A mí también

A cuestas llevo una canción tan triste
que me sangra la espalda con su peso;
entre los labios se me muere un beso
de tantas veces que a nacer insiste;

la carne, despoblada, se reviste
de temblor que no lleva nombre impreso;
y en la pulpa apresada en cada hueso
callado grito de dolor persiste.

Qué turba de posibles desfigura
mi oscura realidad, y la fractura
en los fragmentos mil que van rodando.

Te repartes en varias direcciones,
y es una más de tus revelaciones
que a mí también, también, me estás amando. 


3 de marzo de 2003

 

 

 

 

 

 

 

   

 

 



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