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Poemas originales
de:

........

- Me
has conquistado el corazón, la mente,
- la
piel de los sentidos, la esperanza,
- todo
cuanto el amor pide y alcanza:
- Abrázame,
mi amado, intensamente.
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Página instalada el 21 de Junio
de 2002
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alta

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-
- 892
- Con tu voz aún colgada de mi oído,
- voy entre cielo y tierra, en
fuerza de alas,
- sobre la espalda de las nubes.
Mido
- distancias que he ganado y he
perdido;
- y en mis entrañas sin cesar
resbalas.
-
-
- 893
- Cada noche, al dormir, libre te
dejo,
- huída de mis sueños,
vagabunda,
- ajena a compromisos o contrato.
-
- Pero al amanecer vuelve el
reflejo
- de tu imagen, que en luces me
circunda,
- y de olvido y ausencia te
rescato.
-
-
- 894
- En tu mente emboscado me
mantengo,
- aunque tu corazón ya no
recuerde;
- si en tu silencio lo que fui se
pierde,
- lo que tú has sido en mi
quietud retengo.
-
-
- 895
- Acoge los impulsos renacidos
- de mis viejos deseos derrotados;
- por ti retoñan, sobre ti
clavados
- quieren estar, ni inciertos ni
prohibidos.
-
-
- 896
- Con la ilusión extática del
niño
- en la noche de Reyes; con la
ciega
- convicción de quien todo se lo
juega;
- con el gozo nacido del cariño,
- así mi vida hasta tu vida
llega.
-
-
- 897
- No tengo otro horizonte que el
borde de tu lecho,
- no deseo ir más lejos, sólo
quedarme en ti;
- mis ojos en los tuyos, cada
mano en un pecho,
- el mundo es un olvido, tú y yo
solos aquí.
-
-
- 898
- Hay palabras de fuego, y hay
palabras de nieve,
- y palabras que vuelan ligeras
en el viento;
- las tuyas hoy me abrazan, y de
mis ojos llueve
- ternura en implacable, manso
desbordamiento.
-
-
- 899
- Escalada la cima del recuerdo,
- no alcanzará a mis pies la
indiferencia;
- presente en mí en las brumas
de la ausencia,
- en qué agridulce soledad me
pierdo.
-
-
- 900
- Ni convulsión del cuerpo
solamente,
- ni temblores del alma aspiro a
ser;
- quiero el punto, y en él
permanecer,
- que enlaza en tu interior cada
vertiente.
-
-
- 901
- Resuena como un eco mi gemido
- por las hondas cavernas del
recuerdo;
- contigo amé y reí; y hoy que
te has ido,
- el pan amargo de tu ausencia
muerdo.
-
-
- 902
- Sólo quien duda ve sobre
pizarra
- su amor escrito en líneas
imprecisas;
- y miradas, palabras y sonrisas
- se esfumarán bajo la firme
garra
- del borrador del tiempo,
envuelto en prisas.
-
- Quien sabe escribirá sobre
granito
- la promesa enunciada y su
certeza,
- que irá del corazón a la
cabeza
- en largo, terso, irreversible
grito,
- nunca en caducidad, aunque en
tristeza.
-
-
- 903
- Cada noche, recóndito en mi
entraña,
- clama el voraz deseo de
absorberla;
- y el perenne designio me acompaña
- de un día en plenitud volver a
verla.
-
- Indice

- 632
- Claro
mensaje
-
- Tus pies caminan hacia mí en
premura,
- cabalgándoles piernas
temblorosas
- en arco de acogida, codiciosas
- de entrelazarse en torno a mi
cintura.
-
- Cuantas quimeras el amor
procura,
- cuanta fragancia emana de las
rosas,
- el aleteo de las mariposas,
- el arrebato que el instinto
augura;
-
- todo articulará claro mensaje
- uniendo a afán sutil, brío
salvaje,
- y a acometividad, delicadeza.
-
- Llégate a mí sensual, grácil,
desnuda,
- y galvaniza, goza, absorbe,
anuda
- tactos desde los pies a la
cabeza.
-
- Burgos,
14 de mayo de 2002
- Indice
-
-
-
- 633
- En
ti estoy vivo
-
- En las calladas vidas de las
rosas
- latidos de silencio se repiten;
- sólo cuando al ocaso se
marchiten
- cesarán de latir, tristes y
hermosas.
-
- Las discretas sonrisas
luminosas
- de almas de cera, que sosiego
emiten,
- la escarcha frenará, cuando se
inviten
- sombras huecas a noches
jubilosas.
-
- Y las claras miradas
transparentes,
- preámbulos de entregas
inminentes,
- sus párpados verán, no su
objetivo.
-
- No te mueras a mí con tanta
prisa,
- no se extinga la luz de tu
sonrisa,
- sigue mirándome, que en ti
estoy vivo.
-
- Burgos, 15 de mayo de 2002
- Indice
-
-
-
- Viento,
noche y agua
-
- Tantas cosas he visto que tu
presencia evocan,
- tanto observó mi mente, tanto
advirtió mi oído,
- tanto te siento en todo cuanto
mis manos tocan,
- como si hubieras siempre dentro
de mí vivido.
-
- El abrazo del viento, los ojos
de la noche
- de mirada furtiva como guiños
de estrellas,
- las canciones del agua
culminando en derroche
- de corrientes y saltos, en
espumosas huellas.
-
- Y yo te abrazo en firme, lento,
impúdico anillo,
- como el viento lo haría; como
la noche oteo
- tu movimiento leve, tu luminoso
brillo;
- como el agua te canto, y en tu
gozo me empleo.
-
- Y un día, cuando llegues auténtica
a mi lado,
- siendo más que una idea, más
que un sueño o promesa,
- como el viento, y la noche, y
el agua, habré logrado
- ser quien te escucha y habla,
quien te circunda y besa.
-
- Burgos, 15 de mayo de 2002
- Indice
-
-
-
- 634
- Aprendiz
-
- Soy aprendiz de ti; no te he
estudiado
- lo suficiente para ser experto;
- mis energías en tu examen
vierto,
- ávido el torso sobre ti
arqueando.
-
- Sobre el lecho, bufete
alborozado
- deja tu libro holgadamente
abierto,
- mientras en él perseverante
inserto
- el tesón de mi estudio
prolongado.
-
- Cuánta destreza, qué sabiduría
- derivaré de ti, mientras me guía
- paso a paso tu tacto en
movimiento.
-
- Página a página te iré
cursando,
- aprendiendo, absorbiendo,
asimilando,
- dueño al fin de tu idea y
sentimiento.
-
- Cantabria, 18 de mayo de 2002
- Indice
-
-
-
- 635
- Correspondencia
-
- Y me miró con ojos rebosantes
- del regreso de tantas
primaveras;
- con el silencio de las
cordilleras
- de palabras y huellas
ignorantes.
-
- Y no habló, porque no hablan
los amantes
- al superar tabúes y barreras;
- sólo un susurro, como de
banderas
- doblegándose al viento
flameantes.
-
- Y me amó, con la cósmica
energía
- que irradia plenitud, que desafía
- titubeo, congoja, extenuación.
-
- Y yo correspondí, como quien
llega
- con las intensas fiebres de una
entrega
- adversaria de la moderación.
-
- Asturias, 21 de mayo de 2002
- Indice
-
-
-
- 636
- Late
conmigo
-
- A tu más íntimo rincón me
admites,
- y el miembro dejas aherrojado
en grillos;
- de tal forma contraes los
anillos
- que el movimiento apenas le
permites.
-
- He de gritar al tiempo que tú
grites
- al compás de descargas de
martillos;
- en mis ojos idénticos los
brillos
- que del cristal de tu mirada
emites.
-
- Y al expirar los últimos
gemidos,
- antes de sosegar adormecidos,
- sigue abrazándome una y otra
vez.
-
- Sumérgete en quietud, late
conmigo,
- cúbranos el sensual, cálido
abrigo,
- de nuestra fulgurante desnudez.
-
- Asturias, 24 de mayo de 2002
- Indice
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-
-
- 637
- Oh
mujer, mi mujer
-
- Hoy que tus cosas a empacar
procedes,
- y a punto estamos de partir,
primero
- recoge uno por uno los ‘te
quiero’
- que adheridos están a las
paredes.
-
- Yo quisiera quedarme, y que te
quedes,
- desvaneciendo el tramo del
sendero
- que hasta la puerta llega,
mensajero
- de sueños muertos ya, que al
fin sucedes.
-
- Cuanto a lo largo del camino ha
habido,
- yace ignorado, inerte,
enmudecido,
- sólo hacia tu perímetro
despierto.
-
- Oh, mujer, mi mujer, que aún
sin ser mía,
- rompes los moldes de mi fantasía,
- qué suerte haberte un día
descubierto.
-
- Cantabria, 31 de mayo de 2002
- Indice
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-
-
- 638
- Lecho
vacío
-
- Nunca estuvo una cama tan vacía
- como la que alojó anoche mi
sueño;
- lecho tan grande, aún siendo
tan pequeño,
- mudo y clamando por tu compañía.
-
- De nuevo llueve, como ayer llovía,
- y una vez más fracaso en el
empeño
- de contener el llanto, extraño
dueño
- del sentimiento en franca
rebeldía.
-
- Vuelvo a hacer un paréntesis
de manos,
- y tus mejillas, pétalos
lejanos,
- no ocupan la oquedad entre mis
palmas.
-
- Y me hunde la verdad sangrante
y ruda
- de no poder ceñir tu piel
desnuda,
- aún siguiendo el abrazo de las
almas.
-
- Cantabria, 31 de mayo de 2002
- Indice
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-
-
- 639
- Sólo
el estallido
-
- Tus palabras, sonrisas y
miradas,
- tus lágrimas profusas,
silenciosas,
- borraron júbilos, ideas, rosas
- que adornaron ayer otras
almohadas.
-
- Tantos atardeceres y alboradas
- de antaño, tantas noches
luminosas
- parecieron un día tan hermosas,
- y hoy yacen en descuido
acorraladas.
-
- Yacen en orfandad y en abandono,
- vaga canción insípida, sin
tono,
- cuya audición y tarareo evito.
-
- Apagaste el mensaje y el sonido
- del canto ajeno, y sólo el
estallido
- de tu alma en convulsión oigo
y recito.
-
- Cantabria, 31 de mayo de 2002
- Indice
-
-
-
- A
una joven
A Marisol, hija
- Desde la zona bohemia
- de sus diecinueve años,
- contempla un mundo bifronte,
- extendido en ambos flancos.
- Uno mira atrás, recuerdos
- de infancia, rosas y cardos,
- nostalgias de regocijos,
- dolor de lo malogrado;
- aquéllas en luces claras,
- éste en colores amargos.
- El otro mira al momento
- pasajero, a lo inmediato,
- en donde los objetivos
- carecen de calendario.
- Visión que niega horizontes,
- flecha que no deja el arco.
- Y aquella niñez lejana
- sus huellas va duplicando
- bajo la planta ligera
- de otra vida de seis años.
- Casi niña y casi madre,
- con deberes cotidianos
- de tareas escolares,
- de obligaciones y horarios.
- Y mujer, con el deseo
- que tiembla en piernas y labios,
- como tiemblan los rosales
- en la brisa del verano.
- Mujer con la sangre ardiente
- alborotada al contacto
- de otros ojos en su ojos,
- de otras manos en sus manos.
- Mujer, gaviota perdida
- en litorales extraños,
- en vuelo hacia tierra adentro.
- Mujer, timonel de un barco
- anclado en puerto, sin viento,
- cuando no vientos contrarios;
- y ante ella la mar abierta,
- lejanía, espacios amplios,
- y una visión de futuro
- que espera, y sigue esperando.
-
- Ah, si supiera trazarse
- su rumbo, su itinerario,
- porque los días se mueren,
- y el tiempo nos va arrastrando,
- y es nadar con la corriente
- desembocar en fracaso.
- Mujer, que miras el mundo
- desde tan tempranos años:
- No te ensordezca el presente,
- que está el mañana llamando.
-
- Teverga, 27 de mayo de 2002
- Indice
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