Nº
995
-
Cómo duele el amor que no se tiene,
y el amor que nos llama y no se alcanza;
cómo duele el amor sin esperanza,
y el amor que, esperándose, no viene.
Cómo me dueles tú, barco en la noche,
navegando por ruta paralela...
Mi alma se abrasa y a la vez se hiela
sin fe, sin optimismo, sin reproche.
|
| |
|
|
|