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12:00 am
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Ah, la sensualidad de los
boleros,
rodando en torno nuestro, manantiales
serenos de armonías, espirales
de humo azul con olor a limoneros.
Flotan nubes en los
desfiladeros
de la mente, germinan los rosales
de las manos, y hay cámaras nupciales
de las que hoy somos justos herederos.
El ritmo es lento, leve el
balanceo,
la voluntad ajena al titubeo,
y la intención de diáfano cristal.
Tú que entre pasos
rítmicos rebelas
mi piel sin alas, y sin alas vuelas,
llévame, amor, al baile horizontal.

- Soneto Nº 1072 de Francisco Alvarez Hidalgo
- Los Angeles, 6 de abril de 2004
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