Preguntas sometidas por la revista argentina “El taller literario” en Diciembre de 2000:.

1.- ¿Bajo qué condiciones te sientes más inspirado al momento de escribir? ¿Hay alguna condición particular que te estimula?

Las características negativas del amor tienen una fuerza vital mayor que las positivas. En mi opinión hay poca poesía describiendo el amor feliz. La mejor poesía de amor de todos los tiempos se centra en las desdichas del amante: Abandono, incomprensión, celos, traición, indiferencia…

Campoamor lo expresó con acierto:
“Todo en amor es triste
mas triste y todo es lo mejor que existe”

Cuando el poeta es una amante feliz, hace el amor. Cuando siente la puñalada de la contrariedad, confía sus sentimientos al papel.

Y así me sucede a mí. La mayoría de mis poemas tienen un caracter de tristeza, de soledad, hasta de desesperación…

Los poemas de amor de Garcilaso, de Bécquer, y de tantos otros son cantos al amor frustrado, al amor distante, al amor imposible, etc.  

 

2.- En tu vida como poeta, ¿has interrumpido este arte? ¿cuándo? ¿por qué?

En mi juventud escribí algunos poemas, de tarde en tarde. La poesía me resultó muy fácil desde una edad temprana. Aunque en aquellos tiempos, la inmadurez de ideas, de léxico, de experiencias, limitaban demasiado la calidad de los mismos.

Esos poemas permanecieron ocultos durante más de 25 años, hasta que finalmente los publiqué en Internet en cuatro páginas que titulé “Versos de ayer”.

En realidad son mis poemas de soltero. Desde 1970 hasta 1997 no escribí nada, bueno, creo que hay un par de poemas breves hacia 1994, y mi primer soneto en Diciembre de 1996.

¿La razón? Quizá me dediqué a la forja de un par de poemas vivientes, Andrew y Carmen, a cuya educación me entregué a tiempo total, con extraordinarios resultados. Esto fue a costa de mi vida social, que cesó de existir por completo. Sin embargo, nunca lo he lamentado.

En realidad, en ese período estuve totalmente alejado del idioma y la cultura españoles, por razones geográficas y familiares.

Fue a raíz de mi incorporación a internet, en la primavera de 1997 cuando se despertó mi inspiración de nuevo, o quizá debiera decir el impulso de escribir. Es como si hubiera redescubierto un mundo nuevo cuya existencia había olvidado.

3.- ¿Los poetas se deprimen? ¿causa?

Esta pregunta está en gran parte respondida más arriba. No es que los poetas se depriman, es que la vida con frecuencia es deprimente. Intentamos disimularlo, o quizá convencernos de que no es así, pero en el fondo encontramos siempre ese deseo insatisfecho, esa oportunidad perdida, esa pareja que no nos comprende como deseamos ser comprendidos, ese sentirse uno incompleto, solo, aún en medio de quienes nos aprecian y nos quieren. No sé si esto es un caso de metafísica o de religión, pero San Agustín, que sabía mucho de todo, hasta de hijos ilegítimos, exclamaba en una ocasión: “Nos hiciste, Señor, para ti, y nuestra alma estará insatisfecha hasta que descanse en ti”.

Claro que esto para unos tendrá un verdadero sentido religioso, y para otros no. El caso es que el ser humano tiene una mente que avanza mucho mas rápida y ampliamente de lo que puede conseguir plasmar en la realidad. Y de ahí esa constante insatisfacción. Somos seres muy limitados pero con grandes ambiciones, y la decepción es sólo una consecuencia natural.

4.- Está claro que un rico vocabulario está directa y proporcionalmente relacionado con la cantidad y calidad de lectura de un poeta: ¿Cuántos libros has leído en el transcurso de tu vida? ¿Cuales han dejado una honda huella en ti? ¿Cuáles son tus escritores favoritos?

Efectivamene la lectura educa, perfecciona el vocabulario (esencial en la poesía), amplía las ideas. En mi juventud fui un lector furioso, fanático. Atravesé por muy diversas fases: Hubo períodos de novela, de todos los países, pero con gran predilección por la novela rusa. Hubo períodos de teatro, sobre todo clásico español. Recuerdo un verano, hacia 1955 en que me leí unas ochenta obras teatrales de Lope de Vega. Hubo períodos de poesía, aunque nunca en exclusividad. Y al fin, llegó mi amante, la Historia. Que aún lo es, aunque la tengo un tanto abandonada.

No puedo dar ni por aproximación una cantidad de libros leídos, pero entre los poetas sí puedo hablar de mis favoritos: Antonio Machado y Quevedo. De ambos he leído prácticamente todo, aunque Machado no escribió demasiado, Quevedo tiene una gran producción. Desgraciadamente se le conoce sobre todo por sus obras ligeras, y por los chistes que nada tienen que ver con él. Pero fue un hombre polifacético como pocos,escribiendo de historia, política, religión, poesía con una maestría pocas veces igualada. Creo que estos dos poetas son quienes más huellas han dejado en mí.

Sin embargo, debo confesar con gran vergüenza que mis lecturas en los últimos 30 años desde que salí de España han sido insignificantes.

5.- ¿Vas al cine? ¿Qué película o películas te han impactado?

El cine ha sido siempre una de mis grandes pasiones, aunque como sucedió con la lectura, lo he descuidado mucho en los últimos años.

Recuerdo en mis tiempos de juventud, recién llegado a Madrid, donde no conocía a nadie, salía de un cine para entrar en otro. Muchos fines de semana veía cuatro películas los sábados y cuatro los domingos.

Entre mis directores favoritos pueden contarse, Igmar Bergman, Kurosawa, Willy Wilder, y tantos otros. Muchas películas han dejado una gran impresión en mí: “El séptimo sello”, de Bergman, “Los siete samurais”, de Kurosawa, en realidad casi todas las de los tres directores citados. Pero hay tantas que es imposible enumerarlas todas.

 

6.- ¿Que es para ti... una mujer? ¿y tu mujer?

Una mujer: Puedo responder a esto con el título de uno de mis poemas: “Amiga, amante, cómplice y aventurera”. Creo que esa definición es bastante exacta, desde mi punto de vista. Algo que no acepto en una relación es ni los remilgos, ni las falsas apariencias de virtud, ni las pretensiones. Tanto el hombre como la mujer deben desnudar su alma (y su cuerpo también, ¿no?), lo que no quiere decir que todo cuando uno lleva dentro deba salir al exterior, pero que lo que sale sea auténtico, espontáneo, natural.

¿Mi mujer? Pertenece a otro mundo cultural, el anglosajón, y no habla español. Sabe que escribo poesía, pero no puede entenderla.

7.- ¿Que es para ti... un hijo? ¿Y tus hijos?

Respondí a esta pregunta, al menos parcialmente, más arriba. Quizá por haberme desarrollado en una familia en perfecta armonía, a pesar del número (fuimos seis hermanos y cuatro hermanas), la familia ha sido siempre para mí algo de extrema importancia, a la que he supeditado todo. Mi hijo leía a los dos años, y mi hija a los dos años y medio. Esto puede parecer excesivo orgullo de padre, pero aunque estoy orgulloso de ellos y de lo que conseguí, no creo que sea algo que no esté al alcance de todos. Sólo requiere dedicación y una cierta inquietud intelectual. Los niños tienen una maravillosa capacidad para aprender, pero necesitan quien les enseñe.

Mirando al futuro, mi única recompensa será que mis hijos estén orgullosos de su padre y conscientes de lo que me sacrifiqué por ellos, aunque en realidad, más que un sacrificio fue un juego para mí también.

8.- ¿Qué es para ti... una esposa, y tu esposa?

La misma definición que di anteriormente sobre la mujer puede aplicarse a la esposa. Ya que la esposa no es más que una mujer con un certificado, igual que el hombre.

Sin embargo, una esposa (al igual que un esposo) encuentra un peligro tremendo que generalmente una amante no encuentra: La rutina. Es difícil escapar a la costumbre diaria, que va encalleciendo los sentimientos, y termina por agostar el amor. Algo tremendamente patente en internet es el número de gente casada, hombres y mujeres, pero sobre todo mujeres, decepcionadas, insatisfechas, vacías, y al mismo tiempo tan llenas de tanto que ofrecer. El romanticismo, la ternura, el cariño, el detalle, han dado paso a la costumbre, el horario anticipado, la conversación banal…Y no creo que debamos achacar culpas, o exigir responsabilidades. Es algo que desgraciadamente tiene que suceder. Que en un mundo ideal no sucedería, pero como no vivimos en un mundo ideal, parece que nos encontramos en un callejón sin salida.

Esto no suena muy esperanzador, y para aquellas personas que están hoy día muy enamoradas, parecerá imposible imaginarse a sí mismas en situación semejante al correr de los años, pero la inmensa mayoría así se verá.

9.- ¿La familia?

También a esta pregunta he respondido directa e indirectamente con anterioridad. La familia es una mezcla de amor y responsabilidades, y aunque a veces el amor tenga altibajos, y quizá más bajos que altos, las responsabilidades deben aceptarse y cumplirse. En resumidas cuentas nuestros hijos no nos pidieron que les trajéramos al mundo.

10.-Al momento de escribir, ¿cuál crees que es el eje que mueve al mundo? (¿amor, pasión, ternura, rabia.....?)

Siempre es peligroso tratar de establecer razones o categorías únicas. Nada sucede por sólo una razón. El mundo, como el individuo, es complejo, y sus acontecimientos, como sus situaciones son hijos de muchos padres. Algunas de esas razones tendrán una cierta preeminencia en determinados momentos, pero es el conjunto de todas, en mayor o menor medida lo que nos hace ser como somos, y hace al mundo rodar como rueda.

11.-¿Crees que la tristeza es una buena condición para escribir?

Para escribir poesía, definitivamente. Más poemas han nacido del dolor que de la alegría. Muchos más.

12.- ¿Podrías darnos tu concepto (muy personal) de: Respeto, Sexo, Locura, amor, pasión, fidelidad?.

Respeto: Eres mi hermano, te trataré como tal, trátame como tal.

Sexo: Pobre sexo: Con tanta publicidad, con tanto negativismo, con tanto record a batir…, cuando en realidad es ponerse en íntimo contacto con una persona que nos agrada y ejecutar acciones que son de mutuo agrado. No se debe confundir el sexo con el amor, aunque es preferible sin duda tener sexo con amor, y tener amor con sexo. Pero en muchas ocasiones todo depende de la dosis que se aplique, tanto de sexo como de amor.

Locura: De músicos, de poetas y de locos todos tenemos un poco. Una cierta locura es deseable. La excesiva cordura nos volvería locos de verdad. Como dijera Unamuno, tenemos que ir a rescatar el sepulcro del Caballero de la Locura del poder de los hidalgos de la razón que lo tienen secuestrado. ¿No se ha tachado de locos a muchos de los grandes idealistas de la Historia?

Amor: Eso que siempre se busca y rara vez se encuentra, y cuando se encuentra, dura poco, y si dura resulta increíble.

Pasión: Lo que el amor debe poseer para que el sexo sea bueno.

Fidelidad: Todos, en una o en otra ocasión, hemos adulterado en nuestro corazón.

13.- ¿Cuantas obras has escrito y cuantas se han publicado?

Aunque tengo mis poemas en el Registro de la Propiedad Intelectual de España y USA, en papel no he publicado nada. En realidad mi producción se limita a los tres últimos años: Unos 420 sonetos, unas 600 breverías, y unos 250 poemas diversos. Todos están en internet. Las Editoriales no están interesadas en la poesía porque no es negocio. Ni si quiera es buen negocio con autores de renombre internacional, aunque esos sí se publican, en parte por prestigio más que por beneficio económico.

14.- ¿Practicas alguna religión?

Nací en una familia de profunda tradición católica, y aunque a veces he estado un tanto alejado, nunca lo suficiente como para decir que he estado alejado. Lo que no quiere decir que sea un modelo de virtud, que no lo soy.

15.- Nos gustaría un comentario adicional, un mensaje, una anécdota, una locura vivida.... cualquier cosa que nos haga conocerte!!!

¿Locuras? Muchas, pero no extremistas. Y no es tanto las locuras que haya podido vivir, sino las que quisiera vivir todavía.

¿Mensajes? A quienes deseen escribir, que adquieran un buen diccionario de sinónimos, que lean mucho, y que no se avergüencen de lo que escriben. Que si todos los libros del mundo se pusieran en una fila, el suyo estaría más cerca de la cabeza que de la cola.

Sólo un comentario sobre lo que escribo: Soy un simple aficionado, quizá con una devoción exagerada por las formas clásicas. No resto mérito a quienes practican la poesía libre, aunque con frecuencia me refiera a ella como ‘prosa en líneas cortas’, pero simplemente no es mi terreno.

Tan sólo intento expresar sentimientos, sensaciones, frustraciones, soledades, tristezas, quizá alegrías, que he vivido por mí mismo, o que sé que otros han vivido. Por eso subtitulo mi obra como “Diario sentimental”. Y quizá por eso tantos lectores se identifican con mis poemas; no porque yo conozca su vida, sino porque su vida es una copia de la mía, y de la vida de los demás. Se trata de sentimientos y situaciones universales por los que todos o casi todos pasamos. Y esa es la clave. He convertido en mi lema la definición que Machado daba de la poesía: “Pensar alto, sentir hondo y hablar claro”. Si no se habla claro, mejor no hablar.