Antonio Gala

España (1936-)
Sonetos de la Zubia. Nº 14
 

Me desperté soñándote aquel día
en que estrenó mi corazón latido,
y le puse tu nombre y tu apellido
al cielo, al sol, al mar y a la alegría.
 
Poco después, cuando la tarde fría
se echó a morir privada de sentido,
supe que, con la luz, tú te habías ido
y que jamás la luz retornaría.
 
Pero hoy mi corazón incontenible
siente otra vez brotar, como una fuente,
el ávido reclamo de la vida.
 
¿Por ventura es aún todo posible,
o es que el dolor prepara, reincidente,
con pasos de paloma su embestida?










 


frankalva@earthlink.net

Te invito a conocer toda mi producción:

 

 

Si el "banner" anterior no se abriera

Haz "click" en este Enlace

Copyright/Derechos de autor