-
- ¿Qué
libertad?
-
- ¿Qué fe hemos adquirido? ¿Qué
libertad tenemos?
- Ni verdad ni mentira, sólo abrazamos
dudas;
- ni realidad ni sueño, sólo nos
mantenemos
- de formas nebulosas, de ideologías
mudas.
-
- Si está atento el oído, si se extiende
la mano,
- si enmudecen los labios para aspirar los
besos,
- y sólo pasa el aire tórrido del verano,
- abrasando la carne, pero helando los
huesos;
-
- si el deseo es un río tremendamente
largo
- que ni expira en los mares ni en el lago
se pierde,
- descargando sus aguas un sabor tan
amargo
- que la sed estimula, y amarillea el
verde;
-
- si las desilusiones a golpes despedazan
- el castillo de arena con esmero erigido;
- y los brazos que ayer abrazaron ya no
abrazan,
- ¿qué libertad tenemos? ¿Qué fe hemos
adquirido?
-
- Los
Angeles, 18 de enero de 2001
- (Indice)
(Comentario)
- .
- .
- .
- Con
furia
-
- Avida de caricias voluptuosas
- reptando audaces bajo su ropaje;
- de manos trémulas, al abordaje,
- exploradoras de entrañables fosas.
-
- Insaciable la vi, bajo escuadrones
- de usurpadores dedos posesivos,
- de rígidos avances agresivos,
- sudor, sondeos, y perforaciones.
-
- Se detuvo en su intento un sólo
instante,
- alarmada tal vez de su lujuria,
- pero volvió a intensificar la furia
- devoradora de su propio amante.
-
- Y a cada asalto yo correspondía
- con el mismo vigor, igual deseo,
- sin evadir demanda o forcejeo,
- porque la quiero lúbrica y bravía.
-
- Los
Angeles, 21 de enero de 2001
- (Indice)
(Comentario)
- .
- .
- .
- Doble
aspecto
-
- Al proferir ‘te quiero’, puedo
pensar en rosas,
- puedo exhalar suspiros y las voces más
tiernas,
- contemplarme en tus ojos…, y puedo,
entre otras cosas,
- acariciarte el pubis escalando tus
piernas.
-
- Al proferir ‘te quiero’, puedo
inventar un sueño
- en que cruces el cielo sobre las pardas
nubes,
- cabalgando la luna…, a la vez que te
enseño
- a domeñar mi potro, rebelde, si a él
te subes.
-
- Al proferir ‘te quiero’, puedo
evocar ideas
- durante años dormidas, vivificar la
roca,
- pluralizar oasis, prorrogar las mareas…,
- y reventar un géiser al fondo de tu
boca.
-
- Al proferir ‘te quiero’, puedo
eclipsar el día,
- iluminar las noches, interceptar los ríos,
- puedo amarrar los vientos…, y tener la
osadía
- de entre tus muslos tibios intercalar
los míos.
-
- Al proferir ‘te quiero’, puedo
anular tu suerte,
- abrogar mi carácter, neutralizar el
mundo…;
- y puedo, y quiero, y tengo que abrazarte
más fuerte,
- e invadir tus entrañas hasta lo más
profundo.
-
- Los
Angeles, 22 de enero de 2001
- (Indice)
(Comentario)
- .
- .
- .
- Roce
A la sombra de los muslos
mi sexo estaba dormido,
auriga a quien sobre el carro
se le ha cerrado el camino;
sin sueños alborotados,
ni recuerdos, sólo olvido;
en la horizontalidad
yacente del obelisco
que sobre la tierra tibia
renunciara al equilibrio;
y le despertó al pasar
el roce de tu vestido,
cálida sombra indecisa
de perfiles curvilíneos
surcando indolente el aire
en pausado remolino.
Como si una mano suave
llamara con sus nudillos
ligera, tímidamente,
con discreción de mendigo.
Voz fuiste inarticulada,
eco de mundos y siglos,
que arropada llegó en pliegues,
llamándole del exilio.
Y a quien tendido dormía
tu silencio se hizo grito,
alzándole a borbotones
erecto como un cuchillo.
Leve contacto, manténte;
no pases como navío
hacia horizontes oscuros,
que es glacial el infinito;
lanza las anclas al fondo
en la rada del instinto.
Los Angeles, 25 de enero
de 2001
- (Indice)
(Comentario)
- .
- .
- .
- 416 - Sideral
-
- Te tengo sin tenerte, llevo impreso
- sobre la piel del alma tu semblante,
- sin lograr contemplarlo, amor distante,
- astro girando en la órbita del beso.
-
- En mi universo aislado sigo preso,
- entre ti y el dolor equidistante,
- años de luz integran cada instante,
- y en cada instante acecho tu regreso.
-
- No me basta llevar tu imagen dentro,
- necesito engendrar un nuevo encuentro
- para dejar tu carne en mí engarzada.
-
- Sé la estrella fugaz que huye su elipse,
- dorada luz solar tras el eclipse,
- porque sin ti soy noche despoblada.
-
- Los
Angeles, 25 de enero de 2001
- (Indice)
(Comentario)
- .
- .
- .
- 409
- Silla
en la acera
-
- Sólida, invitadora, inelegante,
- frente a la calle de quietud aldeana,
- en calma espera al pie de la ventana,
- bajo el sol matinal acariciante.
-
- Espera la llegada vacilante
- de quien abandonó ciudad lejana,
- de quien labra los campos y se afana,
- de quien marca su paso itinerante.
-
- Y al reposo que ofrece une el abrazo
- de su respaldo, maternal regazo
- de paz, rusticidad, y aceptación.
-
- Si tú pasaras junto a mí algún día,
- yo tu sosiego y tu solaz sería,
- en permanente abrazo, en sumisión.
-
- Los Angeles, 1 de enero de 2001
- (Indice)
(Comentario)
- .
- .
- .
- 410 - Mesa
Recuerda el roble que aceptó la muerte
por ti. Sus ramas, reciamente erguidas,
descansan hoy humildes, invertidas,
y en ellas firme debes sostenerte.
Tronco sin venas, alisado, inerte,
savia, elegancia, dignidad perdidas,
de hacha y sierra borradas las heridas,
sólo su resistencia en ti se vierte.
Y sobre ti se come, y se medita,
se lee, se escribe, se habla, se dormita,
y en torno a ti el silencio es división.
Mesa de regocijo y de largueza,
mesa de hambre y de rostros de tristeza,
qué microcosmos de contradicción.
Los
Angeles, 2 de enero de 2001
- (Indice)
(Comentario)
- .
- .
- .
- 411 - En
el aparador
Quedó el húmedo barro moldeado,
cesó el torno su giro en espirales,
y en las cerámicas, tras los cristales,
duerme el fuego del horno, ya apagado.
Destella en la vajilla el decorado
de azules, verdes, oros otoñales,
de volutas, viñedos y rosales,
de ambiente idílico, afiligranado.
Y a manos de sirvientas y asistentes,
como sus uniformes, refulgentes,
con tintineo alegre pasarán.
Y en el mísero hogar del desvalido,
burdo jarrón de un clavo suspendido,
y olla de arcilla su menaje harán.
Los
Angeles, 2 de enero de 2001
- (Indice)
(Comentario)
- .
- .
- .
- 412
- Mujer
con libro
-
- Bajo las sábanas desnuda, leo
- de autor extraño estilizada prosa,
- inaccesible libro, que reposa
- sobre la almohada, donde no te veo.
-
- En desesperación la espalda arqueo,
- ofreciéndome a ti, voluptuosa,
- y me allana el desánimo, esa losa
- de fría ausencia contra mi deseo.
-
- Brazos abiertos este libro muestra
- sobre una cama que ya no es la nuestra,
- abrazo que recibo inadvertida.
-
- Habla, pero no escucho; y al mirarle,
- pensando que eres tú, intento besarle,
- y su inacción me deja dolorida.
-
- Los Angeles, 2 de enero de 2001
- (Indice)
(Comentario)
- .
- .
- .
- 413
- Relato
erótico
-
- Tuve que hacer un alto en la lectura,
- y volver a leer lo ya leído;
- no por dudas de haberlo comprendido,
- mas por vivir de nuevo la aventura.
-
- En esa zona que alguien llama oscura,
- donde el instinto yace sumergido,
- esas palabras se han introducido
- estremeciendo mi íntima estructura.
-
- Narraciones eróticas encienden
- lenguas de fuego que a la piel se
extienden,
- estallando en desnudos y avidez.
-
- Reviviré la escena, al repasarla,
- como hago con tu cita, al recordarla,
- siempre esperando hacértelo otra vez.
-
- Los Angeles, 7 de enero de 2001
- (Indice)
(Comentario)
- .
- .
- .
- 414 - Fiereza
Bronce desnudo inmóvil, reteniendo
concentrado en los ojos el deseo,
puma a punto de ataque: Así te veo,
agonizante sin estar muriendo.
Y esperándote estoy; ni me defiendo,
ni rechazo tu brusco forcejeo;
mi cazador, tu presa y tu trofeo;
de tus garras y fauces ya dependo
Magnética fiereza en la mirada,
melena montaraz, alborotada,
irrevocable acometividad.
Cuanto más implacable te presentas,
tanto más dinamizas y acrecientas
la vibración de mi sensualidad.
Los
Angeles, 10 de enero de 2001
- (Indice)
(Comentario)
- .
- .
- .
- 415
- Aparte
-
- No te veo desnuda, te imagino;
- no me roza tu piel, pero la siento;
- no logro penetrarte, aunque lo intento;
- quiero llegar a ti, mas no hay camino.
-
- Para estrecharte tengo un remolino
- de brazos en superfluo movimiento;
- para hablarte, no más soy pensamiento;
- y si brindo por ti, me falta el vino.
-
- Tú estás allí, yo estoy aquí,
tenemos
- un vacío que enlaza ambos extremos,
- besos sin labios, sexo artificial.
-
- No somos más que sombras vigilantes
- ancladas a dos álamos distantes,
- sueño común y vida individual.
-
- Los
Angeles, 10 de enero de 2001
- (Indice)
(Comentario)
- .
- .
- .
- Rejuvenecimiento
-
- Ese cielo que azul fuera
- se ha vuelto gris, y el paisaje,
- desnudo ya, está a la espera
- de una nueva primavera
- que renueve su follaje.
-
- Dormida tu compañía,
- sola, en vela, y olvidada,
- deja que se acerque el día
- en que pueda hacerte mía,
- piel a piel, alborozada.
-
- Juventud que resucita
- quiere más, y ambos lo haremos;
- y saturará esa cita
- cuanto en el sexo palpita;
- y después nos dormiremos.
-
- Los Angeles, 16 de enero de
2001
-
(Indice) (Comentario)
|