Partir, morir

Me voy muriendo en la mañana rosa,
cuando la tierra es vida que renace;
y aunque tenaz a tu perfil me abrace,
la hora ha sonado, firme y ominosa.

Hora ya de partir; qué silenciosa
en el fondo de tu alma mi alma yace;
la muerte no dialoga, nos deshace,
verdugo del amor, bestia celosa.

Siempre se muere un poco al despedirse,
y a veces mucho, y no puede decirse
si está más muerto quien se va o se queda.

Partir, morir, cuando el rosal germina,
cuando resurge el sol tras la colina,
cuando el viento acaricia la arboleda.


14 de marzo de 2003

 

 

 

 

 

 

 

 

 

   

 

 



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