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Índice
general de Hispánica

Averroes y uno de sus manuscritos


Indice
- Abul
Kasim Az-zahrawi (860-961)
Ibn Masarra, Muhammad (883-931)
Ibn Fothais (980-1034)
Ibn Hani (siglo X)
Ibn Hazm (994-1063)
Ibn Essamej (siglo XI)
Ibn Hayyan (1009-1077)
Ibn Jair (siglo XII)
Abul Fazel El Maliki (1108-1152)
Ibn Quzman (m.1159)
Ibn Tufayl, Muhammad (1110-1185)
Aben Dihya (1176-1235)
- Ibn
al Abbar (1199-1262)
Ibn Beithar (murió en 1216)
Ibn Said el Magrebí (1214-1274)
Abu Marwan Abd al-Malik Ibn Zuhr
Abu Muhammad Abdallah
Ibn Ahmad Ibn al-Baitar Dhiya al-Din al-Malaqi
Abulcasis (Abul Qasim Khalaf ibn al-Abbas
al-Zahrawi)
Abu Abdallah Muhammad Ibn AbdallahIbn Idris
al-Qurtubi al-Hasani,
Averroes (Abul-Walid
Muhammad ben Ahmad Ibn Rusd)
Avempace (Abu Bakr Muhammad ibn Yahya ibn
al-sa'iq ibn Bayya)
-
- Abd
al-Rahman I (737-788)
Abd
al-Rahman II (790-852)
Abd-ar-Rahman III
(889-961)
Almanzor (940-1002)
- Abd
al-Malik
(973-1008)
- Abd
Allah (844-912)
Al-Hakam
I
Al-Hakam
II (915-976)
Almundir
Ben
abd-Allah Al-Gafiqí, Abd al-Rahman ( -732)
Hisham
I (757-796)
- Hisham
II (965-1013)
- Ibn
Arabi (1165-1240)
- Muhammad
I (823-886)
- Sanchuelo.
Abd al-Rahman ibn-Sanchul (984-1009)
Abul Kasim Az-zahrawi
(860-961)
Famoso médico hispano-árabe, nacido en Córdoba, murió a
los 101 años de edad.
Poco se sabe de su vida, excepto que fue el primer cirujano de su
tiempo, y acaso el más ilustre de la Edad Media. Su obra, 'Tesrif',
se divide en 30 libros, y es una verdadera enciclopedia médica. El
primer libro es una teoría general de la medicina; el segundo,
trata de la práctica terapéutica; los 23 siguientes, sobre
medicamentos compuestos, y los últimos, sobre el régimen
alimenticio, clasificación de alimentos, etc. El libro 30 es un
tratado de cirugía, con figuras de más de 200 instrumentos. Según
el francés Dr. Leclerc "la obra de Abul Kasim debe quedar en
la Historia como la primera expresión de la Cirugía, constituyéndose
en estado de ciencia distinta , y fundándose en el estudio de la
Anatomía".
(Indice)
Ibn Masarra, Muhammad
(883-931)
Filósofo árabe, de Córdoba. Reunió un grupo de discípulos
en una ermita cercana y fundó la 'escuela masarrí'. Acusado de
herejía, se expatrió con algunos de sus discípulos. Visitó
Medina y la Meca, recorriendo los países orientales, y regresó a Córdoba
en tiempos de Abd al-Rahmán III, donde reanudó su enseñanza. Sus
doctrinas ofrecen muchas semejanzas con el seudo Empédocles, y se
le considera un continuador occidental del neoplatonismo alejandrino.
Autor del 'Kitab altabsira' (Libro de la explicación perspicaz) y
del 'Kitab al-huruf' (Libro de las letras). Tanto éstos como el
resto de sus obras se han perdido.
(Indice)
Ibn Fothais (980-1034)
Bibliófilo hispano-árabe, nacido en Córdoba. Muy versado
en todos los conocimientos de su tiempo, especialmente en las
ciencias históricas. Tuvo una auténtica pasión por los libros,
reuniendo una biblioteca tan numerosa y selecta que sus herederos
obtuvieron por ella más de seis millones de reales.
Entre sus obras están el 'Libro de narración de las causas por las
cuales descendió el Corán', en 100 partes. 'Libro de las lámparas
sobre las excelencias de los Cahibes', o compañeros del Profeta,
también en 100 partes.
(Indice)
Ibn Hani (siglo X)
Gran poeta e historiador árabe, natural de Sevilla.
Residió algunos años en Egipto, donde murió muy joven, a los 36 años
de edad.
Aben Jalikan le juzgó así: "Si no fuera por ciertas
exageraciones que rayan en la impiedad, su obra 'Diwam' sería lo más
hermoso que ha producido la lengua árabe, pues no hay poeta
occidental entre los antiguos ni los modernos que se halle a la
altura de Aben Hani, siendo éste el mayor poeta de todos en
absoluto".
(Indice)
Ibn Hazm (994-1063)
Escritor árabe, de Córdoba. Es sus últimos años fue
perseguido por profesar el rito zahiri. El rey de Sevilla, al-Mutamid,
mandó quemar sus obras. Autor de un célebre tratado sobre el amor,
'El collar de la paloma' (1023), donde expone su concepción platónica
del mismo, ilustrada con una serie de descripciones de gran interés
para conocer la vida sentimental y amorosa de los árabes españoles.
Otras obras de importancia son: 'Epístola en elogio de Al Andalus',
'Linajes árabes', 'Historia crítica de las religiones, sectas y
escuelas', 'Polémica religiosa con Ibn al Nagrella', donde ataca el
judaísmo. Es uno de los autores árabes más traducidos a las
lenguas occidentales y de mayor influjo en su época.
(Indice)
Ibn Essamej (siglo XI)
Matemático hispano-árabe, discípulo de Abul Moslema. Entre
sus obras están los 'Comentarios a los tratados de Geometría de
Euclides', como introducción a las Matemáticas. 'De la naturaleza
de los números', 'De los cálculos usados en el comercio', así
como un tratado Magistral de Matemáticas, obra notabilísima para
aquellos tiempos. 'Tratado de la construcción y uso del astrolabio',
en colaboración con su discípulo Aben Essofar.
(Indice)
Ibn Hayyan (1009-1077)
El más famoso de los historiadores musulmanes, nacido en Córdoba.
Dejó más de 50 obras escritas sobre distintos puntos de la
historia de su raza. Pocos pueden compararse con él y ninguno le
aventaja en la exactitud de la narración, y en los análisis y
consecuencias que deduce de los hechos que analiza. Escribió una 'Historia
de España' en 10 volúmenes. 'Al Matin', o historia contemporánea,
en más de 60 volúmenes.
(Indice)
Ibn Jair (siglo XII)
Orador y bibliófolo, natural de Sevilla. Sobresalió en
todos los ramos del saber, y fue el maestro más respetado de su época.
'El Bernamech' es un trabajo de capital importancia para la
Bibliografía.
(Indice)
Abul Fazel El Maliki
(1108-1152)
Nació en Ceuta y se educó en Córdoba con más de cien
profesores, entre ellos Averroes. Llamado 'el Sabio de Occidente'
por sus grandes conocimientos de la historia antigua y genealogía
de los árabes, gramática, lexicografía, filología y tradiciones.
Sostuvo activa correspondencia sobre diversos puntos de las materias
indicadas con los hombres más célebres de su tiempo. Los autores
hacen grandes elogios de su estilo y de la imparcialidad que
resplandece en sus escritos históricos.
Escribió 'Historia de los Cordobese', 'Libro de la riqueza o
suficiencia' (conjunto de biografías de algunos faquíes y doctores
españoles y africanos).
(Indice)
Ibn Quzman (m.1159)
Poeta árabe español. Autor de un Cancionero que recoge
composiciones líricas , en lengua vulgar. Sobresalen la canción
contra Alfonso el Batallador, de 1126, y la dedicada al filósofo
Averroes, de 1150.
(Indice)
Ibn Tufayl, Muhammad
(1110-1185)
Médico y filósofo místico musulmán, de Guadix, conocido
por Abentofail. Influido por Avicena, Algazel y Avempace. Su obra
principal es 'Secreto de la filosofía iluminativa' (El filósofo
autodidacto), en la que sontiene la tesis de que la razón natural,
separada del conocimiento sensible, se basta para alcanzar las
verdades divinas e incluso la unión mística con Dios.
(Indice)
Aben Dihya (1176-1235)
Nació en Valencia y murió en Egipto. Erudito, cuyos méritos
y gran talento, así como insaciable actividad, dejaron huellas
perdurables es sus lecciones orales y numerosos escritos. Dedicose
al conocimiento de la lengua árabe, de las guerras, poesía y
especialmente tradiciones y ciencias auxiliares.
Viajó por toda España, norte de Africa, Siria, Irak, Persia, etc.
En todas partes adaptó culturas y costumbres, y oyó a los
principales maestros. Desempeñó altos cargos, especialmente en
Egipto, donde fundó la escuela 'Kamilia' en honor de su discípulo
y protector Almalik el Kamil.
Escribió el 'Libro de la Antorcha' (sobre la historia de los
Abbasidas), 'Libro de la iluminación' (sobre el nacimiento del
Profeta), etc.
(Indice)
Ibn Beithar (murió en
1216)
Médico y botánico hispano-árabe, de Málaga. Viajó por
España y otros países, y su reputación fue tan grande que los
académicos de Egipto le consideraron el protomédico de su tiempo.
Nombrado Visir y director de los jardines de Damasco, clasificó
filosóficamente las plantas, analizando sus virtudes.
Escribió 'Gran colección de medicamentos y alimentos simples', el
más insigne trabajo botánico de la Edad Media. Dio a conocer más
de 200 especies nuevas. Menéndez y Pelayo le llamó el Dioscórides
español del siglo XIII.
(Indice)
Ibn Said el Magrebí
(1214-1274)
Nació en Granada y murió en Damasco. Fecundo escritor,
autor de más de 400 obras, aunque sólo unas pocas se conservan,
entre ellas 'Libro de la esfera de la Literatura', dividida en dos
partes, la primera del Occidente, y la segunda del Oriente.
Se educó en Sevilla, y emprendió una peregrinación a Oriente con
su padre, pasando por Marruecos, Túnez, Egipto, donde murió su
padre. Pasó a Bagdad, visitando 36 bibliotecas, copiando fragmentos
de manuscritos. En su ansia de encontrar nuevos sabios, visitó los
confines de Persia. 'Historia Breve', sobre los sabios de su tiempo.
'Descripción Geográfica e Histórica del Orbe', etc.
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Abu Marwan Abd al-Malik Ibn
Zuhr Nace en
Ishbiliya [Sevilla] en 1091, siendo el médico más ilustre de su
tiempo. Al contrario de como hacían los estudiantes de su tiempo,
centra todos sus estudios en una única rama de la medicina. Al
servicio de los sultanes al murabatun [almorávides] primero y de
los al muwahadun [almohades] después, sirviendo a Abd al Mu'min.
Destaca por un gran espíritu de observación que le lleva a no
someterse a las enseñanzas de los antiguos y a realizar curaciones
consideradas milagrosas, descubriendo algunas enfermedades
como las inflamaciones y abscesos del pericardio y del mediastino y
las parálisis parciales, principalmente la del esófago. Pese a
ello es un gran enemigo de la cirugía que rehúsa de hacer sangrar
a sus enfermos. Entre sus obras destacan Kitab al Iqtisad fi Islah
al Anfus wa al Ajsad [Libro del curso medio sobre la reforma de las
almas y los cuerpos] (sobre enfermedades, terapias y medidas de
higiene), Kitab al Aghthiya [Libro sobre alimentación] (sobre los
tipos de comidas y drogas y sus efectos en la salud) y Kitab al
Taisir fi al Madawat wa al Tadbir [Libro de la Simplificación de
terapias y dietas] (escrito a petición de Ibn Rushd, a quien se la
dedica, es su principal obra). Sus libros serán traducidos al latín
y al hebreo y tendrán gran importancia hasta el siglo XVIII. Muere
en su ciudad natal en 1162.
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Abu Muhammad Abdallah
Ibn Ahmad Ibn al-Baitar Dhiya al-Din al-Malaqi
Nace en Malaka [Málaga]
en 1201. Tras estudiar medicina y botánica de la mano de su maestro
Abu al-Abbas al-Nabati, recorre al Andalus, Norte de África y
Egipto (no se sabe exactamente el itinerario pero si que pasa por
Bugia, Qstantunia [Costantinopla], Tunis [Túnez], Trípoli, Barqa y
Adalia) recogiendo nuevas plantas y dando a conocer más de
doscientas especies nuevas y siendo su fama. Su reputación es tal
que los académicos de Egipto le consideran el protomédico de su
tiempo. Tras 1224 entrra al servicio de al Kamil, el gobernador de
Egipto y es nombrado jefe de herbolario. En 1227, al Kamil extiende
su dominio a Damasco e ibn al Baitar le acompaña para poder recoger
plantas de la zona. Nombrado Visir y director de los jardines de
Damasco, clasifica filosóficamente las plantas, analizando sus
virtudes. Escribe notables obras como la Kitab al-Jami al-Adwiya al-Mufrada
[Gran colección de medicamentos y alimentos simples], que es sin
duda el mejor trabajo botánico de la Edad Media; esta enciclopedia
abarca 1400 temas de plantas medicinales y vegetales, de los que 200
son plantas no conocidas hasta ese momento. Su segunda gran obra es
el tratado Kitab al-Mlughni fi al-Adwiya al-Mufrada, que es una
enciclopedia de medicina en la que las drogas son listadas de
acuerdo a su valor terapéutico; sus 20 capítulos asocian las
plantas con las enfermedades de la cabeza, oído, ojos, ... La
contribución de Ibn Baitar se caracteriza por la observación, el
análisis y clasificación . Muere en Damasco en 1248.
(Indice)
Abulcasis (Abul Qasim
Khalaf ibn al-Abbas al-Zahrawi)
Nace en
Madinat Zahra en 936. Es el primer cirujano conocido y el más
reconocido de su tiempo. Trabaja como médico y cirujano en la corte
de Abd al-Rahmán III y gozando de gran prestigio, llegando su fama
hasta el Próximo Oriente. Su principal obra, Al Tasrif, es una
verdadera enciclopedia médica muy ilustrada que será muy estudiada
en todo su tiempo y en la que se presenta la cirugía como una
ciencia independiente de la medicina basada en la anatomía. Al
Tasrif consta de 30 tomos: el primero es una teoría general de la
medicina, el segundo trata de la práctica terapéutica, del tercero
al veinticinco habla sobre los diversos medicamentos compuestos, los
cuatro siguientes últimos sobre la alimentación y el último es un
tratado de cirugía en el que se representan más de 200
instrumentos. Esta obra, en su parte sobre cirugía, será traducida
al latín por Gerardo de Cremona en Tulaytula [Toledo]. Al Tasrif
contiene numerosas ilustraciones y diagramas de instrumentos quirúrgicos
que, o bien emplea o bien ha inventado el mismo; entre los
instrumentos de cirugía que inventa, destacan tres: uno para
examinar el interior del oído, otro para la inspección interna de
la uretra y otro para introducir o extraer cuerpos extraños. Todos
estos aspectos de la cirugía emanan de operaciones realizadas por
él mismo. Perfecciona diversas operaciones delicadas, como la
extracción de fetos muertos y las amputaciones. En esta obra, también
se habla de la preparación de medicinas como complemento al
tratamiento quirúrgico. También trabaja la odontología, hablando
de instrumentos que emplea y de importantes operaciones; también re
refiere a problemas como las dentaduras mal alineadas o las
deformidades y como corregirlas. También desarrolla una técnica
para realizar dientes artificiales que sustituyan a los defectuosos.
Es el primer médico que efectúa una cistotomía, el primero en
describir la homofilia. Muere en Qurtuba [Córdoba] en 1013.
(Indice)
Abu Abdallah Muhammad
Ibn Muhammad Ibn AbdallahIbn Idris al-Qurtubi al-Hasani,
Nace en Sabta [Ceuta] en 1099.
Educado en Qurtuba [Córdoba], viaja a la corte de Palermo. Pocos
datos más se tienen de él pues los biógrafos musulmanes le tienen
por un renegado que vive en cortes cristianas trabajando y
escribiendo para ellos. Reside un tiempo en la corte de Roger II en
Sicilia. Su contribución a la medicina está recogida en varios
libros, especialmente en el Kitab al-Jami-li-Sifat Ashtat al-Nabatat.
Estudia y revisa toda la literatura existente sobre la literatura
referida a plantas medicinales, llegando a la conclusión de que
desde el tiempo de los griegos muy pocos conocimientos nuevos se habían
añadido a la materia. Recopila plantas y datos de los que no se había
escrito hasta la fecha. Así, se recogen un gran número de nuevas
plantas con su evaluación como material de medicina. Además, hace
contribuciones a la geografía, en especial en lo que toca a los
factores económicos, físicos y culturales. Realiza un planisferio
en plata para el rey Roger II y describe el mundo en Al Kitab al
Rujari [El Libro de Roger], también titulado Nuzhat al-Mushtaq fi
Ikhtiraq al-Afaq [La iluminación de quien desea viajar a través de
los climas], una enciclopedia práctica de su tiempo que contiene
información no solo de Asia y África, sino también de los países
occidentales. Más tarde, al Idrisi realiza otra enciclopedia geográfica
más completa titulada Rawd-Unnas wa-Nuzhatal-Nafs [El placer de los
hombres y la iluminación de las almas], también conocida como
Kitab al-Mamalik wa al-Masalik. Además de la geografía y la botánica,
también escribe sobre fauna, zoología y aspectos terapeúticos.
Sus trabajos serán pronto traducidos al latín y sus libros serán
muy conocidos en Oriente y Occidente durante varios siglos. La fecha
de su muerte no es un dato seguro: unas fuentes hablan de 1166 y
otras de 1180.
(Indice)
Averroes.
Abu I-Walid ibn Rusd (1126-1198)
Nacido en Córdoba, su nombre árabe era Abu I-Walid ibn Rusd.
Es miembro de una prominente familia de juristas. Su abuelo había
desempeñado el cargo de cadí e imán de la
Gran Mezquita y es el autor de un famoso tratado legal. Su
padre, también cadí, fomentó su educación entre destacados
miembros de la intelectualidad cordobesa, como Abu Ya´far Harun de
Trujillo, con quienes se familiarizó con las obras de Aristóteles,
Galeno
e Hipócrates.
La amistad con el médico y filósofo Abu Ya´qub Yusuf también fue
muy influyente para la personalidad y la obra de Averroes. En 1169
Averroes, quien por entonces lleva diez años viviendo en Marraquech,
gana la confianza del califa
al serle presentado por Ibn Tufayl y obtiene el cargo de cadí en
Sevilla y Córdoba. A la muerte de éste, le sucede como médico de
cámara del soberano cordobés. La subida al trono de Ya´qub al-Mansur
supone para Averroes el destierro a Lucena en 1195 y la prohibición
de sus obras, deseoso el monarca de atraerse el favor del partido
integrista de los alfaquíes. Sin embargo, en 1198 fue llamado a la
corte, donde morirá meses más tardes. La base del pensamiento
averroista está en el intento de conciliar la teología musulmana
con el pensamiento aristotélico, cuyos comentarios pronto serán
traducidos al hebreo y al latín y ejercerán una profunda
influencia en la escolástica medieval. Intentó conciliar la verdad
religiosa -esto es, creencial- con la verdad filosófica -es decir,
racional. Para Averroes, Dios ejerce de creador, siendo lo creado no
consecuencia de Dios sino emanación de la divinidad. Así, puede
interpretarse que lo creado, en tanto consecuencia de una acto
divino, ha de ser eterno, de donde se deduce la eternidad de la
materia y, por tanto, del mundo. Resolvió la distancia existente
entre la inteligencia en acto y lo inteligible pensado, afirmando la
participación del entendimiento humano (pensamiento) en el
entendimiento agente (acción). Además, otra obra importante será
"Tahafut al-tahafut", en latín "Destructio
destructionis", en la que manifestará su desacuerdo con la crítica
hecha años antes por Algazel
a los seguidores de Aristóteles y otros filósofos griegos. No
obstante su marcada tendencia aristotélica, en algunos puntos se
mantuvo crítico con el filósofo griego, destacando errores y
flancos débiles de su sistema astronómico y del ptolemaico. En
medicina, su obra "al-Kulliyat" ("Colliget", en
latín) recoge los conocimientos vertidos por Aristóteles y Galeno
en los ámbitos fisiológico, terapéutico, higiénico y patológico.
Autor de unos "Comentarios a Aristóteles", su filosofía
influyó de manera notable en los pensadores de los siglos XIII al
XVI.
(Indice)
Ibn
al Abbar (1199-1262)
Abu
'Abdullah Muhammad ibn ‘Abdullah ibn Abu Bakr al Quda'i, conocido
por Ibn al Abbar. Nace en Balansiyya [Valencia] en enero o febrero
del año 513 H [1199]. Al Abbar es el laqab o sobrenombre de su
antepasado, acaso indicativo de su oficio: fabricante de agujas. Los
quda'ies constituían una familia yemení establecida desde antiguo
en Onda, ciudad del reino de Balansiyya [Valencia]. El padre de Al
Abbar era uno de esos poetas alfaquíes que entonces componían la
élite de Valencia. Refiere Ibn al Abbar que recibió de él la
mejor educación, y que le llevaba a las tertulias literarias a las
que asistía. De Abul Rabl' ibn Salim y de AbuI Jattab ibn Wayib al
Qaysi obtuvo su sólida formación de historiador, que le hizo uno
de los más importantes de Al Andalus. Al parecer, no tiene hermanos
varones, pues no los cita al hablar de su padre, ni al referir que
heredó de él «todos sus libros». En su alegre juventud, cultiva
la poesía. Pronto inicia su carrera de funcionario. Viaje por al
Andalus para ampliar sus conocimientos de hadiz. En 619H [1222],
estando en Badajoz, conoce la muerte de su padre, retornando de
inmediato a Balansiyya [Valencia]; allí queda bajo la tutela de su
maestro, Abul Rabi ibn Salim. Entra por esta época a trabajar de
secretario del gobernador Abu Zayd y al tiempo contrae matrimonio
con una mujer de la familia de Ibn al Wazir, originaria de Paterna.
En el año 626 H [1229], Abu Yamíl ibn Zayyan ibn Mardanish, hijo
del héroe local que se alzó contra los almorávides, protagoniza
ahora el mismo papel contra los almohades. Abu Zayd huye con su
secretario a tierra cristianas y se acoge a la protección de Jaime
I de Aragón para que le ayude a recuperar Balansiyya [Valencia].
Como acabase haciéndose cristiano, lbn al Abbar decide abandonarle
y volver a al Andalus. Tras una serie de peripecias lo hallamos de
nuevo en Balansiyya [Valencia] en el 629 H [1231], reconciliado con
Ibn Mardanish, que en la época almohade había sido amigo y
colaborador suyo y ahora le nombra su visir. Tras la derrota de Las
Navas de Tolosa (609 H (1212)], al Andalus se divide en unas nuevas
taifas, las terceras de su historia. El caudillo andalusí lbn Hud
es aclamado en Mursiyya [Murcia] y, casi todo al Andalus, e lbn
Mahfuz se apodera de Niebla, pero nadie puede impedir que Fernando
III conquiste Qurtuba [Córdoba] (634 H [1236]). Jaime I derrota a
los musulmanes en Pueyo de Cebolla (635 H [1237]), y un año después
inicia el asedio de Balansiyya [Valencia]. Abu Yamil decide enviar
una embajada marítima a pedir socorro al emir hafsi de Túnez,
poniendo al frente de ella a lbn al Abbar. Allí recita su famosa
casida en la que describe las trágicas circunstancias que
atravesaba al Andalus «Tabernas donde antes hubo lugares sagrados,
iglesias donde antes hubo mezquitas». Emocionado, el sultán
resuelve ayudarles enviando doce naves con armas, pertrechos y
dinero, pero al llegar a Balansiyya [Valencia] se encuentran el
puerto bloqueado y han de desviarse a Daniyya [Denia]. Cuando Ibn al
Abbar llega a Valencia sus habitantes ya se disponen a rendirse. El
emir le elige mediador en las negociaciones y el 29 de Septiembre de
1238 [636H] firman el acta de entrega. De Balansiyya [Valencia] van
a Daniyya [Denia], desde donde se les vuelve a expulsar más
tarde. Habiendo vuelto a acudir a Túnez en 637 H [1239], el quda'i
regresa a Mursiyya [Murcia] con Abu Yamil en el año 638 H [1240],
para poco después emigrar con su familia a Túnez, donde permanecerá
el resto de su vida. El emir lo acoge excelentemente, haciéndole su
panegirista y el escriba de su divisa en los documentos oficiales.
Pero el hecho de ser sustituido en esta última función por un
escriba oriental parece que es la causa de que exprese sus protestas
y el emir le destierre a Bugía en el 646 H [1248]. Lo cierto es que
Ibn al Abbar tienea ya algunos enemigos en la corre, como el
envidioso visir Ibn Abul Husayn. En Túnez ha terminado de escribir
su Takmila li Litab al Sila, sobre biografías de sabios de al
Andalus. En Bugía termina al Hulla Isiyara, biografías de los príncipes
poetas que hubo en el Islam. Allí mismo escribe I'tab al kuttab [Disculpa
de los secretarios], en cuya introducción pide al emir y a su
heredero que le perdonen. Es perdonado por Abu Zakariyya, pero éste
muere poco después y le sucede su hijo ‘Abdullah, más tarde
llamado al Mustansir billah, monarca cruel que durante su vida habrá
de sofocar constantes revueltas. Ibn al Abbar pasa a ser su
consejero. Los historiadores posteriores tienden a describir a Ibn
al Abbar como orgulloso y antipático, señalando que suele irritar
al emir con su erudición y sus elogios a al Andalus. Es muy
probable que su carácter se hubiera degradado desde que se exiliara
de al Andalus, al perder amigos y recuerdos. Por otra parte la
emigración andalusí ha ido a parar mayoritariamente a Bugía y Túnez,
en cuya administración se colocan muchos de ellos, lo que provoca
la hostilidad de los tunecinos. No se sabe por qué, en el año 650
H [1252], al Mustansir le destierra a Bugía como hiciera su padre
antes, y allí escribe su Durar al simt fi jabar al sibt, además
escribe una obra análoga en verso hoy perdida. Al extinguirse
definitivamente el califato de Bagdad en 1258, al Mustansir se
proclama califa, y las mismas Medina y Meca le dieron su
reconocimiento. En el 560 H [1259] Ibn al Abbar recibe una carta en
la que se le comunica que ha sido perdonado, pero un año más tarde
sus enemigos urden contra él el peor complot, que desemboca en su
condena a muerte. Se desconoce la causa exacta de su ejecución,
pero se barajan varias: que había hecho un horóscopo al príncipe
heredero al Wathiq que había desagradado a su padre, que se le
acusaba de practicar la astrología y de ser shi'í (¿acaso por su
obra: Durar al simt?), que había hablado o escrito mal de su emir o
que estaba implicado en una gran conspiración. El resultado es que
el califa mandó hacer un registro de su casa a sus peores enemigos,
que encontraron allí un verso en el que insultaba así a al
Mustansir: «En Túnez reina un tirano al que neciamente llaman
califa». lbn al Abbar muere alanceado el 6 de enero de 1260 [658H],
y su cadáver y sus libros son quemados. Sin embargo hoy es famoso
en todo el mundo árabe y recibe elogios de los historiadores
europeos, sobre todo en su calidad de historiador. Conocemos siete u
ocho de sus discípulos, entre ellos a lbn Salilh al Kinani, de
Shativa [Játiva] (muerto en 1299), que transmite su libro Durar al
simt, al historiador y místico al 'Abdari y a otros, y fue maestro
de Abul Muhayman al Hadrami; Abu Ishaq ibn Abul Qasim al Tuyani (muerto
en 1.262 dC), funcionario tunecino que le defendió entre sus
compatriotas, y su hijo Abul Hasan ibn 'Ali, que recibió de Ibn
Salih el Durar al simt.
(Indice)
Avempace
(Abu Bakr Muhammad ibn Yahya ibn al-sa'iq ibn Bayya), filósofo,
nació en el seno de una familia de artesanos, en Zaragoza, en 1070,
en el período de los Reinos de Taifas. Con la desaparición del
Califato de Córdoba, la descentrelización política e ideológica
fomentó la actividad cultural, con las bibliotecas y los
intelectuales, artistas y científicos diseminándose por la Península.
Así surgieron las Escuelas de Filosofía de Badajoz, Toledo,
Zaragoza y Almería. Avempace estudió en la Escuela de Filosofía
de Zaragoza.Su fama como músico, poeta y filósofo se difundió rápidamente.Residió
en Sevilla, Granada, Jaén y Fez. Aparte de sus comentarios a Aristóteles,
sus obras más importantes son sus comentarios a Galeno y a al-Farabi.
Murió envenenado en la corte de Fez en 1138
(Indice)
Abd
al-Malik (973
- 1008)
En el año 991 Almanzor
designaba a su hijo Abd al-Malik como sucesor en el cargo de chambelán.
Tenía 18 años y se inició directamente en la política de manera
que a la muerte de su padre, en el año 1002, se convirtió en el
verdadero dueño de la situación, manejando los destinos de al-Andalus
y dejando al margen al califa Hisam
II. Abd al-Malik continuó la política de su padre con respecto
a los reinos cristianos del norte, realizando habituales campañas
que ahora encontraban mayores resistencias. En estos momentos el
chambelán tuvo que sofocar una revuelta dirigida por los "saqalibah",
fieles al califa, que trataron de derribarlo. Abd al-Malik salió
victorioso. Estaba claro que para mantener el liderato había que
recurrir a una constante actividad militar y Abd al-Malik forzó la
máquina de guerra para conseguir importantes victorias. En el año
1007 y gracias a una de éstas recibía el título de "al-Muzaffar"
-el Victorioso o el Vencedor-. No pudo disfrutar mucho de su título
ya que al año siguiente fallecía en extrañas circunstancias,
especulándose sobre un posible envenenamiento a manos de su hermano
Sanchuelo,
quien se convertirá en su sucesor.
Miembro de la dinastía omeya
que gobernaba en Damasco, Abd al-Rahman I fue el único de la
familia que consiguió escapar con vida en la fatídica tarde del 25
de julio del año 750, cuando los
abbasíes acabaron con los omeyas para hacerse con el poder. Abd
al-Rahman tenía sangre beréber por parte de su madre y puso rumbo
al norte de Africa, tras una breve estancia en Irak. La tribu de
Nafta le dio cobijo en Marruecos, en las proximidades de Ceuta donde
estaba asentada. Desde allí decidió enviar algunos emisarios hacia
al-Andalus donde podía encontrar partidarios, en un momento de
revueltas y hambrunas. En efecto, entre las tropas sirias -la mayoría
clientes de los Omeyas- la figura de Abd al-Rahman fue recibida con
mucho cariño, aunque no experimentó la misma sensación entre los
dirigentes del grupo del poder, los qaysíes. No obstante, los
sirios se volcaron con el omeya y le dieron su total apoyo para
cruzar el estrecho de Gibraltar y desembarcar en Almuñécar (agosto
del año 755). Abd al-Rahman se puso al frente de un potente ejército
formado por sirios, yemeníes y beréberes, derrotando al gobernador
de Córdoba un año más tarde, en mayo de 756. En la mezquita de la
capital andalusí Abd al-Rahman era proclamado emir. De esta manera
se instauraba el primer poder musulmán independiente del califato.
No será fácil la tarea a la que se tuvo que enfrentar el joven
omeya ya que los levantamientos fueron continuos, encabezados por el
gobernador Yusuf al-Fihrí. Esta revuelta fue sofocada en el año
759, acabando con la vida del antiguo gobernador. El jefe beréber
de Cuenca también se rebeló al igual que el caudillo árabe al-Ala
ben Mugit. Estas continuas luchas de poder motivarán que un grupo
de jefes árabes de la zona nordeste solicitaran ayuda a Carlomagno
para levantarse contra Abd al-Rahman. Corría el año 777 y al año
siguiente las tropas dirigidas por el rey franco alcanzaron Zaragoza.
Carlomagno no pudo rendir la ciudad y regresó a sus posesiones,
siendo derrotado por los vascones en Roncesvalles. Estas continuas
rebeliones estarían en buena parte motivadas por la diversidad de
razas que encontramos en la población andalusí -mozárabes, beréberes,
árabes, sirios, etc.-, pudiendo mantenerse el emir en el poder
gracias a la creación de un potente ejército profesional que
aumentaba en relación con las necesidades. Los beréberes y los
esclavos del norte constituían el núcleo de la milicia. Abd al-Rahman
tomó como modelo la administración omeya y desarrolló un
importante programa constructivo en el que resalta la edificación
de la mezquita
de Córdoba, que sería después ampliada por Abd
al-Rahman II, Al-Haken
II y Almanzor.
Le sucedió su hijo Hishem
I.
(Indice)
Abd
al-Rahman II (790
- 852)
Los treinta años que gobernó Abd al-Rahman II
el emirato de al-Andalus
fueron de prosperidad y cierta calma. Sucedió a su padre al-Hakam
I cuando éste falleció en el año 822. Las revueltas de épocas
anteriores continuaron en las zonas periféricas mientras en el
centro apreciamos un elevado grado de unidad. Aprovechando las
fuerzas destinadas a sofocar estos levantamientos periféricos -encuadrados
en las ansias autonomistas de los gobernadores de los territorios
fronterizos- se realizaron diversas campañas contra los reinos
cristianos del norte. En una de ellas se alcanzó la ciudad de León
que fue saqueada e incendiada mientras que en otra aceifa Barcelona
y Gerona fueron sitiadas. Los normandos llegaron a tierras andalusíes
en el año 844, atacando Lisboa y Sevilla. Fueron rechazados pero se
llevó a cabo la construcción de un amplia red de atalayas para
evitar nuevos ataques. Esta política constructiva indica la
eficacia del régimen. Abd al-Rahman II puso en marcha un importante
cambio en la administración, inspirándose en el Imperio
Sasánida para superar el modelo sirio imperante hasta entonces.
Los usos sociales procedentes de Bagdad
se impusieron en Córdoba. A pesar de vivir un periodo de calma
social, en el año 850 estallaron ciertas convulsiones entre los
cristianos, quienes manifestaron su voluntad de mantener su
identidad frente a la creciente arabización que se estaba
manifestando en la sociedad. Los mozárabes, dirigidos por san
Eulogio o Speraindeo, no dudaron en recibir voluntariamente el
martirio con tal de mantener su personalidad religiosa. Esta tensión
alteró la pacífica convivencia entre ambas comunidades. Muhammad
I sucedió a su padre cuando murió en el año 852.
(Indice)
Abd
al-Rahman III (891
- 961)
La situación de al-Andalus era tremendamente negativa cuando
falleció Abd
Allah y designó como sucesor a su nieto Abd Al-Rahman III. Tenía
sólo 21 años pero ya había demostrado interesante dotes políticas
que pronto puso en marcha desde su nuevo cargo. Las perspectivas no
eran favorables al mantenerse la rebelión de Umar, dominar los señores
de las Marcas la mayor parte del territorio y manifestarse dos
graves peligros externos: el reino cristiano de Asturias en el norte
y los fatimíes en la actual Túnez. Su primer objetivo será
restablecer el orden interno, dirigiendo varias campañas
victoriosas contra Umar. Los partidarios del joven emir controlaban
las plazas fuertes y los castillos de la zona rebelde, poniendo fin
a la revuelta en el año 928 tras tomar la plaza de Bobastro. Las
capitales de las diferentes Marcas cayeron también bajo su órbita.
Toledo era tomada en 932, Badajoz dos años antes y Zaragoza en el año
937. Una vez solucionados los problemas internos Abd Al-Rahman III
pudo dedicarse con fuerza a detener las incursiones cristianas
procedentes del norte. Los primeros éxitos -victoria de
Valdejunquera (920) donde se vengaba la derrota de San Esteban de
Gormaz de tres años antes y se dominaba la zona sur de Navarra- se
vieron alterados por las campañas dirigidas por el rey asturiano Ramiro
II, especialmente el enfrentamiento en la batalla de Simancas
(939) que cayó del lado cristiano, suponiendo un duro varapalo para
los andalusíes. Ramiro extendió sus dominios hasta las cercanías
de Salamanca pero la muerte del monarca asturiano en el año 950
motivó que Abd Al-Rahman III impusiera su soberanía a los reyes de
León y Navarra y a los condes de Barcelona y Castilla, aprovechando
su debilidad. El reconocimiento de la soberanía andalusí iba
acompañado del pago de un tributo anual. Otro peligro para al-Andalus
procedía del sur donde los fatimíes se habían hecho fuertes.
Precisamente la amenaza fatimí motivó que Abd Al-Rahman III tomara
los títulos de califa, príncipe de los creyentes y defensor de la
religión de Dios en el año 929. Con este cargo reivindicaba la
independencia política andalusí frente a una autoridad superior,
procediera ésta de Bagdad
o de Túnez. Un paso más en el control del norte de Africa será la
conquista de las plazas de Melilla, Tánger y Ceuta. Las fronteras
del reino manifestaban general tranquilidad lo que motivó el
desarrollo económico y la prosperidad. El califa controlaba el
poder de manera absoluta e inició contactos diplomáticos con los
Estados europeos, especialmente con Bizancio
y el emperador Otón
I. Dentro de este próspero ambiente destaca la construcción de
numerosas obras públicas y monumentos
en Córdoba, destacando la edificación de una nueva ciudad
residencial para la corte en las cercanías de Córdoba: Madinat al-Zahra.
Este periodo de paz y prosperidad será continuado por su sucesor, Al-Hakam
II.
(Indice)
Abd
Allah (844
– 912)
Las rebeliones marcan el reinado de Abd
Allah, sucesor de Almundir
al ser ambos hijos de Muhammad
I. En Sevilla se enfrentaron miembros de poderosas familias por
el poder, al igual que en Granada. Las luchas entre árabes e
hispanomusulmanes -llamados muladíes- eran cada vez más enconadas,
al considerarse los primeros los únicos dueños del poder que era
reclamado por los segundos. De alguna manera el emir intentó
mantenerse al margen de las luchas para concentrar toda su fuerza en
sofocar la rebelión de Umar ibn Hafsun que ya duraba desde el año
880. Para acabar con la revuelta Umar y Abd Allah alcanzaron un
pacto por el que el rebelde se convertía en gobernador de la zona,
dependiendo en todo momento de Córdoba. Pero Umar volvió a
demostrar que actuaba libremente cuando inició conversaciones con
el gobernador de Qayrawuán (actual Túnez) para conseguir apoyo
militar y convertirse en emir de al-Andalus.
La extensión de los dominios de Umar alcanzaba las actuales
provincias de Granada, Jaén y Málaga. La encarnizada lucha con
Umar motivó que el rey Alfonso
III extendiera sus territorios a costa de las tierras andalusíes,
sin poder Abd Allah evitar la expansión cristiana. Bien es cierto
que durante la mayor parte de su reinado el poder del emir se reducía
a Córdoba y su región circundante, ya que los clanes locales habían
ocupado el poder, acercándose a un sistema feudal. Sin resolver el
conflicto, Abd Allah falleció designando como sucesor a su nieto Abd
al-Rahman III.
(Indice)
Al-Hakam
I
Al-Hakam I sucedió a su padre Hishem
I en el cargo de emir de al-Andalus
antes de la muerte de éste. De la misma manera que había ocurrido
en el emirato anterior, también se produjeron luchas entre bandos
por el poder, que en este caso enfrentaron al nuevo emir y sus tíos
paternos. La revuelta fue rápidamente sofocada con la muerte del tío
de más edad y el reconocimiento de la autoridad de al-Hakam por
parte de su otro tío. Pero los conflictos internos no tardaron en
llegar, produciéndose la famosa "Jornada del Foso" del año
797. Los notables toledanos que no admitían la autoridad del nuevo
emir fueron atraídos al castillo del gobernador para presentar sus
respetos al heredero. Una vez en el castillo fueron decapitados uno
a uno y sus cuerpos arrojados a un foso. Nuevas rebeliones se
sucedieron, esta vez en Córdoba (805), siendo los cabecillas
detenidos y ejecutados en número de 72. El motín del arrabal
producido en el año 818 fue también duramente reprimido por parte
de las tropas del emir que atacaron por la espalda a los amotinados
que rodeaban el palacio. Tres mil supervivientes fueron ejecutados y
el resto de los habitantes del arrabal fueron condenados a abandonar
la ciudad mientras veían como sus casas eran incendiadas. En las
zonas fronterizas también se produjeron sublevaciones,
especialmente por los intentos autonomistas de los gobernadores de
las llamadas Marcas que en número de tres existían: la Marca
Superior con capital en Zaragoza, la Media con capital en Toledo y
la Inferior con capital en Mérida. El ejército profesional se vio
fortalecido con participación de un elevado número de beréberes y
esclavos. Al-Hakan I fue sucedido por su hijo Abd
al-Rahman II.
(Indice)
Al-Hakam
II
A los ocho años fue nombrado sucesor de Abd
Al-Rahman III su hijo Al-Hakam. Sin embargo, se hizo cargo del
poder con 47 años, tras la muerte de su padre. Su educación fue
exquisita y participó intensamente de las actividades de gobierno
así como de las campañas militares, acompañando al califa en
varias ocasiones. Podemos afirmar que Al-Hakam continuó la política
de Abd Al-Rahman III, manteniendo la paz y la prosperidad en al-Andalus.
Su califato fue pacífico, abogando por la vía diplomática antes
que la militar. No en balde dio órdenes a sus gobernadores para
evitar que la población fuera oprimida o se entregara a crueles
matanzas. Esta paz sería alterada por los ataques normandos a las
costas portuguesas en los años 966 y 971. Daneses y vikingos se
retiraron al conocer que los musulmanes "iban a su encuentro y
se prestaban a atacarles por tierra y por mar" tal y como nos
cuenta el cronista Ibn Hayyan. Al-Hakam II confió en exceso en los
funcionarios que le rodeaban, especialmente en el chambelán al-Mushafi,
el visir Ibn
Abi Amir (futuro Almanzor) y el general Galib, quienes lucharan
para ocupar el poder a la muerte del califa. Las relaciones
exteriores tendrán dos frentes: la lucha contra los reinos
cristianos del norte y la intervención en el norte de Africa. En el
Magreb se restauró el protectorado de Marruecos (974) para hacer
frente al empuje fatimí. En el frente norte la alianza de León,
Castilla, Barcelona y Navarra contra Al-Hakam tuvo como respuesta la
toma por parte del califa del castillo de San Esteban de Gormaz
(963), imponiendo Córdoba su autoridad. La gran pasión de Al-Hakam
II serán las
artes y las letras. Reunió una biblioteca de más de 400.000
volúmenes y fundó 27 escuelas públicas en las que los eruditos
enseñaban a los pobres y huérfanos a cambio de atrayentes salarios.
La ampliación de la mezquita con la exquisita decoración del
mihrab pone de manifiesto su admiración artística. El gran error
de Al-Hakam sería no nombrar a un sucesor capacitado y eficaz. Su
concubina Subh de Navarra le dio un hijo cuando él ya era bastante
mayor, siendo el pequeño nombrado sucesor. El nombramiento de Hisam
II como califa provocó la lucha entre los poderosos
funcionarios para ocupar el poder tras la muerte de Al-Hakam II en
el año 976.
(Indice)
Almanzor.
Abi Amir Muhammad
Cuando Al-Hakam
II falleció dejó el trono cordobés a un muchacho de once años
sin ninguna experiencia política llamado Hisam.
El joven califa tenía el apoyo del todopoderoso ministro Yafar al-Mushafi,
quien contaba con el beneplácito de la madre del califa, la
concubina Subh de Navarra. Al-Musafi contó con la estrecha
colaboración de un hombre llamado Abi Amir Muhammad, miembro de una
familia árabe con posesiones en Algeciras que se trasladó a Córdoba
para estudiar jurisprudencia y literatura. Este Abi Amir será el
temible Almanzor cuando en el año 981 se titule "al-Mansur
bi-Allah" (el victorioso de Dios), denominación que
cristianizada ha dado el nombre por todos conocido. Abi Amir inició
su carrera política como escribano y secretario del qadí Ibn al-Salim.
Sus aptitudes administrativas motivaron que fuera recomendado al
chambelán al-Mushafi, quien le nombró primero administrador de la
sultana Subh y después del joven Hisam. De esta manera Abi Amir
estrechaba sus lazos con la familia gobernante. A la muerte de Al-Hakam
II recibe el nombramiento de visir y tutor del joven califa por lo
que Almanzor y su protector al-Mushafi empiezan a enfrentarse
abiertamente. En el año 978 aparta totalmente a al-Mushafi del
entorno del califa, gracias al apoyo de su suegro, el general Galib,
y tres años más tarde consigue que el joven Hisam le otorgue públicamente
los poderes absolutos del gobierno, dedicándose el califa a la vida
piadosa. Con el poder político en sus manos, la fuerza militar se
le resistía ya que Galib aún era fuerte gracias a cierto apoyo de
los reinos cristianos. Dando muestras de su sagacidad, Almanzor hizo
venir de Africa a otro general con tropas beréberes para
convertirlas en su guardia personal, provocando el enfrentamiento
con Galib. Este salió derrotado y Abi Amir recibía, a su regreso a
Córdoba, el título de "al-Mansur bi-Allah". Desde ese
momento y durante más de 20 años ejerció el poder absoluto en al-Andalus.
Puso en marcha un programa de reformas tanto en la administración
civil y militar y supo atraerse a las clase populares con una política
de intensa actividad militar contra los cristianos del norte. Las crónicas
hablan de 57 expediciones victoriosas con las que extendió el
dominio musulmán a buena parte de la península, imponiendo fuertes
tributos a los monarcas de Navarra y León. Incluso forzó a éstos
a la entrega de sus hijas para imponer la paz en sus dominios. Los
ataques de Almanzor llegaron hasta Barcelona (985), Coimbra (987),
los monasterios leoneses de Sahagún y Eslonza (988), Santiago de
Compostela (997) y Pamplona (999). Estas campañas motivaron la
creación de una alianza cristiana contra al-Andalus que salió
contundentemente derrotada en el año 1000. En estas últimas correrías
Almanzor atacó el monasterio de San Millán de la Cogolla (1002) y
de regreso a Córdoba falleció, en las cercanías de Medinaceli (Soria).
La fortaleza con la que Almanzor dirigió los designios de al-Andalus
se manifiesta en el intenso programa de construcciones que llevó a
cabo, ampliando la
mezquita de Córdoba y edificando un nuevo palacio llamado
Madinat al-Zahira, donde trasladó la administración para evitar
que Hisam tuviera tentaciones de dirigir el gobierno. Designó a su
hijo Abd
al-Malik como sucesor, estableciendo una dinastía de
gobernantes que acabó con su otro hijo Sanchuelo.
El gobierno dictatorial de Almanzor se considera como una de las
causas que motivaron el estallido de la Gran Fitna y la guerra civil
entre los años 1009 y 1031.
(Indice)
Almundir
El corto gobierno de Almundir, hijo de Muhammad
I, vendrá determinado por sus deseos de acabar con la revuelta
encabezada por Umar ibn Hafsun. El emir no podía tolerar que el
rebelde se asentara en el corazón de sus tierras - en la serranía
de Ronda- por lo que dirgió todos sus esfuerzos para acabar con la
sublevación. Umar había ampliado su zona de acción al apoderarse
de Mijas, Comares y Archidona. Las expediciones enviadas por el emir
iban ganando terreno, ajusticiando a los dirigentes regionales que
apoyaban al rebelde. La presión de Almundir motivó que Umar
iniciara negociaciones con el emir. El rebelde regresaba a Córdoba
pero pronto volvería a la sierra. Tomándolo como una cuestión
personal, Almundir se dirigió a Bobastro, donde tenía Umar su
cuartel general, para poner sitio a la plaza. Durante el asedio
fallecía Almundir, sucediéndole como emir su hermano Abd
Allah.
(Indice)
Ben
abd-Allah
Al-Gafiqí, Abd al-Rahman
Abd al-Rahman ben Abd Allah al-Gafiqí fue emir de al-Andalus
de manera interina en el año 721, siendo designado para el mismo
cargo en el año 730. Al igual que sus antecesores se interesó por
extender el Islam más allá de los Pirineos, bien fuera a través
de expediciones de castigo bien a través de campañas dirigidas a
una ocupación efectiva. De esta manera se habían hecho algunas
incursiones en territorio francés llegando a sitiar ciudades como
Lyon, Aviñón o Tolosa. Anbasa se apoderó de Carcasona y Nimes,
alcanzando el monasterio de Moissac. Con estos antecedentes cuando
Abd al-Rahman ben Abd Allah al-Gafiqí era nombrado emir de manera
efectiva puso todo su empeño en realizar una exitosa expedición
por tierras francas. Partiendo de Cataluña, cruzaron la Gascuña,
el Poitou y la Turena, derrotando cerca de Burdeos al duque Eudes de
Aquitania. La ciudad fue saqueada, obteniendo los musulmanes un
cuantioso botín. Pero en Burdeos les llegaron noticias de la
existencia de un rico tesoro guardado en el monasterio de San Martín
de Tours, hacia donde pusieron rumbo. Utilizando la calzada romana
llegaron hasta Poitiers donde se producirá la famosa batalla
frente a Carlos
Martel, en el mes de octubre del año 732. Según cuentan las crónicas
francas, ambos ejércitos acamparon en las cercanías de la ciudad y
Abd al-Rahman ben Abd Allah al-Gafiqí dio la orden de atacar; la
caballería se lanzó contra los francos quienes aguantaron el
empuje como una roca. Hacia las cuatro de la tarde, Abd-al-Rahman se
preparó para un nuevo y desesperado ataque contra las líneas
francas, con el objetivo de dar el golpe definitivo. El ataque del
rey Eudes al campamento musulmán cambio el rumbo de los
acontecimientos ya que la formación se rompió y se dirigieron a
salvar el botín. Carlos dio orden de ataque a sus soldados y las líneas
francas avanzaron. Abd-al-Rahman hacía desesperados esfuerzos para
organizar sus tropas. Cuando el emir, rodeado de sus bravos
oficiales, cayó bajo las espadas de los cristianos todo el orden
desapareció y los restos del ejército musulmán se refugiaron en
el campamento. La batalla estaba perdida y los musulmanes huyeron
aprovechando la noche.
(Indice)
Hisham
I
La sucesión entre los musulmanes no recaía sobre el primogénito,
sino sobre el más cualificado. Este es el caso de Hishem I, que fue
elegido por su padre Abd
al-Rahman I para sucederle en el emirato
de Córdoba, en detrimento de su hermano mayor, Sulayman. Este
se consideró agraviado por lo que se rebeló contra el nuevo emir,
saliendo derrotado en su intento por ocupar el poder. En el emirato
de Hishem I apenas se producen revueltas por lo que los ánimos
guerreros de parte de la población se dirigieron a luchar contra
los cristianos del norte, quienes aprovechando las luchas intestinas
de los musulmanes habían ampliado su zona de influencia. Hishem I
dirigió continuas campañas contra los reyes asturianos Vermudo
I y Alfonso
II. Las tierras francas también sufrieron los ataques islámicos,
las llamadas aceifas -del árabe saífa, verano- ya que se
realizaban en esta estación del año para destruir las cosechas del
enemigo. Las tropas andalusíes alcanzaron la región de Aquitania
consiguiendo un importante botín. La doctrina malikí, versión
ortodoxa del Islam hispano, fue introducida en tiempos de Hishem I.
Le sucedió su hijo al-Hakam
I.
(Indice)
Hisham
II
A los diez años Hisam II fue reconocido sucesor de Al-Hakam
II. Su madre la concubina Subh de Navarra apostó fuerte por el
pequeño ayudada por el visir Ibn Abi Amir, el futuro Almanzor.
El ministro Yafar al-Mushafi también apostó por el joven con tal
de mantener las riendas del poder en sus manos. De esta manera los tíos
y primos más capacitados que el joven Hisam eran apartados de la
sucesión. En el año 978 Ibn Abi desplazó a al-Musafi del poder y
era nombrado hayib o mayordomo real. El general Galib mostraba su
total apoyo al nuevo líder político ya que era su yerno. Desde ese
cargo Ibn Abi dirigió al califa hacia los placeres sensuales,
encerrándole en su palacio donde se convirtió en un juguete en
manos del hayib. Hisam vivía aislado, al margen de las luchas por
el poder y dedicado a la devoción y diferentes pasatiempos. La
muerte de Almanzor motivó el desplome del califato y el inicio del
periodo denominado la "Gran Fitna" en el que Hisam fue
depuesto y nombrado califa en varias ocasiones. Su muerte se produjo
hacia el año 1013, posiblemente asesinado.
(Indice)
Ibn
Arabi
Nacido en Murcia, recibió su educación en Sevilla. Viajó por
varios países árabes. Místico, sus revelaciones de Dios llegaron
a influir fuertemente en la doctrina sufista islámica. Es el autor
de "Las revelaciones de la Meca".
(Indice)
Muhammad
I
Muhammad I era hijo de Abd
al-Rahman II y le sucedió en el cargo de emir de al-Andalus.
La prosperidad iniciada en el reinado anterior continuó, salpicada
de sublevaciones que intentaron hacer frente al poder cordobés. La
mayoría de las revueltas estallaron en las regiones fronterizas. En
el valle del Ebro un miembro de la poderosa familia de los Banu Qasi
llamado Musa ibn Musa se autotituló "tercer rey de España".
Toledo siguió un camino similar gracias a la ayuda del monarca
asturiano Ordoño
I pero las tropas musulmanas se impusieron a los rebeldes en la
batalla de Guazalete. Extremadura también sufrió la llama de la
sedición encabezada por el muladí Ibn Marwan, conocido como el
Gallego. Alcanzó cierto grado de independencia y estableció una
especie de dinastía que se mantuvo en el poder durante años. En
Sevilla también se establecerá un gobierno semi-independiente
liderado por el jefe de una familia árabe, movimiento reconocido
por el propio emir. Pero el levantamiento más importante tuvo lugar
en el seno de la propia Andalucía donde el muladí Umar ibn Hafsun
se rebeló en la serranía de Ronda. Esta insurrección durará casi
50 años, siendo sofocada por el califa Abd
al-Rahman III. La prosperidad que vivía el Estado Omeya era más
bien engañosa y la estructura parecía resquebrajarse, continuando
durante los emiratos de Almundir
y Abd
Allah.
(Indice)
Sanchuelo.
Abd al-Rahman ibn-Sanchul
Abd al-Rahman ibn Sanchul es el verdadero nombre del segundo hijo
de Almanzor,
siendo más conocido como Sanchuelo por ser hijo de Abda la Vascona,
hija de Sancho
II Garcés Abarca de Navarra. Cuando falleció su hermano Abd
al-Malik en el año 1008 -algunos apuntan a que fue asesinado
por el propio Sanchuelo- se hizo con el poder desde el cargo de
chambelán de Hisam
II. Pronto se comportó de manera excéntrica y haciendo gala de
delirios de grandeza, haciéndose nombrar heredero del califa a
pesar de no pertenecer a la familia califal. Recibió un buen número
de títulos: el Leal, el Victorioso y el Supremo Chambelán entre
otros, dedicándose al vino y a las mujeres en compañía del califa.
La actitud de Sanchuelo pronto levantó ampollas en todo el califato
y su marcha a una campaña contra los cristianos en pleno invierno
motivó que Muhammad ibn Hisham depusiera al califa y aboliera el régimen.
Sanchuelo recibió la noticia en plena campaña, siendo abandonado
por su ejército, apresado y ejecutado en las proximidades de Córdoba.
El califato
estaba herido de muerte y la Gran Fitna se iniciaba con su
fallecimiento.
(Varias de estas biografías provienen de www.artehistoria.com)

- Mujeres de Al Andalus:
- Personajes notables de Al Andalus:
- Miguel Asín y Palacios:
- Almorávides y Almohades:
- Literatura árabe en la época Omeya:
- Literatura árabe en los Reinos de Taifas:
- Literatura granadina:
Índice
general de Hispánica


 

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