Poesía del momento, Nº 191  e

Año  16

Quinta de junio de 2012

 

Poemas de amor,

de soledad, de esperanza

        

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En las pálidas luces del ocaso,
solamente arropada de la brisa
me dirijo hacia tí, sereno el paso.

En la noche en silencio perfumada,
al trote voy, con el deseo intenso
de verme una vez más en tu mirada.

Y al despertar el sol, cuando amanece,
en busca de tu amor voy al galope,
en busca de tu amor...que no aparece.

Brevería Nº 376

 

 

 

Breverías

   
2741
En la nostalgia de tu ayer me acuno,
y me duermo contigo en el recuerdo.
Entre tantos olvidos, en ninguno
con fervor tan extático me pierdo.

En éste, siendo tuyo, que no mío,
aún la brisa me aporta la fragancia
de tu piel al desnudo, junto al río,
antes de sumergirte en la distancia.

No importa si no sabes de mi juego.
Encuentro es éste sin confín ni ruego.


2742
Renaces en mi entorno cada día,
aunque pienses tal vez que ya te has muerto;
y muerta estás a mí, mas yo aún te vivo.

La vida es el bajel que desafía
las olas de alta mar, mas ya en el puerto,
parece haber perdido su objetivo.

En mi orfandad, tu galeón rescato,
circunnavego el mundo, en mí cautivo,
y ni oyes mis campanas a rebato.

2743
La mañana te sabe de memoria.
Se filtra cada día en tu persiana,
y estudia los reveses y la gloria
que cada noche tuya pierde o gana.

Aunque te engañes a ti misma, intuye
dónde están la falacia y la verdad.
Y al ocaso, cuando ella se recluye,
apenas me confiesa la mitad.

Es mi amiga la luz, me cuenta cosas
que ruborizarían a las rosas.

2744
Desconozco los días, los lugares,
que llegaron a hacernos tal cual fuimos.
Si bien fueron testigos oculares,
los miramos, quizá, mas no los vimos.

Te contemplaba a ti, del todo ajeno
a minucias de fechas o andurriales.
Era bello el suceso, el tiempo ameno,
y era el amor en todos sus rituales.

2745
Cuando llamo tu nombre, queda un rastro,
no sé si de calor o de fragancia,
de luz o melodía.

Se me torna en columna de alabastro,
que puedes observar, en su elegancia,
desde tu inaccesible lejanía.

Tu nombre, que surgiendo de mi entraña,
es lo único de ti que me acompaña.

(Indice)

Poemas

   
3034 - Camina

“Ladran, luego cabalgamos”
(Don Quijote)

Desnúdate del tiempo ya pasado,
y que la tierra firme del presente
sienta tu pie descalzo, contundente,
en marcha de señor, no de criado.

No te importen las huellas, ni el dictado
de ajena voz turbándote la mente;
prosigue tu camino, ambivalente
a ditirambo, agravio o resultado.

Las huellas, ¿para qué? Si quien te siga
las desbaratará, y el que se obliga
a respetarlas, no sabrá qué hacer.

¿Y los perros ladrando en las esquinas?
Prueba inequívoca de que caminas.
¿Y el sendero? Por él no has de volver.

Los Angeles, 23 de junio de 2012

(Indice)


   
3035 - Es abril, sol y brisa (I)

Flota en tu espalda aroma de violetas,
y humedades de verde aún no segado.
Es abril, sol y brisa, y arbolado,
y un quejido, a lo lejos, de carretas.

Inmóvil, sobre el césped, interpretas
a la Bella Durmiente. El azulado
puro del cielo apenas alterado
por nubes renovando siluetas.

A la sombra, mujer, miel y sosiego,
en bajamar de párpados; me entrego
a tu blanda, sutil contemplación

Y me aproximo a ti, tan lentamente,
que el beso que te doy sobre la frente
no te perturba; casi una oración.

Los Angeles, 24 de junio de 2012

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3036 - Es abril, sol y brisa (II)

No conozco tu nombre, mas te alerto
desde un silencio que se expresa en roces,
tan gentil, tan directo, que las voces
no saben expresar, y te despierto.

O flotabas tal vez en el incierto
mar interior de indefinidos goces,
que solemos forjarnos, de albornoces,
almohadas, citas, y el amante experto.

Al recoger los párpados, me viste,
la mano en tu cabello, y sonreíste,
como si fuera parte de tu vida.

E inevitablemente a eso he llegado.
Ah, reclamo bucólico del prado,
ah, mujer, en afectos encendida.

Los Angeles, 24 de junio de 2012

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3037 - No vengas a mi casa (I)

No vengas a mi casa, que hay perfiles,
en la sombra, desnudos y agresivos,
que no saben mostrarse receptivos
a rostros soñadores y gentiles.

Y aunque vienes en paz, serán hostiles,
y con o sin razón, verán motivos,
si no amenazadores, negativos,
si no abiertos o cínicos, sutiles.

En tal ambiente gris de suspicacia,
tanto la timidez como la audacia
provocarán adversos incidentes.

Si bien las traje, tiempo atrás, de fuera,
no se han quedado porque yo lo quiera,
mas por considerarse residentes.

Los Angeles, 24 de junio de 2012

(Indice)


   
3038 - No vengas a mi casa (II)

Releguemos al foso del olvido
espectros y fantasmas que pululan
por pasillos y alcobas, y especulan
con derechos que el tiempo ha dirimido.

Tú, tal vez, en tu hogar, hayas oído
susurros en la noche, que formulan
caducos privilegios, y articulan
ruegos de regresar de su despido.

Y aunque tal vez también las consideras
irrelevantes sombras plañideras,
te incordia en realidad su tozudez.

Ni a mi casa o la tuya. Converjamos
en espacio neutral, sin más reclamos
que nuestra silenciosa desnudez.

Los Angeles, 25 de junio de 2012

(Indice)


   
3039 - No vengas a mi casa (III)

Ah, la paz de las cámaras neutrales,
y sus íntimas, férvidas contiendas,
de cabalgadas lúbricas, sin riendas,
de místicos, eróticos rituales.

Sólo el canto rural de los zorzales
se asoma a la ventana, y hay leyendas
flotando en el ambiente, como ofrendas
a los dioses de sueños conyugales.

Leyendas en las que ambos dependimos
para dormir las noches que perdimos
en alcobas de absurda soledad.

Leyendas que para ambos resucitan
semejantes deseos, que hoy se agitan,
pero en mutua y voraz complicidad.

Los Angeles, 25 de junio de 2012

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3040 - Te ha poesído el mar

Te ha poseído el mar, en tal manera,
que nunca fui capaz de poseerte.
Absoluto su abrazo, si no fuerte,
pues de ti en mansedumbre se apodera.

Manos de espuma, aunque rugir de fiera
por no lograr su acoso retenerte;
sales del agua, y en la playa, al verte,
su insistente oleaje se acelera.

No sé si te rastrea o te persigue,
mas no te alcanza, y su vaivén consigue
borrar sólo unas huellas de tus pasos.

Y en esto es que él y yo nos parecemos:
Te ofreces, aceptamos, y te vemos
coronándonos a ambos de fracasos.

Los Angeles, 25 de junio de 2012

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3041 - Infranqueable

Accesible y, a un tiempo, infranqueable.
¿A qué juegas, mujer? ¿Cómo es tu puerta?
Si la ofreces de par en par abierta,
por qué es tu sugerencia revocable?

El tono de tu voz, sensual y afable,
desde el balcón, hace vital la oferta;
me acerco en júbilo, y me desconcierta
tu cambio de actitud vituperable.

¿Alguien ha traspasado tus umbrales,
profanado la alcoba y sus rituales,
y ejercitas venganza en inocentes?

Mujer fortificada en tu castillo,
desbloquea hasta el último pestillo,
y olvida tus polémicas pendientes.

Los Angeles, 25 de junio de 2012

(Indice)
 


 

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