Original de
 
 





He atrapado en mis manos una nube,
guardándola en la funda de la almohada;
y en la noche mi mente fatigada
en incesante vuelo sube y sube,
hasta el pórtico azul de la alborada.
XLVIII
-
(Agosto 2000)
-
Poemas para ser leídos en voz alta


 

Información sobre el autor:
(Click en el nombre)
 




Comentarios a los poemas
 

 

 

oo

oo


Breverías de Agosto  (601-625)
-
Huellas del beso              
Clefayri                           
Nada                               
Ciudad indefensa            
Deja hablar a la piel         
Punto de vista                  
La nueva ley                   
Mirando atrás                  
Accidente mortal              
Pesadilla I                       
Pesadilla II                       
Pesadilla III                      
Pesadilla IV                      
Sunset Hotel                     
Ya no me dices "Te amo" 
 
--

 

 

- -  

 
 
 

-


 

 

Nuevo Poemario de Francisco Alvarez Hidalgo, 

disponible en España desde mayo 2006, 

y en América a partir de primeros de junio 2006.

Más información en el siguiente enlace:

http://poesiadelmomento.com/voces/vocesalviento.html

 

 

frankalva@earthlink.net

Envía esta página a esas personas
tan especiales en tu vida...
Tu Nombre:
Tu Correo:
Su Nombre:
Su Correo:
Para múltiples envíos, presionar en

Mensaje que deseas enviarle:

Te invito a conocer toda mi producción:

 

 

Si el "banner" anterior no se abriera

Haz "click" en este Enlace

Copyright/Derechos de autor

 

 



--
 
 
Los besos que damos como los que recibimos difícilmente pueden aislarse y considerarse únicos, especiales, independientes. Llevan en si huellas de todos los besos que hemos dado y recibido en nuestro pasado. Algo así como nuestras ideas de hoy tienen un enlace a las ideas que hemos tenido ayer o hace diez años. No existe la generación espontánea; todo es parte de un proceso que se desarrolla dentro de nosotros como nosotros mismos no somos algo que existe hoy, sino algo que ha existido y continuará existiendo.
-
Quien ha tenido una mascota y ha aprendido a amarla, sabe lo que es perderla. En realidad nadie ama tanto a una mascota como quien la ha perdido. Un poco al estilo de aquella historia de Severo Catalina en que presentaba dos niños jugando, y ambos cayendo al suelo, lastimándose y ambos llorando. Uno de ellos encontró los brazos de su madre que le levantaron y le consolaron. El otro no. Este último es quien verdaderamente sabía lo que una madre supone.
-
Creo que todos hemos atravesado en ocasiones por esos momentos de cansancio o fatiga emocional y mental, más que física, en que uno quisiera cerrar los ojos y dejarse llevar por la corriente, sin ánimo de batallar. Los más encontramos esos momentos transitorios, y no dejan más que un mal recuerdo. Y seguimos adelante. Otros no son tan afortunados.
-
Un escritor francés contemporáneo, no recuerdo si Andre Maurois, o Francois Mauriac, decía que los hombres entregan su alma como las mujeres entregan su cuerpo, por zonas contiguas y fuertemente defendidas. La analogía de la mujer como ciudad sitiada no es nueva. Unas quizá levantan torres, fortifican las puertas y se defienden tras sus murallas. Otras quizá abren sus puertas al invasor. Y por fin otras quisieran abrir todas sus puertas pero no se atreven.
-
También se ha dicho que vale más un momento de silencio que largos discursos. Yo creo que en parte depende de lo que se haga durante ese momento de silencio. Lo que no cabe duda es que las acciones valen más que las palabras, y las palabras sólo tienen valor en cuanto que están respaldadas por las acciones. El contacto de la piel  es mucho mas elocuente que todos los ‘Te amo’ que puedan pronunciarse. Recuerdo un refrán muy antiguo: ‘Hechos son amores, y no buenas razones’.
-
En frase de Oscar Wilde, “Los que aman sólo una vez en su vida son realmente los superficiales. Lo que llaman constancia y fidelidad podía llamarse letargia de la costumbre o falta de imaginación.”
Nuestras opiniones sobre la vida no se basa en absolutos, porque dependen de muchos factores relativos. Otro refrán: “Cada uno cuenta la feria como le va en ella”.
-
Estamos tan sobrecargados y rodeados de reglas, leyes, y métodos que a veces deberíamos sacudir esa carga y actuar con la libertad que tanto hemos soñado y sin preocuparnos de las limitaciones que la sociedad o nuestros propios temores nos imponen. Y seguir exclusivamente la ley del corazón hasta donde llegue. Demasiado hemos seguido ya la ley de la razón.

-

Hay gente que ofrece mucha más consideración al futuro que al pasado, otros sólo se preocupan del presente. Yo, durante una gran parte de mi vida, he vivido fascinado por el pasado. De ahí mi pasión por la Historia.
Claro que no se puede vivir exclusivamente en uno de esos tres períodos. El presente es en realidad lo único que realmente tenemos, pero el pasado es lo que realmente somos.
---

En uno de mis recientes paseos en bicicleta encontré un perro muerto recostado contra el bordillo de la acera. Parecía dormido, excepto por un hilo de sangre que fluía de su boca sobre el cemento de la calle. Me detuve, y le estuve acariciando durante unos momentos, aún sabiendo que ya nada podía sentir.

-
Pesadilla I:
Supongo que todos, en una época o en otra, hemos tenido pesadillas, que parecen tremendamente realistas durante el sueño, aunque parezcan quizá ridículas al recordarlas más tarde. Durante muchos años, aún después de terminar mis estudios, yo solía tener la pesadilla de llegar al examen final, de cara al tribunal de tres o cuatro profesores, y con la mente en blanco.
En este soneto, la pesadilla es la de aquél que se encuentra en el fondo de un pozo, tratando de escalar la pared y a punto de llegar al borde es derribado al fondo.
--
A veces soñamos que estamos soñando, y aunque hacemos un gran esfuerzo por despertar para huir de la pesadilla, no lo conseguimos.
Esta pesadilla describe la opresión que a veces se siente en el pecho, casi cortando la respiración, y que un pintor cuyo nombre no recuerdo describía en la forma de un orangután sentado sobre el pecho de una mujer desnuda.
Vover al poema
-
Pesadilla III:
La pesadilla de la persecución. Esta la solía tener yo en ocasiones en mis años jóvenes. Personajes no identificados corrían tras de mí, tratando de alcanzarme, y yo huía, huía, aunque mis piernas parecían enredadas en algo, y siempre con la angustia de la proximidad de mis perseguidores, y al fin despertando empapado en sudor.
Vover al poema-
-
 Pesadilla IV:
Esta está enfocada desde el punto de vista de una mujer en busca de su amante en un paisaje desierto, en ruinas, y en la oscuridad de la noche, cuando cada sombra toma una actitud amenazante.
Vover al poema
-
Sunset Hotel:
Los encuentros suprepticios parecen dejar un apego indeleble a los lugares en que se desarrollaron, como si los besos y las palabras se hubieran pegado de una forma invisible a las paredes de la alcoba.
Pero cuando la remodelación del hotel tiene lugar, cambiando la apariencia del ambiente, es como si una parte de nuestra vida se hubiera borrado de repente.
Vover al poema
-
Ya no me dices "Te amo":
Es una dulce queja que sobre todo arranca de la mujer. Al paso del tiempo, las palabras amorosas parecen escasear, no porque el amor se haya batido en retirada (a veces tal vez sí, pero no siempre), sino porque los amores atraviesan fases diferentes, en una de las cuales el amante parece decirlo más con hechos que con palabras, que para muchas personas parecen un tanto difíciles de repetir por sonar a camino trillado. No es que se dude de la sinceridad de la persona que las dice, ni que uno se niegue a repetirlas de cuando en cuando, sino que cada uno tiene su propia manera de expresarse.
Vover al poema
-
     
---(Indice)ooo
-