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Original
de

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- Ven
y báñate en mi río,
- río
soy: estoy y fluyo;
- te
rodeo y me hago tuyo,
- me
voy sin dejar vacío.
- Si
te sonríes, sonrío,
- si
sollozas, gemiré;
- mas
si tu recelo ve
- con
tristeza mi objetivo
- de
estar y ser fugitivo,
- me
haré lago..., y estaré.
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-

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Octubre
1998

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-
- 275
- Una
sonrisa leve y un beso inesperado
- descenderán
unidos en un rayo de luna,
- y
si no los rechazas, me quedaré a tu
lado
- para
que no se pierdan ni los robe ninguna.
-
-
- 276
- Cómo
el amor hizo pasar las horas,
- como
si el tiempo mismo no existiera;
- y
cómo dejó el tiempo que muriera
- la
llama de este amor por el que lloras.
-
-
- 277
- Dile
cuánto le quieres,
- aunque
sólo en silencio él te lo diga;
- no
lo ocultes, no esperes
- que
desgrane tu espiga,
- o
en vez de amante serás sólo amiga.
-
-
- 278
- Introduce
tus dedos en mi pelo,
- introduce
tus labios en mi boca,
- introdúcete
en mí con furia loca,
- aquí,
de pie o rodando por el suelo.
-
-
- 279
- Hay
un abismo insondable
- de
misterios en la muerte.
- ¿Y
el menos impenetrable?
- La
viuda que se divierte.
-
-
- 280
- Un
iceberg me tiene aprisionado,
- y
por mis venas corre sangre fría;
- estoy
temblando, y siendo envenenado
- por
el áspid de la melancolía.
-
-
- 281
- Ha
llegado el deshielo, ya los bloques
- se
funden al calor, ya resucitan
- los
sentimientos muertos, y te gritan
- que
una vez más me beses y me toques.
-
-
- 282
- Mis
palabras son mudas, mi frase está
dormida,
- soy
un badajo inmóvil colgando en la
campana,
- una
voz silenciada, que sólo obtiene vida
- cuando,
al tocarte, vibras conmigo en la mañana.
-
-
- 283
- -“Sumerge
en sueños la vida,
- que
el soñar no cuesta nada”.
- -“¿Y
el precio del alma herida,
- despertando
desolada?”
-
-
- 284
- Cómo
he de arrebatarte de tu esposo,
- por
unas horas nada más, o un día,
- rompiendo
en tí, sin tregua ni reposo,
- y
oyéndote decir que ya eres mía.
-
-
- 285
- Te
envío sobre el mar una tormenta,
- que
habrá de reventar en tu ribera,
- y
así en tu carne explotará violenta
- mi
propia carne, que aún está a la espera.
-
-
- 286
- Dame
la furia de tu instinto, amiga,
- que
tanto tiempo ha estado encadenado,
- déjale
en libertad, y que consiga
- rodar
su impulso sobre mí a tu lado.
-
-
- 287
- En
mi memoria estás tan encendida,
- desde
nuestra lejana primavera,
- que
aquella rosa que tu amor me diera
- perfumará
el invierno de mi vida.
-
-
- 288
- Siempre
pensé, impertérrito optimista,
- que
al sopesar el tiempo evaporado
- consiguiera
reir de haber llorado;
- pero
hoy encuentro que, al volver la vista,
- me
hacen llorar las risas del pasado.
-
289
- Mujer
que exhibes peculiar belleza
- manteniéndote
al hombre indiferente,
- y
ahogando en el orgullo la tristeza:
- ¿No
ves que el Tiempo robará inclemente
- cuanto
te ha dado la Naturaleza?
-
-
- 290
- Con
ojos abiertos leo
- los
rostros de mil mujeres,
- y
cuando los cierro, eres
- la
única imagen que veo.
-
-
- 291
- Al
escribir mis versos soy pájaro que
canta,
- sin
aducir razones ni elaborar mensaje;
- abriendo
el alma al mundo, perdido en mi paisaje,
- canto
porque mi canto mi espíritu levanta.
-
-
- 292
- He
mantenido sueños floreciendo en la
mente,
- tenido
pesadillas que me la oscurecieron;
- mas
los sueños se alzaron y las
desvanecieron
- como
ahuyenta la noche la aurora en el
oriente.
-
-
- 293
- Lanza
al aire, una por una,
- tus
fantasías más bellas,
- porque
aunque ninguna de ellas
- alcance
a besar la luna,
- quizá
besen las estrellas.
-
-
- 294
- Mi
lámpara está encendida,
- y
en su pábilo palpita
- fuego
y luz; y aunque transmita
- de
manera indefinida
- su
llama, no se limita.
-
-
- 295
- Te
voy a pintar el cielo
con los dedos de la mano,
- cinco
rayas y tres notas para tocar al piano.
-
- La
letra dirá “Te quiero” debajo del
pentagrama,
- y
en la hierba, bajo el cielo,
prepararemos la cama.
-
- Y
a mi oído,susurrando, cantarás la
melodía,
- y
besaré tu sonrisa, al tiempo de hacerte
mía.
-
-
- 296
- Maravillas
de la oftalmología,
- que
al visionario la visión mejora.
- Con
nuevos ojos me verás ahora,
- pero
aún tendrás la misma imagen mía.
-
-
- 297
- No
te asombres, caminante,
- de
la cumbre o del abismo,
- de
la paz o el cataclismo,
- ni
de la estrella radiante…
- Asómbrate
de tí mismo.
-
-
- 298
- ¿No
habrá quizá una amante millonaria
- presta
a invertir fortuna y energía,
- para
comprar a mi alma solitaria
- el
pasado perdido en apatía?.
- Tal
amante quizá, no tal fortuna,
- pues
más fácil será comprar la luna.
-
-
- 299
- Si
avanzara contigo en la sombra oscura y
fría,
- y
al toque de mi mano tu piel se
estremeciera,
- se
trocaría al punto la noche en claro día,
- y
el invierno se haría cálida primavera.
-
-
- 300
- He
labrado uno a uno los peldaños
- que
ascienden la ladera hasta la cumbre,
- pirámide
de amor y desengaños,
- de
soledades y de incertidumbre;
- trescientos
escalones en dos años,
- pasando
del ensueño a la costumbre;
- del
delirio al cansancio, y de la pena
- al
alborozo y a la paz serena.
(Indice)


- Qué
lejos
-
- Hay
un arado que me rasga el alma,
- semillas
secas en el surco abierto,
- y
yo labrando esta distancia estéril
- tras
la yunta del tiempo.
-
- Tierra
fecunda otrora en cercanías,
- de
cálida humedad bajo su suelo
- germinador
de flora lujuriante
- brotando
sin esfuerzo.
-
- Y
ahora lanzamos a voleo el grano
- y
casi todo se lo lleva el viento,
- surgiendo
briznas lánguidas y mustias
- que
consume el invierno.
-
- Oh,
si el trigo en tu hacienda sazonara
- le
amasaría al corazón hambriento
- una
hogaza de amor para saciarle
- sus
mas hondos deseos.
-
- Cerca,
qué cerca me parece verte,
- pero
al tender la mano estás tan lejos,
- que
quisiera dormirme para siempre
- en
mi árido desierto.
-
- Los
Angeles, 20 de septiembre de 1998
(Indice)
- La
caricia
-
- La
caricia es el ave del deseo dormido,
- con
las alas plegadas y el canto enmudecido.
-
- El
contacto ligero es tan sólo una llamada,
- que
aunque el ave percibe, permanece callada.
-
- Mas
al avance lento de la mano que toca
- un
temblor prolongado se dibuja en la boca.
-
- Y
el ave del deseo se estremece y
despierta,
- y
penetran sus garras en la piel
descubierta.
-
- El
camino iniciado con ritmo suave y lento
- se
acelera en impulso más rápido y
violento,
-
- abriéndose
las flores de exigencias y entregas,
- sordas
a los murmullos, y a las miradas, ciegas.
-
- Porque
el amante ignora la multitud curiosa,
- y
se abisma en la sombra de su acción
amorosa.
-
- Y
el roce que fue leve, lentamente se
extiende,
- y
desemboca en beso que circunda y
desciende
-
- con
decidido empuje, sin encontrar barreras,
- arrullando
los senos, temblando en las caderas…
-
- Deja
que fluya libre sobre tu piel mi
instinto,
- perdiéndose
en los túneles de tu laberinto.
-
- Los
Angeles, 23 de septiembre de 1998
(Indice)
- En
mis rodillas
-
- Sentada
en mis rodillas y a mi cuello abrazada,
- se
ha detenido el tiempo, la palabra
dormita,
- el
pensamiento inmóvil no se ocupa de
nada,
- e
ignoran los oídos a quien murmura o
grita.
-
- Qué
lejanas las sombras que las nubes
proyectan,
- y
las dudas qué absurdas y qué
insignificantes,
- que
aún estando en el fondo del alma, no la
infectan,
- y
aún hiriendo sus teclas no suenan
discordantes.
-
- Flota
la mente ausente en exótico nirvana,
- el
sentimiento fluye profundo pero lento,
- y
en la quietud serena ni el sentido se
afana,
- ni
la ansiedad destruye la magia del
momento.
-
- La
cabeza en el hombro resuelve los dilemas,
- evade
los conflictos y el horizonte amplía;
- susurraré
a tu oído uno de mis poemas,
- y
te amaré esta noche que es joven todavía.
-
- Los
Angeles, 25 de septiembre de 1998
(Indice)
- Soñador
-
- “Porque
nadie sabe dónde acaban los sueños”
- (Luis
García Montero)
-
- Hay
redoble de tambores en mi pecho,
- pero
no hay ritmos marciales ni trompetas,
- sólo
voces apagadas y sujetas
- al
latir del corazón insatisfecho.
-
- A
la escucha de sus pasos me sorprendo
- aunque
sé que este camino no hace huellas,
- porque
siendo peregrino en las estrellas
- ni
alcanzo la realidad ni la comprendo.
-
- Ella
habrá de transitar inadvertida,
- sombra
errante en permanente ofrecimiento,
- y
mis labios beberán el desaliento
- de
mi vida deslazada de su vida.
-
- En
qué mínimo universo estoy viviendo,
- pero
qué vacío está sin su presencia.
- Cuánto
más quisiera yo la turbulencia
- de
ambas órbitas en una convirgiendo.
-
- En
la inmóvil soledad de paz tranquila,
- aún
los sueños se nos duermen, agotados
- de
volar y de sentirse desterrados,
- sin
el brillo de otro tiempo en la pupila.
-
- Ya
no sé si quiero alzar de nuevo el vuelo,
- y
extender una vez más la mano abierta,
- o
encerrarme en el hogar, clavar la puerta,
- y
dormirme sin soñar, pegado al suelo.
-
- Los
Angeles, 29 de septiembre de 1998
(Indice)
- Dicotomía
-
- Del
griego “dikhotomía”: Dividir en
dos partes
-
- Quiero
ensillar hoy mismo mi caballo
- y
vestirme las armas,
- calzarme
las espuelas,
- calarme
el casco, y empuñar la lanza;
- Don
Quijote me espera y yo le sigo
- al
despuntar el alba.
- Y
atentaremos juntos lo imposible,
- llevando
el mundo sobre nuestra espalda.
- Pero
también escucharé las voces
- del
sentido común de Sancho Panza.
- Ensueño
y realidad, cosas e ideas,
- materialismo
e ilusión dorada.
- Ambos
se mezclan en el fondo oscuro,
- fondo
oscuro del alma,
- y
a veces saldrá Sancho aderezando
- con
ajos y cebollas las palabras,
- y
otras el caballero en un suspiro
- por
el amor lejano de su dama.
-
- Hay
un Don Juan oculto en mí, insaciable,
- aventurero,
infiel y sin constancia,
- rodando
por las calles como el viento,
- huyendo
entre los dedos como el agua.
- Y
hay un hombre leal, comprometido,
- firme
en la entrega que el amor reclama,
- marinero
de un puerto,
- barco
velero de una sola escala.
-
- Llevo
dentro al Buscón y al Lazarillo,
- héroes
de callejuelas y de plazas,
- gastando
bromas, recibiendo golpes,
- viviendo
del engaño y de la farsa.
- Y
al místico guerrero
- que
esgrime por igual pluma y espada,
- de
pensamiento etéreo, amalgamando
- Juan
de la Cruz con Amadís de Gaula.
-
- Y
un Velázquez de príncipes equestres
- con
fondo azul y gris de Guadarrama,
- y
a la vez de rufianes y de enanos,
- de
clases altas y de clases bajas.
-
- Angel
de luz, demonio de tinieblas,
- amplia
sonrisa, dolorosa lágrima,
- egocentrista
y desinteresado,
- solemne
voz, sonora carcajada.
-
- Qué
personalidad tan maniquea,
- y
qué mente tan libre y tan esclava,
- qué
lógica razón, qué incoherente,
- qué
confusión absurdamente clara.
-
- Y
así voy yo, hacia atrás y hacia
adelante,
- de
las caricias a las bofetadas,
- de
los impulsos a los empujones,
- de
los remansos a las cataratas;
- y
quien me mira de perfil tan sólo,
- que
no me juzgue así porque se engaña.
-
- Los
Angeles, 30 de septiembre de 1998
(Indice)
- 116- Visitante
-
- Turista
en tu paisaje, viajero
- de
leve planta y amplio recorrido,
- siempre
en marcha, jamás desfallecido,
- internándome
en tu íntimo sendero.
-
- En
mi vagabundeo sólo espero
- hallarme
en tí tan sin razón perdido,
- que
no acierte a pensar ni quién he sido
- ni
cómo llegué a ser tu prisionero.
-
- Y
al morir en mí mismo el transeúnte,
- despertará
a la vida el residente,
- para
en tí sola establecer su hogar.
-
- Y
habrás de responder a quien pregunte
- si
estoy sólo de paso o permanente,
- que
al fin llegué tras tanto caminar.
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