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Original de

Francisco Alvarez Hidalgo





Decoran tus recuerdos mi aposento;
nadie los ve, los muros de la mente
se ocultan a miradas indiscretas.
Y las paredes de tu pensamiento,
¿quién las decora, quién es residente,
a quién evocan, y por quién te inquietas?
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Se me ablanda la piel de las ideas
cuando te piensan, porque yo no pienso;
yo soy en parte sentimiento intenso,
y en parte soy sentido que espoleas.
Pero en la mente, eufórica, alboreas,
lúcida aurora o espiral de incienso
que en delicado, luminoso ascenso,
no sé si te moldeo o me moldeas.
Trípode equilibrado, de alta mira:
Corazón que, ensanchándose, suspira,
intelecto de vasto panorama,
y voluptuosidad desafiante;
tres condiciones para ser mi amante,
y mi alma, en esas tres, se te derrama.
Los Angeles, 21 de marzo de 2004
Soneto Nº 1059, en la voz de O.S.O. (Huesca, España)

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