Oigo palabras
mudas que nacen de tus ojos,
acariciando el alma con suavidad de luna,
mitigando tristezas, desvaneciendo enojos,
con la quietud serena de una canción de cuna.
9:00 am
Renacen alborozos en la
aurora
que al ocaso no fueron ni sospecha;
y al despertar de madrugada acecha
efervescencia que la noche ignora.
Precede al sueño un
viento que desflora
los deseos del día, la cosecha
del trigo en granazón, lugar y fecha
en que la sed al agua se incorpora.
Pero al amanecer la gloria
es doble;
si fue gala barroca, ahora es redoble
de tambores de guerra por el llano,
de anárquicos, robustos
saxofones,
estallido de tubas y trombones,
e incendiarios acordes de piano.