Poesía del momento, Nº 118 b

Segunda de mayo de 2006

 


Tú no eres tú, pues ya eres sólo mía,
y yo ya no soy yo, de tí impregnado;
éramos dos, pero hemos superado
la individualidad que dividía.

Llegaste a mí en discreta melodía
de imperceptible ritmo delicado,
y a la vez en tumulto alborotado:
En sumisión y abierta rebeldía.

Del soneto Nº 310, "Simbiosis"

 

 

Breverías

   
1486
Una mujer galvanizada, hambrienta,
en renuncia a los ávidos abrazos
de sus extremidades, me presenta
muñecas y tobillos a los lazos.

La inmovilizo y al vendar sus ojos
percepción y temblores se acentúan;
sobre su piel, cien diablillos rojos
innumerables danzas efectúan.

1487
Atrincherado en el recuerdo vivo
de tiempos que soñé, que tú me diste,
mi alborada vital, causa y motivo
de cuanto en mí creaste, y aún persiste.

1488
Las brigadas de ayer, las que avanzaban
por sendas que empedrara la memoria,
hoy arrastran sus pies, y se les traban
en la maraña oscura de la historia.

No así los batallones del recuerdo
que hacia mis muros tú capitaneas;
me envuelven, me avasallan, y me pierdo
dentro de ti, ciudad de mis ideas.

1489
Las viejas cicatrices se han borrado
como líneas trazadas en la playa;
tu oleaje subió, mar aliado,
y a cubrirme una y otra vez ensaya.

1490
Se estremecen las letras que me escribes
(temblor de llamas, hojas en la brisa)
cuando te leo. Tú, ¿cómo recibes
las que mi alma en mis dedos improvisa?

(Indice)

 

Poemas

   
 
1466 - Una

Una baranda al mar, una mirada
alargándose mansa, indefinida,
una lágrima apenas contenida,
una sensualidad crucificada,

una mente afligida, una bandada
de alondras, una piel estremecida,
una brisa en los álamos dormida,
una suave palabra amordazada,

una mano frenando los temblores,
una tarde desnuda de colores,
una sed entre tanta sequedad,

una canción lejana, dulce y triste,
una melancolía que persiste,
una mujer en tanta soledad.



Cantabria, 10 de mayo de 2006
(Indice)

   

1467 - Dejadme

Dejadme solo, que se rompa el día,
cierre la noche su oquedad oscura,
desate su opresión cada atadura,
organice su caos la anarquía.

Dejadme en paz, sin tanta compañía
que agobia, condiciona y apresura,
eternicen las cosas su estructura,
o resquebrájese su alfarería.

Libre de talismanes y amuletos
he de vivir, que efímeros objetos
no cesan de imponer su esclavitud.

Despegado de afán, de acción desnudo,
ajeno a despedidas y saludo,
dejadme en mi recóndita quietud.



Cantabria, 14 de mayo de 2006

(Indice)

   
1468 - Móvil

Arqueta diminuta en que atesoro
melódicas palabras sin sonido,
cautivo ruiseñor adormecido,
senda hacia ti que sin cesar exploro.

Archivo tus crepúsculos de oro,
tus frías noches del amor vencido,
la bravía explosión de tu libido,
la rosa que me ofreces y desfloro.

Ramillete de eufóricos mensajes
arrebatados, íntimos, salvajes,
festival de trazados objetivos

en la trémula palma de la mano.
Uno a uno los leo, los desgrano,
febril collar de pensamientos vivos.


Cantabria, 14 de mayo de 2006
(Indice)

   
1469 - Soterrado manantial

Cabeza entre ambos muslos, convergencia
de dos ríos en una sola fuente;
sedienta está la boca, y en la mente
los conceptos olvidan su elocuencia.

Quien ha llegado aquí sin resistencia
por sendero de acción irreverente,
ni se rinde al pudor, ni se arrepiente,
desplazando el ardor a la inocencia.

Siempre en voracidad, y con la audacia
de quien invita, acepta y no se sacia
con cada nuevo ruego, nueva oferta.

Manantial soterrado, reventando
espumoso en los labios, conjurando
dormida rosa que febril despierta.


Cantabria, 16 de mayo de 2006


   

1470 - Vieja estación

Los trenes llegan y se van; apenas
otorgan un minuto a la parada;
la estación de ladrillo, desdentada,
viejo castillo huérfano de almenas,

no sabe o puede revivir escenas
de su mejor etapa, hoy marginada;
el bullicio de ayer, la encrucijada
de multitudes, súbitas colmenas,

ya no viven siquiera en la memoria;
se han dormido el estrépito y la euforia,
y el silencio pasea en los andenes.

Nadie viene ni va, sólo yo espero
tu llegada, perdido pasajero,
pero con la certeza de que vienes.


Cantabria, 17 de mayo de 2006
(Indice)

   
1471 - Los días se nos van

Los días se nos van, precipitados,
indiferentes a deseo y queja;
si el tiempo es arco que nos empareja,
¿qué le compele a vernos separados?

Hoy no te he visto; desasosegados
andan mis pies, que ven cada calleja
como senda hacia ti; se desmadeja
mi mente en arabescos fracasados.

Condensando los meses en momentos,
la vida nos devuelve unos fragmentos
del cuadro que pintamos día a día.

El colorido mágico, el diseño,
que a pinceladas traza nuestro ensueño,
queda en visión de fantasmagoría.


Cantabria, 18 de mayo de 2006
(Indice)

   

1472 - Toda una vida

Tan cerca ayer, cuando tan lejos antes,
tan lejos hoy, cuando tan cerca ayer;
aún no he partido y ya quiero volver,
tal es la insensatez de los amantes.

Ay, que las horas lúbricas, galantes,
precipitan sus ansias de nacer,
y apenas se nos dan a conocer,
devienen microscópicos instantes.

La espera es una línea prolongada,
interrumpida al pie de la llegada,
siendo ésta nuevo punto de partida.

Cuánto tiempo en el ansia de lograrte,
y un momento después, debo esperarte
lo que parece ser toda una vida.


Cantabria, 18 de mayo de 2006
(Indice)

   
1473 - Dualidad

Tu soledad, mi soledad, dos ramas
en diferentes árboles nacidas,
dos islas despobladas y perdidas
a ambos lados del mar, dos pentagramas

desprovistos de notas, dos programas
que no han de ejecutarse en nuestras vidas,
dos trepidantes almas consumidas,
dos eufóricos cuerpos en dos camas.

Siempre esta dualidad hostil y extrema,
esta distancia absurda que nos quema
en apartadas, simultáneas piras.

Bases debieran ser de arco de fuego
vinculándonos lúbricos, y luego
a tu lado yacer, mientras suspiras.


Cantabria, 20 de mayo de 2006
(Indice)

 

Último poemario de Francisco Alvarez Hidalgo, 

disponible en España desde mayo 2006, 

y en América a partir de primeros de junio 2006.

Más información en el siguiente enlace:

http://poesiadelmomento.com/voces/vocesalviento.html

 

 

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