- Abanderada
estoy de tu presencia,
- envolviéndome
toda, como un manto;
- palia
el temor, no me protejas tanto,
- que
madure mi propia independencia.
-
- No
quiero amalgamarme en coexistencia
- que
me impide crecer, que al desencanto
- abre
la puerta y desemboca en llanto...
- Tengo
que acentuar mi diferencia.
-
- Yo
misma debo combatir mis guerras,
- y
si en tu cerco protector me encierras,
- nunca
habrá un triunfo que se llame mío.
-
- Dame
amplitud, déjame andar mis pasos,
- que
se reafirmarán con mis fracasos,
- más
que tropiezos, nuevo desafío.