido en cada rueda.

1204
Tengo tantas raíces..., y tú eres una de ellas;
no se sabe hasta dónde penetrarás el suelo;
si el aire entre las hojas plañirá sus querellas,
te besará la lluvia, te marchitará el hielo.

Sigue hundiendo tus dedos en el vientre fecundo
de esta tierra, mi tierra, que te acoge y se ofrece,
tu avance en mis entrañas tan íntimo y profundo,
que al principio me agita, y al final me adormece.

1205
Llevo un beso escondido, tímida mariposa
que aún no ha iniciado el vuelo, pero tiembla y espera
que se le abran las alas; mientras tanto, reposa,
en la quieta blandura de su cuna de cera.
Llevo un beso escondido que te sueña y presiente
como voz que convida, se ofrece y casi toca;
beso de ritmo lento y amplitud ascendente
del marfil de los muslos al brocal de la boca
1206
La partida es el túnel que nos roba
la luz, la fronda, el aire del paisaje;
mi tren quiere abortar este viaje,
tornando a los andenes de tu alcoba.
1207
En el fondo de ti yacen los besos
como bajo la tierra la esmeralda;
por tales joyas crujen hoy mis huesos,
y se acentúa el arco de mi espalda,
trabajando tu mina; no reducen
fatiga ni sudor mis energías,
que en vigor reanudado se traducen;
tantas cosas de ti van a ser mías...
(Indice)

 

Poemas

   
1085 - De noche
 
Borra la noche la última sonrisa
desprendida del rostro del ocaso;
llega oscuro el silencio paso a paso,
forastero del brazo de la brisa.
 
Y vienes tú, en diafanidad, sin prisa,
con fervor enemigo del fracaso,
ofreciéndote entera, fresco vaso
para la sed, canción que se improvisa.
 
Y me envuelves, me acunas, y me anegas,
y aunque no me resisto, me doblegas,
y aunque no lo requieres, me abandono.
 
Mano de luna, beso de bengala,
muslos de incendio en que el amor se instala...
Yo, sediento y sensual, ya no razono.
 
25 de mayo de2004
(Indice)

 

   
1084 - Llueve

Bajo el sollozo de la lluvia andamos.
Es el adoquinado turbio espejo
donde ven las farolas su reflejo,
cuyo temblor de luz pisoteamos.

En el kiosko se amontonan ramos
de rosas y claveles; cruza un viejo
aferrado al paraguas; yo me dejo
besar de cada gota; contemplamos

desde el puente la lluvia sobre el río;
a lo lejos resuena el vocerío
de la turba infatil alborotada.

Te llevo de la mano; soñoliento
permanece el paisaje; en tal momento
sólo tú estás, no necesito nada.
 
27 de mayo de 2004
(Indice)

 

   
1087 - ¿De qué sirven?
 
No he visto el sol, me has ausentado el cielo,
sólo el rumor del mar lejano llega;
cada sentido alerta se congrega
sobre tu carne de pantera en celo.
 
La silla en rotación, la mesa, el suelo,
el agua impúdica que nos anega,
la mano audaz que bajo el agua juega,
tactos de vibración o terciopelo.
 
Tanto como te doy y me concedes,
mundo y vida en confín de unas paredes,
breve tiempo, perenne evocación.
 
¿De qué sirven la luz del sol, la nube,
río que baja, o álamo que sube,
contrastados con esta sensación?
 
 27 de mayo de 2004
(Indice)

 

   
Salvaje
 
Eres tierra abonada para sembrar placeres,
y eres placer fecundo que mi tierra cultiva;
nada tienes de enigma, sabiendo lo que quieres,
ni a deseo adversaria, ni a desnudez esquiva.
 
Gritos amordazados, y gestos convulsivos
germinan en tu rostro, rosas de hondo lenguaje,
moduladas en bronce, de pétalos lascivos,
lenguas que hablan y absorben, dulce niña salvaje.
 
Se aglomeran temblores en mis extremidades,
siendo absorbido al fondo de grieta horizontal,
todo tu cuerpo un río de voluptuosidades,
nacido en surtidores de grieta vertical.
 
Nunca escuché gemidos tan plenos de sonrisas,
ni conocí alborozo tan yuxtapuesto a llantos,
ni frenos tan uncidos al yugo de las prisas,
ni tan largos seísmos como en tu piel, ni tantos.
 
Quiero ser definido mojón en tu camino,
huella profunda y firme que entre tus pies se hospeda,
el recuerdo de un hombre que hacia ti un día vino,
hizo el amor contigo, y aunque se fue, se queda.
 
27 de mayo de 2004
(Indice)

 

   
1088 - Amalgama
 
Me has galopado a veces, mi jinete,
y he cabalgado a veces tus caderas;
han sido en ti mis manos viajeras,
entre las tuyas fui feliz juguete.
 
Centauro, toro bravo que arremete
con estruendo de rotas cristaleras,
suave brisa rizando las banderas,
leve caricia, o penetrante arriete.
 
He sido, fuiste, soy, y a la vez eres
silencio monacal de amaneceres
y estrépito profano en erupción.
 
Ambos adscritos a gentil ternura,
enroscados en lúbrica locura;
mezcla de sentimiento y sensación.
 
28 de mayo de 2004 
(Indice)

 

   
 
1089 - Aquí y allí
 
Se me acorta y alarga la distancia
al despertar tu nombre en la memoria,
circulación de puerta giratoria
que viene y va en discreta vigilancia.
 
Tú aquí y allí, compleja circunstancia,
ni incompatible ni contradictoria;
se te piensa en perenne trayectoria
de casi tacto a extensa trashumancia.
 
La mente rozará de mil maneras
tu piel desnuda; sólo las barreras
de absurda lejanía lo limitan.
 
Mis manos hacia ti mansas se tienden,
si cercana, en susurros se me encienden,
y si lejana, atormentadas gritan.
 
29 de mayo de 2004
(Indice)

 

   
1090 - Breve cita
 
Si hoy en cautividad hemos vivido,
libres ayer, desvinculados luego;
si en la trama febril de nuestro juego
ha sonado ya el último silbido;
 
Si el arrebato yace adormecido,
y el alborozo sordomudo y ciego;
si te ausentas de mí, si me repliego,
¿ha importado vivir lo ya vivido?
 
De mí cautiva tú, de ti cautivo,
vínculo tenue, tiempo fugitivo,
honda vivencia, franca insensatez...
 
¿Ha importado vivirlo? Si pudiera,
leño sería de la misma hoguera,
sólo contigo, una y otra vez.
 
30 de mayo de 2004
(Indice)

 

   
1091 - Noche, amanecer
 
Miraba ella a la luna en la bahía,
en bandeja de plata su reflejo;
en el mar un balandro; se dormía
el aire al fondo oscuro del espejo.
 
Una mano apoyada en la baranda,
otra mano envolviendo su cintura,
noche infinitamente azul y blanda,
todo en calma..., y el tiempo se apresura.
 
Renacimiento matinal, albricias;
las hortensias abiertas me requieren;
les apago la sed; tantas caricias
encendieron la noche, y ahora mueren.
 
Tanto se va como se fue la luna,
tanto se desbarata, desfallece;
la sonrisa del sol en cada duna
es una mueca en ruinas. ¿Amanece?
 
31 de mayo de 2004
(Indice)

 

 

Último poemario de Francisco Alvarez Hidalgo, 

disponible en España desde mayo 2006, 

y en América a partir de primeros de junio 2006.

Más información en el siguiente enlace:

http://poesiadelmomento.com/voces/vocesalviento.html

 

 

El correo frankalva@earthlink.net

está cerrado. Por favor dirigirse a:

franciscoalvarezhidalgo@gmail.com

La familia de Francisco te responderá agradecida.

Envía esta página a esas personas
tan especiales en tu vida...
Tu Nombre:
Tu Correo:
Su Nombre:
Su Correo:
Para múltiples envíos, presionar en

Mensaje que deseas enviarle:

Te invito a conocer toda mi producción:

 

 

Si el "banner" anterior no se abriera

Haz "click" en este Enlace

Copyright/Derechos de autor