2734 - Tu nombre
El tiempo ha fracasado. No ha sabido
borrar tu nombre que, al leerlo intacto,
produce hoy en mi piel el mismo impacto
de honda voracidad, fiero estallido.
Yace en tu nombre tanto, aunque dormido,
que es casi tú, en espíritu y en tacto.
De él extraigo el acento, fiel y exacto,
que resonaba en mí, si proferido.
No perecen los entes inmortales;
sobreviven diluvios, vendavales,
cuanto logra fraguar naturaleza.
Y continúa el tuyo resonando
en mi entorno y en mí, rítmico, blando,
como antes de arroparte la tibieza.
Los Angeles, 3 de octubre de 2011