Nausícaa


“Nunca me olvides, pues fui yo quien te dio la vida”
(Homero, 'Odisea', libro 8)


Cerca de Ítaca ya, como quien tiende
la mano y casi toca; pero danza
sobre el mar el espectro de venganza
de Poseidón, que una vez más enciende

la furia de las olas. No se ofende
en vano al dios, que los navíos lanza
contra las rocas. Odiseo alcanza
la playa en que Nausica lo sorprende.

Hija de reyes, tan gentil y humana
como ajena a la pompa cortesana,
ni tentadora fue ni seducida.

“Vuelves hoy a tu patria, no me olvides,
que en esta playa en que ahora te despides,
fui yo, Odiseo, quien te dio la vida.”
 


Los Angeles, 1 de septiembre de 2009.

Soneto Nº  2184  de  FAH

 


 

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Nausícaa:


En el país de los feacios gobernaba un rey que tenía una sola hija llamada Nausica. Nausica era muy buena y hermosa. Todos la querían porque era dulce y compasiva con el resto de los súbditos.
Una noche en que la princesa dormía, la diosa Atenea se le presentó en sus sueños y le habló así:-Nausica, mañana, bien temprano pídele a tu padre que te prepare un carro con sus mulas para lavar la ropa en el río. Porque has crecido mucho y es tiempo que te cases. Ni bien se despertó, Nausica recordó su sueño y corrió al encuentro de su padre para pedirle el carro y las mulas para lavar la ropa en el río sin confesar su sueño.
Al rey le llamó la atención, pero como la quería tanto le dio lo que le pedía con mucho gusto. Prepararon un carro muy fuerte al que ataron varias mulas. Su madre la reina le dispuso una canasta con provisiones. Otras doncellas amigas y varias esclavas también partieron junto a Nausica para pasar el día junto al río.
Al llegar, soltaron las mulas para que pastaran en el prado y ellas se divertían mientras lavaban cantando y jugando a salpicarse. Era un hermoso día y parecía una excursión perfecta.
Luego de tender la ropa al sol para que se secara, comieron la sabrosa vianda que la reina madre había preparado con tanto esmero.
Era un día pleno de sol y decidieron jugar a la pelota. Se dispusieron en rueda y con habilidad se pasaban la pelota de mano en mano mientras reían a carcajadas. De repente, una de las doncellas se descuidó y la pelota cayó en el río. Todas gritaron alarmadas ya que la corriente del río dirigía rápidamente la pelota hacia el mar.
Los gritos de las jóvenes despertaron a Ulises que dormía muy cerca en su cama de hojas y ramas secas.. Ulises, se cubrió con algunas ramas para presentarse ante las jóvenes ya que debido al consejo de la ninfa del mar, no tenía ropa para cubrirse.
Su aspecto era entre andrajoso y temible, por esa razón las muchachas corrieron espantadas al verlo.
Nausica, siempre amable y compasiva se mantuvo de pié ante la presencia del naufrago. Ulises se acercó y dijo: -Soy Ulises. He combatido en Troya y al querer regresar a mi patria he atravesado muchas penurias. Mis hombres están muertos y mis naves destruidas. Jamás he visto una doncella tan hermosa. Si te apiadas de mí los dioses te recompensarán.
Nausica lo escuchó con atención y luego de alcanzarle algo de ropa para cubrirse le respondió: estás en el país de los feacios. Yo soy la princesa Nausica y mi padre es el rey.- Luego ordenó a las esclavas que buscaran un regio traje para vestir al extranjero.
Bien vestido, Ulises lucía toda su nobleza y gallardía.
Nausica no pudiendo disimular su asombro le confesó a sus amigas:-¡Miren ahora al extranjero! ¡Parece un dios! Si algún día me caso, espero que mi esposo sea como Ulises.
Después de alimentarlo generosamente, Nausica se acercó para decirle:-Puedes subirte al carro con nosotras, pero antes de llegar a los límites de la ciudad debes bajarte y esperar un tiempo para evitar comentarios malintencionados sobre mi o sobre ti. Los feacios son buenas personas y cualquiera te indicará el camino para llegar al palacio.
Una vez en el palacio, dirígete a mi madre, dobla la rodilla al presentarte y seguramente te acogerá amablemente y te procurará los medios necesarios para que puedas regresar a tu país.
Cuando Nausica terminó de darle consejos, todos subieron al carro y se alejaron rápidamente dejando atrás el río.
 

 


 


 


 

Ulises ante los Feacios:


Al llegar ante las puertas de la ciudad de los feacios, Ulises descendió del carro y se quedó sentado un tiempo a las puertas de la ciudad. Desde allí, pudo contemplar el puerto. En el mismo había gran movimiento de naves que llegaban y partían y otras tantas ancladas cargando y descargando mercancías.
Luego de atravesar la muralla que rodeaba la ciudad, Ulises se dirigió al palacio. No podía disimular su asombro ante la riqueza del edificio. Sus muros de bronce brillaban bajo los efectos del sol y sus enormes puertas eran de oro macizo.
Ulises traspasó las distintas habitaciones hasta llegar a la estancia de la reina. Al verla, dobló la rodilla y se presentó:-Reina de los feacios, mi nombre es Ulises. He peleado en Troya y para regresar a mi patria, Itaca, he debido atravesar grandes peligros. Te ruego tengas piedad de mi y me proporciones los medios para regresar a mi país.
El rey, al ver la humildad del extranjero, lo invitó a sentarse junto a ellos y lo agasajó con un banquete digno de un príncipe.
Durante el banquete Ulises, narró sus peripecias, y todos los presentes lo escucharon entretenidos.
Al terminar la fiesta, la reina le preguntó acerca de su traje, ya que ella lo había confeccionado con sus propias manos. Ulises, se vio forzado a narrar su encuentro con la princesa Nausica.
El rey se sorprendió. No esperaba ese comportamiento de parte de su hija, pero Ulises, le explicó las razones de la joven princesa y el rey comprendió que había actuado con prudencia.
Día tras día se sucedían fiestas y juegos de destreza para honrar al ilustre visitante. Los mejores coros se presentaron entonando canciones donde se relataba el sitio de Troya y las proezas de Ulises.

 

 


 
 

El rey reconoció que se hallaba ante un verdadero héroe y le rindió toda clase de distinciones y regalos para honrarlo, ya que era la primera vez que los visitaba un hombre tan valiente.
Por la noche, sabiendo que el héroe de Troya partiría a la madrugada hacía Itaca, Nausica se presentó para despedirse.
-Vengo a despedirme, valiente Ulises. Pienso que no volveré a verte, pero seré feliz si pienso que alguna vez te acordarás de mí.
Ulises se emocionado ante tanta sinceridad, respondió: -Princesa Nausica. Te recordaré todos los días de mi vida, pues tú me has devuelto la vida.
Al día siguiente, el rey fletó una de sus mejores naves para llevar a Ulises de regreso a Itaca. Los feacios extendieron una alfombra sobre la cubierta , allí se recostó Ulises y pronto se quedó dormido.
El buque con ayuda de una suave brisa se deslizó sobre el mar. Al amanecer del otro día, llegaron a Itaca. Como Ulises continuaba dormido, los feacios tomaron la alfombra con sumo cuidado y la depositaron en tierra sin despertarlo.
Junto a el depositaron todos los regalos de oro y plata que el rey había obsequiado al héroe de Troya.
Mientras Ulises continuaba dormido, su protectora, la diosa Atenea lo envolvió en una espesa niebla y, cuando luego de varias horas despertó, se afligió enormemente, pues no reconoció el lugar y gritó desconsolado: -¿Dónde estoy? ¡Esto no es Itaca! ¡Los feacios me han tendido una trampa! ¡Pobre de mi!
Cuando estaba a punto de descargar su llanto, la diosa Atenea se hizo visible y con su dulce voz le fue narrando todo lo que había ocurrido en Itaca durante su larga ausencia.

 

(Tomado de la siguiente web:

http://cuentos-infantiles.idoneos.com/index.php/Cuentos_mitol%C3%B3gicos/Ulises#Nausica)

 



 

 

Enlaces referentes a este mito:

Nausicaa:
http://oculimundienclase.blogspot.com/2009/09/las-aventuras-de-ulises-10-con-nausicaa.html
http://sogradargos.blogspot.com/2007/11/nausicaa.html
El contraste irónico en Nausicaa, de Luis Alberto de Cuenca
http://www.um.es/tonosdigital/znum6/relecturas/Cuenca.htm
 
Ulises y Nausícaa:
http://www.amor.net.in/leyendas/ulises
y-nausicaa.html

 

 

Mitología Griega

Mitología Griega, en general:

 

Mitología griega:

http://es.wikipedia.org/wiki/Mitolog%C3%ADa_griega

 

Diccionario de mitología:

http://www.kelpienet.net/rea/diccionario.php?lp=A

 

Dioses Olímpicos:

http://www.kelpienet.net/rea/pers.php?ns=1

 

Dioses Menores:

http://www.kelpienet.net/rea/pers.php?ns=2

 

Grupos menores (Nereidas, Ninfas, Náyades, etc.:

http://www.kelpienet.net/rea/pers.php?ns=3

 

Titanes:

http://www.kelpienet.net/rea/pers.php?ns=4

 

Monstruos:

http://www.kelpienet.net/rea/pers.php?ns=5

 

Leyendas:

http://www.kelpienet.net/rea/leyendas.php

 

Mitología general: 

http://www.guiascostarica.com/mitos/grecia.htm

 

Personajes mitológicos:

http://www.elolimpo.com/lista_personajes.html

 

Los griegos en tiempos de los mitos:

http://www.kelpienet.net/rea/tiempos.php

 

Mitología griega en la pintura:

http://es.wikipedia.org/wiki/Categor%C3%ADa:Mitolog%C3%ADa_griega_en_la_pintura

 

 

ROBERT GRAVES

“LOS MITOS GRIEGOS”

http://www.bibliocomunidad.com/web/libros/Graves,%20Robert%20-%20Los%20Mitos%20Griegos%20I.pdf

(El índice, que aparece al final de la obra, puedes verlo aquí):

http://poesiadelmomento.com/luminarias/mitos/indice_robert_graves.html

 

 



 




El poema titular de esta página es original de


Francisco Alvarez Hidalgo.

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