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- Espejo
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- En cada poesía, en cada verso,
- resuena el eco de la voz interna;
- su tono, ya inocente, ya perverso,
- se funde en el sentir del universo,
- que a su vez al espíritu gobierna.
-
- Mi voz es un auténtico reflejo
- de cuanto en mi interior vive y se agita,
- pero no es exclusivo; es un espejo
- de cada hombre, mujer, joven o viejo
- en cuya carne la pasión palpita.
-
- Como me ves, te ves; si como amante,
- tu amor contemplas, no tan sólo el mío;
- si lejano me ves, estás distante;
- y si mi paso juzgas vacilante,
- quizá en tu recorrido hay un desvío.
-
- Nadie es íntegramente diferente,
- todos forjados de la misma arcilla
- con idéntico estímulo latente;
- si hemos sembrado análoga simiente,
- similar ha de ser cada gavilla.
-
- Cuanto sientes, lo calles o lo expreses,
- yo mismo y los demás lo hemos sentido;
- tus intereses son mis intereses,
- se ven en mis derrotas tus reveses,
- y en tus victorias yo he también vencido.
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- Por eso es mi poema tu poema,
- porque todos queremos y olvidamos,
- porque otros han tenido tu problema,
- y eso de cada loco con su tema
- ni siquiera los locos lo afirmamos.
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- Los Angeles, 2 de julio de 2000
- (Indice)
(Comentario)
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- Safo
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- "Es medianoche; pasan las
horas
- y sigo del todo sola en mi lecho..." (Safo).
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- Olivares de Lesbos, bajo cielo
- sin un girón de nube, en tierra parda,
- suspendidos al borde de la roca,
- bajo la clara luz mediterránea,
- como la arboladura de un velero
- anclado inmóvil en el agua mansa.
- Sobre el azul ilimitado os llega
- sonrisa múltiple de espuma blanca.
- Olivares de Lesbos, silenciosos,
- que a la brisa impregnada de nostalgia
- recibís, devolviendo acariciantes
- abrazo gris de retorcidas ramas.
- Siglos de sombra al pie de cada tronco
- en quietud persistente, aletargada,
- donde el ave del tiempo halló refugio,
- incapaz de volar, rotas las alas.
- Dos milenios y medio se han dormido,
- y dormidas quedaron sus palabras,
- estrofas sáficas desvanecidas,
- maniatadas la música y la danza.
- Oh, Safo, en soledad de lecho frío,
- cada noche esperando la mañana
- que congregue las jóvenes doncellas
- en torno tuyo en lúbrica algazara.
- Escultora de espíritus, al roce
- de la mano en la lira, en alianza
- del melódico canto, sueñan, tiemblan,
- sus voluntades dudan y se ablandan,
- los brotes de los senos se endurecen
- bajo la túnica entreabierta y flácida,
- y otra mágica música despiertan
- tus suaves dedos en sus formas blancas.
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- Idilios transitorios, una a una
- inevitablemente arrebatadas
- del campo abierto del amor sin normas,
- al recinto de esposa entre murallas.
- Tus cantos celebraron el trayecto
- con alegría enmascarando lágrimas,
- y ellas partieron a ofrecer el cuerpo,
- sin intentar recuperar el alma.
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- El eco de los versos, las canciones,
- las risas juveniles y las danzas,
- parecen resonar como un susurro
- en este claro día, entre las ramas.
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- Olivares de Lesbos, qué cosecha
- de caricias ocultas, milenarias,
- duerme en la verde fronda, casi inmóvil…
- Cuánta mujer quisiera despertarla…
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- Los Angeles, 4 de julio de 2000
- (Indice)
(Comentario)
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- 370
- Si
te vas
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- Si me doy, y no sabes que recibes,
- si en parquedad me ves, aunque me excedo,
- si te vas, ignorando cómo quedo,
- y al mirar hacia atrás no me percibes;
-
- es tal vez que tu amor con agua escribes,
- o tal vez en el aire con el dedo,
- sin consistencia, y como tal no puedo
- dar credibilidad a lo que exhibes.
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- Hay un desequilibrio en la balanza
- que opone la firmeza a la mudanza,
- tu platillo elevándose liviano.
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- Y si intentaras regresar un día,
- verás tal vez que hay otra compañía
- que en igualdad me lleva de la mano.
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- Los Angeles, 14 de julio de 2000
- (Indice)
(Comentario)
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- 371
- Culpa
del otro
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- El pie, que tanto al caminar tropieza,
- no es de sus desaciertos responsable;
- el ojo que le guía es el culpable,
- absorto en sus quimeras de belleza.
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- Si el labio expresa insólita aspereza,
- sal en la herida o incisión de sable,
- serán sólo sonidos lo que hable,
- que las ideas son de la cabeza.
-
- Si el sexo falla en su épico proyecto,
- la voluntad lo diseñó perfecto,
- cuando no hay en nosotros perfección.
-
- Hechos estamos de limitaciones,
- de una razón con múltiples razones
- que nos conduce a la contradicción.
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- Los Angeles, 15 de julio de 2000
- (Indice)
(Comentario)
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- 372 - Deshabitado
Estoy deshabitado, sin rumores
filtrándose por puerta ni ventana;
me ignora el despertar de la mañana,
con su estrépito alegre y sus colores.
Hermético recinto, en que las flores
mueren de amarga soledad temprana,
en la sombra, el silencio y la desgana
que constituyen mis alrededores.
Sé que un mundo adyacente y verbenero,
más ficticio quizá que verdadero,
vibra, pulula, ofrece en la fachada.
Estuve en él, y le encontré vacío,
y ahora, en este rincón que llamo mío,
deahabitado vivo, con mi nada.
Los Angeles, 17 de julio de 2000
(Indice)
(Comentario)
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- 373 - La
forma
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- Las ideas son almas al acecho
- de palabras que logren encarnarlas;
- éstas pueden llegar a emparedarlas
- en un cuerpo mezquino y contrahecho.
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- Compartirán sin duda el mismo lecho,
- mas sin capacidad de cautivarlas,
- que no sabrán los labios entonarlas
- sin raíz en la mente y en el pecho.
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- Vagabundos con nombre de poeta,
- bailan al eco de la pandereta,
- ignorantes de ritmo y simetría;
-
- sus líneas desiguales no capturan
- ni idea ni vocablo, y desfiguran
- la forma y su más pura melodía.
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- Los Angeles, 17 de julio de 2000
- (Indice)
(Comentario)
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- Desnudos
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- Denso, largo, negro pelo,
- negra, densa, amplia mirada,
- denso el ruedo de los labios,
- de intensa caricia larga;
- melena zigzagueante
- sobre mi pecho en cascada,
- indagadora de aromas
- en curvas alborotadas;
- retoños endurecidos,
- sin espinas y sin ramas,
- de rosas adolescentes
- que paralelas avanzan;
- ojos escudriñadores
- precediendo manos blancas
- crispando oscuros temblores,
- en superficies rizadas;
- y jugos desarraigados
- de surtidor que descansa
- en la humedad de la cuna
- donde duermen las palabras…
- Albérgame en ti esta noche,
- y olvidémonos del alba.
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- Los Angeles, 18 de julio de 2000
- (Indice)
(Comentario)
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- 374 - Creación
Tengo que edificarte pieza a pieza,
porque aún no existes para mí, mujer;
sólo un proyecto indefinido ayer,
y hoy ya una idea fija en mi cabeza.
No he de darte dogmática certeza
de si podré a tu amor corresponder,
sólo una duda te podré ofrecer
ungida de nostálgica tristeza.
Ya mis manos se entierran en la arcilla,
y serás mucho más que una costilla,
pues llevarás en ti mi corazón.
Qué placer moldear tus curvaturas;
apenas viva ya, y cómo procuras
sobre mí tu poder de seducción.
Los Angeles, 19 de julio de 2000
- (Indice)
(Comentario)
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- 375
- Burlesco
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- Se me ha olvidado ya hacer el amor;
- lo supe un día, aunque sin ser experto.
- Mi sexo, ahora dormido, o medio muerto,
- busca un milagro…, o un despertador.
-
- Vagamente recuerdo tu sudor,
- tu ajetreo, tu cuerpo descubierto…
- quizá antes te soñé, y ahora, despierto,
- no sé decir si fui un buen soñador.
-
- Dispuesto estoy a un nuevo aprendizaje;
- ¿me querrás peregrino en un paisaje,
- que tantos visitaron como yo?
-
- Cabalgaré tu jaca al horizonte,
- y a medida que monte y que desmonte,
- recordaré lo que se me olvidó.
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- Los Angeles, 19 de julio de 2000
- (Indice)
(Comentario)
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- Cáncer
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- A ti, querida amiga,
- con tristeza, y sin esperanza.
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- Llega el invierno embozado
- en soledades de nieve,
- a remolque del silencio
- y oscuridad de diciembre.
- Fría es la luz, y la sombra
- mucho más fría parece,
- la mente glacial y en blanco,
- lóbrega el alma y ausente;
- qué entumecida me siento,
- que nada en mí misma siente;
- o tal vez ese letargo,
- más que realidad consciente,
- es afán de erradicar
- cuanto intranquiliza y duele.
- Se han coagulado mis venas,
- y ni fluyen ya ni hierven,
- como si bloques de hielo
- cimentaran sus paredes,
- y la roja flor del sexo
- desinteresada duerme.
- Qué ramalazos de angustia
- me flagelan, qué repliegue
- del ánimo inmoviliza
- los miembros, que no se atreven
- a explorar nuevas caricias,
- persistiendo indiferentes.
-
- Hubo un tiempo de sonrisas,
- de luces claras y tenues
- filtrándose sobre el lecho
- en tibios amaneceres.
- Y hubo horizontes lejanos
- sobre el mar azul y verde,
- a donde se huye de todo,
- y de donde al fin se vuelve.
- Y yo, jinete en un rayo
- de sol, allí fui mil veces,
- siendo al regreso más firme,
- más serena y más alegre.
- Pero gozos, y colores,
- y optimismo retroceden,
- me han arrancado el futuro,
- y se desangra el presente.
- Niebla compacta se arrastra
- inevitable, y me envuelve,
- me atenaza, y me devora,
- lentamente, lentamente.
- La voluntad, bloqueada,
- ni intenta ejercer ni puede;
- se la ha olvidado vivir,
- y sólo sabe que muere.
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- Los Angeles, 21 de julio de 2000
- (Indice)
(Comentario)
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- Solo
-
- Nací al amor un día de clara primavera,
- cuando rosas y frutos se esfuerzan por nacer;
- cuando el grano de trigo muere en la sementera,
- y más tarde en la espiga vuelve a reaparecer.
- Y me abrazó la vida como una enredadera,
- y ni pensé en mañana ni recordé el ayer.
- Y una plácida noche se fue mi compañera
- llevándose la luna, y no hubo amanecer.
-
- Hay soledades largas por donde van perdidos
- espíritus exhaustos, de intimidad sedientos;
- para quienes las voces son fútiles sonidos,
- y la lluvia transmite lágrimas y lamentos.
- Y hay otras soledades de abandonos y olvidos
- que de quietud se nutren, sólo al silencio
atentos…
- Tan solo estoy que el eco devuelve mis latidos,
- tan solo que se escuchan mis propios
pensamientos.
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- Los Angeles, 13 de junio de 2000
- (Indice)
(Comentario)-
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- 366 - Ultima
frontera
-
- Logré conquistas en tu geografía
- que no pude sin ti haber alcanzado,
- pues para conseguir lo conquistado
- tu voluntad se unió a mi fantasía.
-
- Rendiste zona a zona, día a día;
- tu frente, nunca bien fortificado;
- en el recinto de la vida he entrado,
- y la región de tu palabra es mía.
-
- Llegué de esta manera a poseerte
- por no haber intentado defenderte;
- nunca un vencido más feliz que tú.
-
- Y hoy, de nuevo indefensa, y a la espera,
- he de adentrarme en tu última frontera,
- desvaneciendo el último tabú.
-
- Los Angeles, 19 de junio de 2000
- (Indice)
(Comentario)-
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- -
- Cambio
-
- Aires
de cambio azotan el rostro de la tierra,
- y
el ayer malgastado no encaja en el presente;
- somos
en cierto modo producto de una guerra
- que
hace a cada persona víctima y combatiente.
-
- Y
en cada desacuerdo, como en cada pelea,
- no
emergen decisivos y claros vencedores;
- se
luche por la forma o se luche por la idea,
- al fin se muere el alma como mueren las flores.
-
- Recogeré el escombro de la ciudad en ruinas,
- el fragmento labrado, la pilastra, el metal,
- y se alzará de nuevo sobre sus cuatro esquinas
- con sus torres gemelas la nueva catedral.
-
- Me apropiaré de ideas y de palabras muertas,
- las que ya nadie siembra, de tono improductivo;
- desgarraré sus venas, dejándolas abiertas,
- y escribiré un poema sangrientamente vivo.
-
- Y arrancaré en las viñas de tímidos amantes
- racimos de miradas que nunca sazonaron;
- exprimiré sus jugos, y se alzarán vibrantes,
- con aplomo y sin dudas, quienes titubearon.
-
- Romperé los grilletes de manos inactivas,
- prisioneras del miedo y a la caricia ajenas;
- y abrazarán cinturas, y rozarán lascivas
- lo que sólo soñaron al hallarse en cadenas.
-
- Rastrillaré
en las aguas los fragmentos perdidos
- del
galeón dorado que abatieran los vientos;
- y
mástiles y velas serán reconstruídos,
- surcando
nuevos mares, mansos o turbulentos.
-
- Y
cuanto fuera arcaico, cuanto ruinoso fuera,
- las
soledades hondas, las tristes elegías,
- se
verá revestido de azul y primavera,
- mi
realidad de sueños y fantasmagorías.
-
- Los Angeles, 27 de junio de 2000
- (Indice)
(Comentario)-
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- Casadita
-
- “Yo me era mora, moraima,
morilla de un bel catar:
cristiano vino a mi puerta,
cuitada, por me engañar.” (Romancero)
-
- Casadita soy, casada,
en dorado cautiverio,
que en los brazos del esposo
sueña con amor ajeno.
Ay cómo duele en el alma
cada abrazo y cada beso
cuando el cuerpo se doblega
yendo libre el pensamiento.
Ay cómo a la lejanía
cada anochecer regreso,
sólo en fragancia vestida,
flotando al aire el cabello,
en ofrenda de caderas,
y de muslos, y de senos.
Amante, tan inmediato
que te absorbieron mis huesos,
y tan distante que nunca
logran tocarte mis dedos.
Amante, que tantos años
te esperé, como te espero,
sólo enteramente mío
cuando dormida te sueño.
No sé si hubo en ti honradez,
o si hubo en ti fingimiento,
pero sin llegar llegaste,
y sin tenerte te tengo.
Y el día, clara sonrisa,
la noche, oscuro silencio,
destellos de primavera,
melancolías de invierno,
todo fluye en mudo llanto,
canta en amargo lamento,
viendo un cuerpo equivocado
al otro lado del lecho.
¿Quién yace a tu lado, dime,
deshojándose en requiebros,
revistiendo los suspiros
en la humedad de tu aliento?
Ay, cómo se va la vida
tan veloz, mientras el tiempo
cabalga semidormido
sobre tortuga de viento,
remolcando tu llegada.
¿Y vendrás? Mira que espero
sin preguntas, sin promesas,
sin exigencias, sin ruegos.
Ven, mi carabela de oro,
a fondear en mi puerto;
- aunque debas levar anclas,
- y hacerte a la mar de nuevo.
Los Angeles, 15 de junio de 2000
(Indice)
(Comentario)-
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- Mi
ángel
-
- Hay ángeles radiantes, y hay ángeles oscuros,
- hay ángeles de fuego, y hay ángeles de frío,
- unos alzan barreras, otros derriban muros;
- ¿cómo será, entre tantos, el que se dice mío?
-
- Anoche en el silencio percibí un aleteo;
- pudo ser uno de ellos, o tal vez fue la brisa
- meciéndose en las ramas con leve balanceo;
- y sorprendí en mis labios la flor de una
sonrisa.
-
- Luego cesó la calma, y amotinóse el ruido,
- se adormeció la luna, voltearon los vientos,
- y acuchilló la sombra la daga de un aullido,
- sacudiendo mi espíritu en sus propios cimientos.
-
- Y ya no sé si el ángel que al lado me
acompaña
- es la dulce figura de bondad y candor,
- o la siniestra imagen que blande la guadaña
- con el feroz instinto del exterminador.
-
- Los Angeles, 15 de junio de 2000
- (Indice)
(Comentario)-
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- 365
- Budista
-
- “Nada
existe para sí mismo,
- sino
en relación a los demás”.
- -
- El bien y el mal, la muerte y la existencia,
- yo y el otro, el sujeto y el objeto,
- dejan al hombre arrinconado, inquieto,
- esclavo de la fe y de la conciencia.
-
- No te aferres, hermano, a una creencia;
- no hay sistema inequívoco y completo
- que sirva al individuo de amuleto;
- más que una idea, vive una experiencia.
-
- La íntima realidad del universo
- en que te ves profundamente inmerso
- no reconoce clasificación.
-
- Niega la voz del individualismo,
- que sólo en los demás eres tú mismo,
- inmóvil, mística transformación.
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- Los Angeles, 12 de junio de 2000
- (Indice)
(Comentario)-
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- 367
- ‘Logan’
-
- "No tenemos gatos: Los
gatos nos poseen”
- Solemnidad de gato indiferente,
- servido en todo y servidor de nada,
- con altivez de dama enamorada
- que en lugar de dar besos, los consiente.
-
- Periscopio de cola, en permanente
- navegación de alfombra desgarrada;
- ya el día en somnolencia prolongada,
- o a salidas y entradas insistente.
-
- Esclavo soy de majestad felina,
- cuya mirada hipnótica domina,
- cuyo maullido implorador seduce.
-
- Bajo suave fricción la espalda arquea,
- y en agradecimiento ronronea…
- o tal vez por el gozo que produce.
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- Los Angeles, 20 de junio de 2000
- (Indice)
(Comentario)-
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- 368 – ‘Frisky’
Sobrenada tus ojos fatigados
una tristeza elemental, extensa,
sin amargura, como aquel que piensa
que la vida tiene años limitados.
Hoy son quizá más bellos, matizados
por luz de otoño en verde y oro densa;
y tu aire es de cautela y de defensa,
al ver más altos muros y tejados.
Hoy como ayer, cuando a mis pies te encuentre,
deslizaré mis dedos en tu vientre,
solazándote en plácido abandono.
Y hoy como ayer en rapidez de juego
me arañarás, y habrá un mordisco luego,
y todo, hoy como ayer, te lo perdono.
Los Angeles, 21 de junio de 2000
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(Indice) (Comentario)-
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- 369
- 'Lady'
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- A quien algo me da, entera me ofrezco;
- aunque nunca me den, siempre me doy;
- y tan segura de mí misma estoy
- que espero todo y todo lo merezco.
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- De aquí arrancan mis celos: Aborrezco
- la caricia otorgada, si no soy
- receptora exclusiva; adonde voy,
- haré ver que soy yo quien pertenezco.
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- Insisto en lo que quiero. Así lo digo
- en alta voz, hasta que lo consigo,
- y si ésta falla, con zalamerías.
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- Pero nunca he tenido que esforzarme;
- que el tener junto a mí a quien sabe amarme,
- colma de gozo y paz todos mis días.
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- Los Angeles, 21 de junio de 2000
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(Indice) (Comentario)
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