II - Distanciamiento

La sombra de ese invierno, densa y fría,
sigue envolviéndome, como un sudario
amortajando el alma; mi calvario
alza una cruz sangrante en agonía.

Qué desigual distancia en lejanía:
para él tal vez yo un nombre innecesario,
y él mi finalidad, mi itinerario,
y la razón de mi melancolía.

Tantos años perdidos al cariño;
la vida injusta me ha robado al niño,
y el muchacho camina indiferente.

Cada día a la luz oculto el llanto,
desbordando en la noche, y me levanto
con angustia de mí, y amor de ausente.


17 de marzo de 2003

 

 

 

 

 

 

 

 

 

   

 

 



Visita mi "Antología de sonetos"



   





Contador de "Sonetos de marzo"



Contador de "Postales poéticas"