Lisístrata

Como perro lamiendo sus heridas,
en ausencia y silencio voy, hermanas,
llanto en las noches, rabia en las mañanas,
dolor bajo sonrisas mal fingidas.

Despertad, las que estáis adormecidas
en sombras de miserias cotidianas,
las de cabellos de oro o nobles canas,
remolcadoras de infelices vidas.

Nuestros hombres han hecho de la guerra
juego de obstinación, que nos destierra
a larga deserción, placer fugaz.

Desde hoy el sexo se armará de escudo,
y el idioma de amor quedará mudo
hasta el regreso manso de la paz.


5 de marzo de 2003

 

 

 

 

 

 

 

 

 

   

 

 

Envía esta página a esas personas
tan especiales en tu vida...
Tu Nombre:
Tu Correo:
Su Nombre:
Su Correo:
Para múltiples envíos, presionar en

Mensaje que deseas enviarle:


Visita mi "Antología de sonetos"



   





Contador de "Sonetos de marzo"



Contador de "Postales poéticas"