Lamina de Luis Royo



Me acercaré a tu espalda con ternura
reclinando en el hombro mi barbilla,
rozaré suavemente tu mejilla, 
y anudarán mis brazos tu cintura.

                      Francisco Alvarez Hidalgo


 

La poesía entre el amor y el erotismo

“Quiero reunir en esta nueva serie de páginas o ‘Webpages’ algunos de mis poemas favoritos de carácter erótico, y acompañarlos con ilustraciones igualmente eróticas.

Mi criterio será siempre guiado por el buen gusto y el valor artístico de ambos elementos, el gráfico y el literario, para evitar un resultado que pudiera ser considerado por algunos como  pornográfico o repelente.

Los temas de la poesía erótica no difieren de los de la poesía amatoria en general. Los mismos elementos de pasión, fantasía, deseos, celos, sensualidad, sexualidad, etc. son descritos de una forma más o menos explícita, pero siempre en términos bellos y atractivos.

Aún en poetas más tradicionalistas encontramos de cuando en cuando fragmentos un tanto eróticos. Otros poetas se han alargado más en esos temas. Y en ocasiones hallamos poemas completos de tinte erótico, más o menos cándidos, más o menos abiertos y espontáneos. En muchos casos las referencias eróticas son más bien de tipo general, y en otros casos resultan mucho más detalladas.
A la mente me vienen algunos versos de ciertos autores que nadie consideraría esencialmente eróticos, pero que reúnen elementos de esa clase.


 

Vivo olvidado
de mi cuerpo.
Cuando miro la aurora,
confusamente lo recuerdo bello,
cual si estuviera
fuera de mí y muy lejos.

Más cuando tú me coges
me lo siento
todo,
duro, suave, dibujado, lleno,
y gozo de él en ti y en mí,
contigo, descubierto, en su secreto.

Juan Ramón Jiménez
 
 
 

...Y hay días en que somos tan lúbricos, tan lúbricos,
que nos depara en vano su carne la mujer:
tras de ceñir un talle y acariciar un seno,
la redondez de un fruto nos vuelve a estremecer...

Porfirio Barba Jacob
 
 

Tus manos presurosas se afanaron y luego,
como un montón de sombra, cayó el traje a tus pies,
y confiadamente, con divino sosiego,
surgió ante mi, tu virgen y suave desnudez

Tu cuerpo fino, elástico, su esbelta gracia erguía.
eras en la penumbra como una claridad.
Era un cálido velo, que todo te envolvía,
la inefable dulzura de tu serenidad.

Con el alma en los ojos te contemplé extasiado.
Fui a pronunciar tu nombre y me quedé sin voz...
Y por mi ser entero paso un temblor sagrado,
como si en ti, desnuda, se me mostrara Dios.

Manuel Magallanes
 
 
 

..."Como en mis entrañas
nunca habrá un dolor
sé tu el pequeñuelo
que busca el pezón"...

Piérre Louys
 
 

Para cantar tus senos,
imaginé la forma
de redondear dos veces la misma castidad.

Quisé cantar "el yunque
donde forjas la vida"
y todos mis sentidos llegaron a cantar.

Entonces me di cuenta
de que el poema estaba
en el límite exacto del pecado mortal.

Jorge Robledo Ortíz
 
 

El tigre macho roza su lujuria
sobre la hembra que la espalda arquea,
su vientre sobre el lomo se recrea,
muerde la nuca en controlada furia.

Así quiero asaltarte yo en el suelo,
adosando a tu espalda mi figura,
estrujando tus senos con ternura,
y entrando a tí, mordiéndote en el pelo.

Francisco Alvarez Hidalgo

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