Eres mi compañero, y no te entiendo
aunque vamos asidos de la mano;
veo las mismas cosas que estás viendo,
el cerro, el mar, el manantial, el llano;
ambos en paso unísono vertiendo
en idéntico surco el mismo grano;
más que hermanos, adustos centinelas,
dos enigmas en vidas paralelas.
Envía esta página a esas personas tan especiales en tu vida...