






-
Se me duermen las manos, los ojos, en tu pelo,
apacibles palomas zureando en el nido;
soy rasgueo sedoso, manso, de violoncelo,
niebla que te flanquea los pliegues del vestido.
Te han peinado mis dedos en paulatino ascenso
de los hombros desnudos a la nuca encubierta,
y te has visto en el seno de una nube de incienso,
sin saber si dormías, o si estabas despierta.
Del poema "No duermas"
|
|
|



-
Violoncelo
Abre tus muslos a mi cuerpo, amiga,
y déjame soñar con ser tu amante;
y al estrechar mi cuello entre tus dedos
sé gentil y sé afable.
Con la suave presión de tus rodillas
en mis costados siento que renace
una pasión que invade mis entrañas
y a tí misma te invade.
Renueva sin cesar las pulsaciones
que han de llenar todas mis cavidades,
y deja resonar el eco ardiente
de mis notas sensuales.
Enciérrame en tu abrazo, estrecha el cerco,
anúdate a mí en lazos perdurables,
que como tú lo has hecho, amada mía,
nadie sabrá tocarme.
Los Angeles, 4 de noviembre de 1997
En la voz de O.S.O. (Huesca, España)
|
|
|







|