Paloma San Basilio en el papel de Dulcinea en el musical "The Man of La Mancha"

 
 

Dulcinea
 
“Tanto vale como la más alta princesa de la Tierra”.
(Don Quijote)

“Es moza de chapa, hecha y derecha, y de pelo en pecho”. (Sancho)

¡Oh, cómo nos defrauda la apariencia,
y qué corta visión tienen los ojos!
Si los claveles son blancos o rojos,
No altera ese color su propia esencia.

Aquel que, como Sancho, en tu presencia,
No como flor te vio, mas como abrojos,
Tiene en el alma un campo de rastrojos,
Y es incapaz de ver la diferencia.

Tan sólo Don Quijote pudo ver
La belleza detrás de tu semblante;
Él la entendió y la supo defender.

De él aprendí que ser un buen amante
Requiere comprender a la mujer,
Y ser con ella un caballero andante.

                            Los Angeles, 27 de Julio de 1997

 
 
   


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Dulcinea

–¡Hola, hermano correo! –dijo el duque–, ¿quién sois, adónde vais, y qué gente de guerra es la que por este bosque parece que atraviesa?
A lo que respondió el correo con voz horrísona y desenfadada:
–Yo soy el Diablo; voy a buscar a don Quijote de la Mancha; la gente que por aquí viene son seis tropas de encantadores, que sobre un carro triunfante traen a la sin par Dulcinea del Toboso. Encantada viene con el gallardo francés Montesinos, a dar orden a don Quijote de cómo ha de ser desencantada la tal señora.
–Si vos fuérades diablo, como decís y como vuestra figura muestra, ya hubiérades conocido al tal caballero don Quijote de la Mancha, pues le tenéis delante.
–En Dios y en mi conciencia –respondió el Diablo– que no miraba en ello, porque traigo en tantas cosas divertidos los pensamientos, que de la principal a que venía se me olvidaba.
–Sin duda –dijo Sancho– que este demonio debe de ser hombre de bien y buen cristiano, porque, a no serlo, no jurara en Dios y en mi conciencia. Ahora yo tengo para mí que aun en el mesmo infierno debe de haber buena gente.
Luego el Demonio, sin apearse, encaminando la vista a don Quijote, dijo:
–A ti, el Caballero de los Leones (que entre las garras dellos te vea yo), me envía el desgraciado pero valiente caballero Montesinos, mandándome que de su parte te diga que le esperes en el mismo lugar que te topare, a causa que trae consigo a la que llaman Dulcinea del Toboso, con orden de darte la que es menester para desencantarla. Y, por no ser para más mi venida, no ha de ser más mi estada: los demonios como yo queden contigo, y los ángeles buenos con estos señores.
Y, en diciendo esto, tocó el desaforado cuerno, y volvió las espaldas y fuese, sin esperar respuesta de ninguno.
Renovóse la admiración en todos, especialmente en Sancho y don Quijote: en Sancho, en ver que, a despecho de la verdad, querían que estuviese encantada Dulcinea; en don Quijote, por no poder asegurarse si era verdad o no lo que le había pasado en la cueva de Montesinos. Y, estando elevado en estos pensamientos, el duque le dijo:
–¿Piensa vuestra merced esperar, señor don Quijote?
–Pues ¿no? –respondió él–. Aquí esperaré intrépido y fuerte, si me viniese a embestir todo el infierno.
–Pues si yo veo otro diablo y oigo otro cuerno como el pasado, así esperaré yo aquí como en Flandes –dijo Sancho.
 

 


 

 El  Toboso

La señora Oriana
A dulcinea del Toboso
 

¡Oh, quién tuviera, hermosa Dulcinea,
por más comodidad y más reposo,
a Miraflores (*) puesto en el Toboso
y trocara sus Londres con tu aldea.

¡Oh, quién de tus deseos y librea
alma y cuerpo adornara y del famoso
caballero que hiciste venturoso
mirara alguna desigual pelea!

¡Oh, quién tan castamente se escapara
del señor Amadís como tu hiciste
del comedido hidalgo Don Quijote!

Que así, envidiada  fuera, y no envidiara
y fuera alegre el tiempo que fué triste,
y gozara los gustos sin escote.

 

(*) Miraflores era un castillo situado a dos
leguas de Londres, donde solía residir la princesa Oriana, hija del rey Lisuarte y de la reina Brisena, señora de Amadis de Gaula.
Se dice sus Londres en plural, que solía aplicarse a los nombres de las ciudades.

 

 



 

http://html.rincondelvago.com/don-quijote-de-la-mancha_miguel-de-cervantes_112.html

El Toboso

La mujer manchega (Machado):

http://www.poesia-inter.net/amach134.htm

Dulcinea:
http://es.wikipedia.org/wiki/Dulcinea_del_Toboso
http://wapedia.mobi/es/Dulcinea_del_Toboso





El poema titular de esta página es original de
Francisco Alvarez Hidalgo.

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