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Poemas originales
de:

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- Guardo mi piel para tu mano
ausente,
- y mi mano irá en busca de tu
piel;
- y con los veinte dedos,
mansamente,
- nos pintaremos
detalladamente,
- siendo
a la vez el lienzo y el pincel.
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(Mayo 2002)
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de 2002
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Breverías (883-891)
Tardanza
Preocupación
De repente
Tus manos
Glóbulo rojo
Sin superlativo
Quédate
He de negar mi
ayer
El
mejor perfil
Tal como es
Breve es la
dicha
Odio la noche
Nombres
Dedos
De visita
Insomnios


- 883
- El amor, como el aire, es elusivo,
- terso horizonte azul que no se
alcanza;
- si se conquista, es breve y
fugitivo;
- si no, larga es la espera y la
esperanza.
-
-
- 884
- ¿Cómo me ves en este íntimo
instante?
- ¿En mi verdad, o como me has soñado?
- Si el uno está del otro tan
distante,
- sigue soñando, déjame engañado.
-
-
- 885
- Tus palabras me llegan inodoras,
- sin el aroma que una vez vistieron;
- o quizá en aquel tiempo se
cubrieron
- de mis propias fragancias soñadoras.
-
-
- 886
- Cuando tu voz me abraza,
- se despierta el silencio en torno
mío,
- reprime y amordaza
- rumores, y sonrío
- lleno de ti, de lo demás vacío.
-
-
- 887
- Juguemos, amor, con fuego,
- que, aunque en él nos abrasemos,
- no logrará que olvidemos
- las delicias de tal juego.
-
-
- 888
- Tú miedo de perderme es aún muy
niño,
- aunque lo ves con sombra de
gigante;
- en solitario tiemblas fluctuante:
- cíñete a mí, tal como a ti me
ciño.
-
-
- 889
- Sucederá al diálogo el mutismo,
- cesará el vínculo y habrá
distancia,
- mas nunca ha de esfumarse la
fragancia
- de esta mezcla de amor y de
erotismo.
-
-
- 890
- Soy lo que soy, helado como el
cierzo,
- con las alas variables del monzón,
- y el calor del siroco; y no hago
esfuerzo
- para alterar mi hostil definición.
-
- Si lo hiciera, si el ángulo y la
arista,
- se limaran, como alguien sugirió,
- me haría maleable y conformista,
- pero ese yo ya no sería yo.
-
-
- 891
- Una
sonrisa inmóvil, con la sensual textura
- de
fruta sazonada,
- me
llama en un susurro, con un frescor que augura
- sedosa
dentellada.
-
- Y
una parte en mí espera la humedad de esa boca
- sobre
esta boca mía;
- y
otra parte palpita, se amotina y convoca
- mi
erótica osadía.
-
- Indice

- 618
- Tardanza
-
- Lenta sin ti es la noche, el duelo
es largo,
- dilatada la espera, el beso frío,
- oscura el alma está, el tiempo
vacío,
- y el paladar lleva un sabor amargo.
-
- Al margen del descanso, sin
embargo,
- fugitivo va el sueño, como un río
- que se queda y se va, con el desvío
- que apenas rinde incómodo letargo.
-
- Y los minutos, y las horas luego,
- me cercan, y me roban el sosiego,
- proyectando tu imagen pertinaces.
-
- ¿Dónde estás, que no acudes a
la cita?
- Mi voz te nombra, mi recuerdo
grita,
- mi cuerpo entero espera que le
abraces.
-
- Los
Angeles, 21 de abril de 2002
- Indice
-
-
-
- 619
- Preocupación
-
- Un campo de Montiel llevo en la
mente,
- sembrado de fatídicos molinos,
- cuyas aspas voltean desatinos,
- ruedas trituran cuanto el alma
siente.
-
- Si el viento de las dudas,
indolente,
- duerme en las verdes copas de los
pinos,
- aspas y ruedas frenan sus caminos,
- borrándose las rayas de la frente.
-
- Pero al airado soplo de la duda,
- la estática molienda reanuda
- su ciclo de maligna destrucción.
-
- Y una vez ya en su curso
irreversible,
- lo más absurdo irrumpirá
infalible,
- dejando sordomuda a la razón.
-
- Los
Angeles, 22 de abril de 2002
- Indice
-
-
-
- 620
- De
repente
-
- Apenas arribada, y tan remota
- que pude haberte visto amanecida
- con la primera luz, recién nacida,
- en la infancia del orbe, gota a
gota.
-
- Tan leve tu pisar que casi flota
- como la espuma, sobre el mar
dormida;
- tan escasas tus huellas, que la
vida
- parece que hoy bajo tus plantas
brota.
-
- Demorada en venir, y de repente
- te instalas con carácter
permanente
- en los alcázares de mi ilusión.
-
- Las normas del asedio fragmentadas,
- en rendición total, sin retiradas,
- quedo a tu lado, mi íntima obsesión.
-
- Los
Angeles, 23 de abril de 2002
- Indice
-
-
-
- 621
- Tus manos
-
- Tus manos: Las he visto
acariciantes,
- bajo su piel no tuyas, sino mías;
- si hacia ángulos recónditos las
guías,
- siguen las rutas que tracé
ondulantes.
-
- Los dedos, temblorosos,
trashumantes,
- saben de círculos, y de osadías,
- preceden y ejecutan fantasías,
- y unen en soledad mudos amantes.
-
- Esas manos que trémulas advierto,
- y quisiera suplir, pero no acierto,
- anclado como estoy en lontananza;
-
- esas manos contienen hoy mi tacto,
- y por su medio, sobre ti redacto
- mi confesión de amor y mi añoranza.
-
- Los
Angeles, 24 de abril de 2002
- Indice
-
-
-
- Glóbulo rojo
-
- Navegaré tu sangre; seré glóbulo
rojo
- rodando en tus arterias, venas y
capilares;
- exploraré las hondas raíces del
sonrojo,
- la zona oscura donde se instalan
los pesares.
-
- Indagaré impulsivo la esquina
luminosa
- en que anidan las risas y baila el
cosquilleo;
- y la cálida, ciega, vibrante, húmeda
fosa
- portal de nacimientos, drenaje del
deseo.
-
- Y en el rápido flujo, bajo la
curvatura
- de la dúctil aorta, salvaré la
cascada,
- descendiendo hasta el fondo de esa
comarca pura
- donde afloran los sueños y
arraiga la mirada.
-
- Los
Angeles, 25 de abril de 2002
- Indice
-
-
-
- 622
- Sin
superlativo
-
- Con prístino lenguaje primitivo,
- de la idea atavío transparente,
- háblame en sobriedad, como se
siente,
- pondera y juzga sin superlativo.
-
- Ya laudatorio, ya peyorativo,
- frena tu léxico grandilocuente;
- quien desorbita, decepciona y
miente;
- critica, elogia, pero sé objetivo.
-
- Ni es ella emperatriz del universo,
- ni tú el mejor galán, y no es tu
verso
- lo más artístico que se haya
escrito.
-
- Baja el volumen, equilibra el
labio,
- que la mesura es la heredad del
sabio,
- y deja a tu deidad el infinito.
-
- Los
Angeles, 26 de abril de 2002
- Indice
-
-
-
- 623
- Quédate
-
- Oigo sordo fragor de cristalera
- en el fondo nocturno de tu
ausencia,
- como si el alma, ciega en su
inocencia,
- diera un traspiés mortal en la
escalera.
-
- Hoy tus brazos no son la
enredadera
- trenzadora de firme dependencia;
- son otoño grisáceo que silencia
- lo que bullicio fue de primavera.
-
- Nubes rotas, estrellas apagadas,
- y un dolor, asesino a dentelladas,
- interponiendo angustia entre los
dos.
-
- Tú, que fuiste requiebro en mis
auroras,
- tú, que tal vez si lloro, también
lloras,
- quédate en mí, no digas aún
adios.
-
- Los
Angeles, 26 de abril de 2002
- Indice
-
-
-
- 624
- He de negar mi ayer
-
- He de negar mi ayer cuando te
quiera,
- ser virgen para ti en el
sentimiento,
- y saberte en perenne ofrecimiento
- última amante, y a la vez primera.
-
- Peregrino hacia ti, tú viajera
- por mi tórrido yermo soñoliento,
- llegando a ser, al encontrarme
hambriento
- pan, queso y vino bajo la palmera.
-
- Tala mi olvido el bosque del
recuerdo,
- y eres tú tanto más que lo que
pierdo,
- que nada esto parece, y eres todo.
-
- Mágica pleamar sobre mi arena,
- que ni las fases de la luna frena,
- e irrumpe hasta en el último
recodo.
-
- Los
Angeles, 29 de abril de 2002
- Indice
-
-
-
- 625
- El mejor perfil
-
- De las amantes que una vez
vistieron
- cálida desnudez bajo la luna;
- de aquéllas cuya mente libre
acuna
- credos audaces que jamás
cohibieron;
-
- de las que, retraídas, no
supieron
- adherirse al convoy de la fortuna;
- en mi crisol forjé de todas una,
- con el mejor perfil que proveyeron.
-
- Y esa es mi amante de hoy, y de mañana,
- residente en la cámara que
hermana
- conceptos, emociones y deseos.
-
- Y yo estoy en su línea divisoria
- de cuerpo y alma, intentos y
memoria,
- sobre la tumba de los titubeos.
-
- Los
Angeles, 30 de abril de 2002
- Indice
-
-
-
- 626
- Tal como es
-
- El libro de mi vida ha sido
escrito
- sobre la piel de barro que moldea
- este arcángel centrífugo, esta
idea
- que liberarse quiere a pleno grito.
-
- Libro sagrado un día, otro
maldito,
- a la luz de la mente que lo lea;
- para unos, el destello que alborea,
- para otros el cinismo que vomito.
-
- Dualidad no innata, percibida
- por el ojo que ve sangre y herida
- en la cuna del beso y el abrazo.
-
- Imagen y concepto consistentes
- con mi propio sentir, no el de las
gentes;
- ni les abjuro yo ni les disfrazo.
-
- Los
Angeles, 5 de mayo de 2002
- Indice
-
-
-
- 627
- Breve es la dicha
-
- Se me derrumba el tiempo en tu
presencia,
- torre de naipes, cúpula de
arcilla,
- estela que en el mar rasga la
quilla
- del velero que apunta hacia la
ausencia.
-
- Intima, breve, intensa
coexistencia,
- tan lenta en gestación, feraz
semilla
- soñadora de mieses, que en la
trilla
- ve laurel y derrota en
concurrencia.
-
- Al bosquejo inicial, siguió la
espera,
- larga, calmosa, como si quisiera
- paralizar el gozo del encuentro.
-
- Y ahora, al llegar, repica la
campana
- anunciando que el hoy es ya mañana,
- tan pronto casi como en ti me
adentro.
-
- Los
Angeles, 5 de mayo de 2002
- Indice
-
-
-
- 628 - Odio
la noche
-
- Bésame más, de prisa, que huye
el día,
- y el deber te arrebata de mi lado;
- dime otra vez, ceñida a mi
costado,
- que me amarás mañana todavía.
-
- Odio la noche; en ella no eres mía,
- tú en deserción, mi epíritu
quebrado,
- de tu entrañable patria
desterrado,
- la mente en gris, la carne en
rebeldía.
-
- En tan exiguas horas te poseo
- que eres libro anatómico que
hojeo
- sin lograr absorber su contenido.
-
- Sólo una imagen, un inciso, un
trazo,
- puedo ver si te beso, si te abrazo,
- y al querer estudiarte, ya te has
ido.
-
- Los
Angeles, 6 de mayo de 2002
- Indice
-
-
-
- Nombres
-
- En mi historia hay silencios, y
lagunas, y huecos,
- y paréntesis blancos, de mí sólo
entendidos;
- e inexplicables rosas entre
claveles secos,
- y misteriosos nombres dentro de mí
dormidos.
-
- En mi vida hay fragmentos que el
mundo desconoce,
- que fueron blanqueados y yacen en
la sombra;
- huellas de suaves manos entre
manos sin roce,
- y misteriosos nombres, que sólo
el alma nombra.
-
- En mi pasado hay criptas selladas
al gentío,
- a las que no descienden ni rampas
ni escaleras;
- y una salmodia etérea, pura, en
el griterío,
- y misteriosos nombres de ocultas
compañeras.
-
- Y la historia incompleta, la vida
fragmentada,
- el pasado que, ciego, sus enigmas
esconde,
- palidecen opacos ante la llamarada
- del misterioso nombre que hoy
llamo y me responde.
-
- Los
Angeles, 7 de mayo de 2002
- Indice
-
-
-
- 629
- Dedos
-
- Exploradores son, que no guerreros,
- los dedos enquistados en mis manos;
- y objetivos impúdicos, paganos,
- mueven su paso en tus desfiladeros
-
- ¿Qué importa no haber sido los
primeros
- en redención de simas y altozanos?
- No por sembrarse los primeros
granos
- desbordarán de trigo los graneros.
-
- Yo les veré frisar ambas
vertientes,
- y en avances frontales,
persistentes,
- parecerán flotar e introducirse.
-
- Y al grácil ritmo en que los guío
y muevo,
- suscitarán en ti temblor tan
nuevo
- que optarán cuerpo y alma por
abrirse.
-
- Los
Angeles, 7 de mayo de 2002
- Indice
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-
-
- 630
- De visita
-
- Si he de dormir sin ti, pero en tu
cama,
- no me cambies las sábanas, amiga;
- deja que en ellas tu fragancia
siga,
- siga el contacto que tu piel
derrama.
-
- Se irá la luz, resurgirá la
llama
- que el corazón aún sin saberlo
abriga,
- y aceptarás tal vez la dulce
intriga
- de ser amante y a la vez ser dama.
-
- Cuando el silencio apague los
rumores,
- subyuga indecisiones y temores,
- y entra vistiendo sólo tu sonrisa.
-
- Libre, entornada encontrarás la
puerta,
- mi ansiedad esperándote despierta,
- y tú ni temerosa ni indecisa.
-
- Los
Angeles, 8 de mayo de 2002
- Indice
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-
- 631
- Insomnios
-
- De
mis sueños perenne fugitiva,
- de
mis insomnios huésped permanente;
- si
eres tal cuando no te hallas presente,
- ¿cómo
serías siendo mi cautiva?
-
- Hoy
sólo puedo verte en perspectiva,
- horizonte
lejano, sombra ausente,
- aunque
con el empeño que consiente
- la
más descabellada tentativa.
-
- Te
veré, te amaré, no importa cuándo,
- ni
dónde, ya riendo, ya llorando,
- y
de mis sueños no podrás huir.
-
- Porque
entonces serán sueños despiertos,
- mis
insomnios tendrán brazos abiertos,
- y
no habrá voluntad para dormir.
-
- Los
Angeles, 10 de mayo de 2002
- Indice
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