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Original
de


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- Te
ignorarán mis manos al hacerte el amor,
- mis
ojos y mis labios omitirán contacto,
- y tu
piel será ajena, remota a mi temblor,
- sin
que por eso deje de consumar el acto.
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- Sólo
tenues murmullos, vibrantes alaridos,
- sofocantes
jadeos, o reposada calma:
- la cópula
a distancia que entra por los oídos
- transformando alma en cuerpo, tornando cuerpo en alma.
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Estás como a otro lado de la mesa,
a una cierta distancia, defensiva,
la mirada, ya recta, ya evasiva,
la mano, incierta, entre las mías presa.
Te absorben más mis ojos, se atraviesa
mejor cada palabra, mas reaviva
la idea de que yace en ti cautiva
honda inseguridad que no se expresa.
Frente a mí eres belleza que se admira,
mente sonámbula que no conspira,
brazos inmóviles, y labios secos.
Ven a mí en osadía irreverente,
y en cuerpo y alma, mutua, sensualmente,
inundemos de amor todos los huecos.
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