1178
Algún día te irás, mas no del todo;
te irás como se aleja el peregrino,
perdiéndose su sombra en el recodo,
pero quedando intacto su camino,
y sus huellas, impresas en el lodo,
y ambos nombres grabados en el pino.
Te irás como una lágrima furtiva,
que no por irse deja de estar viva.

1179
Todas las cosas bellas acontecen en mayo,
todas las cosas tristes suceden en septiembre...
O tal vez todo ha sido nada más que un ensayo
del esplendor genuino que me nació en noviembre.

1180
He acumulado ritmos y rumores,
ramalazos de luz, voces sedosas,
sabor a piel, intimidad, temblores,
cuando entrañable junto a mí reposas.

1181
Yo, torreón ayer, sólida roca,
infranqueable muro, pie ligero,
aire fugaz, perenne viajero,
y hoy manantial que en tu alma desemboca.

1182
El clamor de tus ojos, al mirarme
cubiertos de silencio, qué elocuente;
hay un alma desnuda, confidente,
que logra sigilosamente hablarme.

-
- Breverías
de
- Francisco Alvarez Hidalgo
