Poesía del momento, Nº 157 d

Cuarta de agosto de 2009

     

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Siempre en la orilla azul de mis ideas,
con tu rumor de besos reiterados,
y la cresta de espuma sonriente.

Tú, como el mar, me trepas y costeas,
yo, suavidad, no tengo acantilados,
sólo una playa soy, por ti yacente.
 
Brevería Nº 1650

 

 

 

Breverías

   
2131
Recibimos un sueño de la vida,
e ineptos de soñar lo que queremos
lo dejamos fluir a su manera.

La posiblidad se nos olvida
de remontar el curso con los remos
que una mente despierta nos tendiera.

El sueño que al nacer se nos confiere,
sudor y músculo al vivir requiere.

2132
Avanza esta mañana reluctante,
como intentando prolongar la gloria
de una noche de amante sobre amante
rehusando afincarse en la memoria.
Porque el recuerdo es muerte fulminante
de lo vivido, al devenir historia.
Continúe la noche, no amanezca
mientras te des, y mientras yo me ofrezca.
2133
Se me filtra por puertas y ventanas,
anega estancia, comedor y alcoba,
al oído redoble de campanas,
colorido en los ojos que me arroba,

lo inhalo, lo asimilo, me aprisiona,
me produce calambres y ceguera,
me perturba la acción de cada hormona…
Es el amor, y es ya la primavera.
2134
¿Dónde reposa el viejo amor que muere?
¿Bajo el sauce llorón? ¿Bajo el ciprés?
¿Lo oculta un mármol que tal vez refiere
fechas y nombres, pero no porqués?
¿Lo abrazan las raíces? ¿Se le adhiere
la parda tierra? ¿Y una vez al mes
alguien le deja delicadas rosas?
¿O está en olvido, como tantas cosas?
2135
Acuno besos que en temblor me diste,
pero no se me duermen; sigo en vela
en el intento de acallar su triste,
persistente gemido; me flagela
este recuerdo absurdo que persiste
en renovar la luz de tu candela.
Es noche fuera, sopla el viento; nada
revivirá esa lámpara apagada.

(Indice)

Poemas

   
 
Frente a mi puerta

Frente a mi puerta cruzó la niña,
frente a mi puerta cerrada, ayer;
melena al aire, cintura estrecha,
paso ligero, y ojos café.
Yo, a la ventana, y uno por uno,
conté sus pasos, uno, dos, tres…
Y aunque la niña no volvió el rostro,
con su pisada, garbo y vaivén,
y el balanceo de sus caderas,
dejó algaradas sobre mi piel.
La vi alejarse por el camino,
pasito a paso, uno, dos, tres…

Frente a mi puerta cruzó la niña,
frente a mi puerta, al atardecer.
Yo, en el terrado, desentendido,
trazando líneas en un papel,
mirando al cielo, y al horizonte,
como quien nada tiene que hacer.
Alcé la mano con un saludo,
detuvo el paso, le di un clavel.
Y en su sonrisa, ruborizada,
me dijo cosas de nata y miel.
Se alejó luego por el camino,
pasito a paso, uno, dos, tres…

Frente a mi puerta cruza la niña,
frente a mi puerta, al amanecer.
Y yo en la acera, de mañanita,
como en espera de no sé qué.
Me ha saludado, la he saludado,
me ha sonreído, yo a ella también.
Ha proseguido por un momento,
ha comenzado a retroceder.
Llega a mi lado, me imparte un beso
que me provoca entrañable sed.
Como hoy la niña no tiene prisa,
la galanteo con un café.

Hoy, al ocaso, la niña parte,
radiante el rostro, por el arcén.
Queda mi rostro también radiante,
pensando sólo en volverla a ver.
Tantos avances, tanta estrategia,
y no era el juego del ajedrez.


Los Angeles, 18  de  agosto  de 2009
(Indice)

   
 
Noche y día

Es la noche el sosiego de los dioses,
no la complicidad de los amantes.
En el día se incurren adulterios
que estrategias metódicas fraguasen.
La rutina es amiga de la sombra,
la luz es como el ángel
que desvela secretos
y acentúa bellezas en la carne.
La noche es el reposo, y en el día
se consuman batallas jadeantes.
En la noche germinan
sueños involuntarios, que no saben
articular esquemas o programas
o establecer enlaces
de unión de corazón y de cerebro
en emotivo, lúcido engranaje.
El auténtico sueño
germina al sol, como los tulipanes,
abriéndose gentil, voluptuoso,
como el capullo se abre en los rosales.
Sueño de ojos abiertos,
mente vivaz y voluntad vibrante.
La noche es muda y ciega,
no pertenece a nadie.
De día no se duerme, se dialoga,
se acaricia, se juega, se combate.
Oh, ven a mí de día,
que de tanto soñarte
se me agudiza el tacto de los dedos,
se me rebela el sexo, se deshacen
los últimos tabúes y prejuicios,
y el aire me resulta irrespirable.
A la luz, a la luz, que en torbellino
se nos vuelque a través de los cristales
sobre la doble desnudez aunada,
y prolongue las horas de la tarde.


Los Angeles, 22  de  agosto  de 2009
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2178 - Revirtiendo al dolor

Ah, la obsesión de hurgar en lo sangriento
aplicando punzones a la herida
con absurda insistencia que convida
a edificar sobre resentimiento.

En desnudez, a nuestro advenimiento,
no se nos dio sino una sola vida,
y del saludo hasta la despedida
mandobles inventamos, y tormento.

Cierto que cada rosa lleva espinas,
que hay amores, y alcázares, en ruinas,
que alma y paisaje sufren de aridez.

Mas la belleza irrumpe y prevalece
sobre más amplio campo, y se empobrece
quien al dolor revierte en tozudez.


Los Angeles, 22  de  agosto  de 2009
(Indice)

   
 
2179 - De repente, tú

Golpea suavemente con nudillos
de aire gentil la brisa en mi ventana,
solicitando entrar, esta mañana
recamada de grises y amarillos.

Hay calma en el jardín, cantan los grillos
a tiempo intermitente, una campana
quiebra el aire; levanto la persiana
y desvío hacia un lado los visillos.

Es otoño. ¿Por qué la primavera
se presagia inmediata, si la hilera
de álamos junto al río está desnuda?

¿Qué brisa es ésta que gentil me llama?
No, no es brisa, es tu voz que se derrama
dentro de mí, y al alma se me anuda.


Los Angeles, 22  de  agosto  de 2009
(Indice)

   
 
2180 - Cuarenta años después

Si dos residen en la misma zona
cuarenta años atrás, si uno transita
la misma calle donde el otro habita,
si en ambos rueda un alma retozona,

si uno y otro se encumbra y apasiona
con obsesión idéntica que invita
a intersección de abrazos, y palpita
con ágil corazón que no razona;

y sin que el uno al otro conociera,
puntos opuestos de la misma esfera,
aun siendo anatomías colindantes,

cuarenta años después, ¿quién pensaría
que una mañana del otoño fría,
encontrándose al fin, fueran amantes?


Los Angeles, 23  de  agosto  de 2009
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2181 - Sísifo

“Los Dioses condenaron a Sísifo a empujar eternamente una roca hasta lo alto de una montaña, desde donde la piedra volvía a caer por su propio peso. Pensaron, con cierta razón, que no hay castigo más terrible que el trabajo inútil y sin esperanza”. (Albert Camus)


Por ti me aflijo, Sísifo, y entiendo
la atroz futilidad de tu tarea;
pero además por mí; también se arquea
mi espalda bajo el peso con que asciendo

esta montaña en que me voy haciendo
eternamente viejo, que bloquea
mi escalada final, y zarandea
mis huesos al caer. Me voy muriendo

de frustración, derrota tras derrota,
mas la muerte parece tan remota…
Subir, casi llegar, volver a hundirme,

y de nuevo emprender la misma empresa,
al hombro el alma, cuyo fardo pesa
de forma tal que impide redimirme.


Los Angeles, 24  de  agosto  de 2009

(Indice)

   
 
2182 - En Toledo

Se estrechan las callejas de Toledo
para abrazarte más ceñidamente;
adopta el Tajo ritmo adolescente
si tocas su agua turbia con el dedo.

Desde el punto más alto del roquedo,
el Alcázar, en guardia persistente,
controla tus pisadas sobre el puente
de San Martín. Al fin me desenredo

de tan reiterativa vigilancia.
Santo Tomé se observa en la distancia,
su iglesia oasis de penumbra y paz.

Mis labios bajo el cuadro te reclaman,
y monjes y aristócratas se inflaman
en el “Entierro del Señor de Orgaz”.


Los Angeles, 24  de  agosto  de 2009
(Indice)

   
 
2183 - Longevidad del amor

Aunque en tu sueño es a perpetuidad,
nace el amor a vida transitoria;
lo ves desde la cumbre de la euforia,
mas tiene fecha de caducidad.

Ya enmascarado llegue de amistad,
ya en súbita erupción inflamatoria,
no mires su exterior, sino la historia,
el rastro de su cotidianidad.

No le niegues entrada, o pertenencia,
pero sin olvidar la inconsistencia
que rige la amplitud de su programa.

Promete gozo y ejecuta duelo,
alzando inesperadamente el vuelo,
labrando soledades en la cama.


Los Angeles, 25  de  agosto  de 2009
(Indice)

 

Último poemario de Francisco Alvarez Hidalgo, 

disponible en España desde mayo 2006, 

y en América a partir de primeros de junio 2006.

Más información en el siguiente enlace:

http://poesiadelmomento.com/voces/vocesalviento.html

 

 

El correo frankalva@earthlink.net

está cerrado. Por favor dirigirse a:

franciscoalvarezhidalgo@gmail.com

La familia de Francisco te responderá agradecida.

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