Sísifo
Por ti me aflijo, Sísifo, y entiendo
la atroz futilidad de tu tarea;
pero además por mí; también se arquea
mi espalda bajo el peso con que asciendo
esta montaña en que me voy haciendo
eternamente viejo, que bloquea
mi escalada final, y zarandea
mis huesos al caer. Me voy muriendo
de frustración, derrota tras derrota,
mas la muerte parece tan remota…
Subir, casi llegar, volver a hundirme,
y de nuevo emprender la misma empresa,
al hombro el alma, cuyo fardo pesa
de forma tal que impide redimirme.