"Place me on Sunium's marbled steep,
Where nothing save the waves and I
May hear our mutual murmurs sweep;
There, swan-like, let me sing and die."

Lord Byron, "Don Juan"


("Ponedme sobre la escalinata de mármol,
en Sounion, donde sólo las olas y yo
podremos escuchar el vaivén
de nuestros mutuos murmullos;
allí, como un cisne, dejadme cantar y morir".)

Mi visita en 1971 a las ruinas del templo de Poseidón, en Cabo Sounion, Grecia, dejó en mí un recuerdo imborrable, en parte por la zona espectacular en que se halla enclavado, en parte por las ruinas mismas, por la luz mediterránea, por tantas asociaciones históricas y culturales.

 

   

1575 - Cabo Sounion

Tan serenos la luz, el agua, el viento.
Recogía sus alas, cautelosa,
el ave del silencio. Misteriosa
descendía la tarde a paso lento.

El promontorio es lecho soñoliento
sobre el que el templo, en ruinas hoy, reposa;
cada columna, capitel, baldosa,
más que canto al ayer se ha hecho lamento.

Un Poseidón destridentado avanza
los ojos sobre el mar, con la esperanza
de ver la flota griega en lejanía.

Huérfano de nereidas y tritones,
huídos sacrificios y oblaciones,
vaga la sombra del ex dios sombría.


Los Angeles, 25 de octubre de 2006

Autor: Francisco Alvarez Hidalgo

(Indice)

 Vista de las ruinas

 

Vista de la zona del templo

 

Vista aérea de la zona del templo

 

Estatua de Poseidón, descubierta en 1926

Había visto esta estatua en el Museo Arqueológico de Atenas, en 1971. Pero me impresionó mucho más en el Palacio de Bellas Artes de Méjico, en 1968, en que fue expuesta con motivo de los Juegos Olímpicos. 

Debido quizás a la iluminación, podría decirse que se sentía la presencia del dios. Fue ésta también una vivencia muy singular.

 

El tridente del dios

 

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 Más información sobre Cabo Sounion:

http://www.dearqueologia.com/templo_poseidon_souni.htm