Poesía del momento, Nº 87 a Primera entrega de Octubre 2003

  

Original de

 

Francisco Alvarez Hidalgo

 

Por fin, al borde mismo de la cama,
extinguióse la luz, murió la llama,
toqué la oscuridad, abrí la puerta,

y salí al exterior; la luz del día
era suave caricia; amanecía;
en la alcoba la sombra estaba muerta.

 

Breverías

 

1114
Entre ausencias, gente y ruido,
alguien surge que no hiere:
un nuevo amor ofrecido,
arrinconando en olvido
al viejo amor que se muere.

1115
La besé sin amor y sin exceso
entre un abrazo tuyo y otro abrazo;
y siendo apenas perceptible trazo,
fue tu lágrima el precio de aquel beso.

1116
Me lo sabía todo de memoria:
Amor, traición, desesperanza, olvido;
hoy son parte integrante de una historia
de verdad y mentira sin sentido.
Mi verdad, mi ilusión, mi fe, mi gloria,
su maraña de engaños y descuido.
Me acarició otra mano, y ahora puedo
raspar su imagen, desdeñar su enredo.

1117
No sale el sol por ver cantar al gallo,
aunque el gallo tal vez así lo crea,
ni es tampoco por ti que hoy alborea;
no pienses gran señor, piensa vasallo.

1118
Mi vela no pierde nada
por encender otra vela;
¿por qué tu alma se rebela
si no ha sido recortada?

 
(Índice)

 

Poemas

 

 
901 -Tantas, tan…

Tantas veces llamaron a tu puerta,
tantas veces abrióse al caminante,
y tantas lo llamaste único amante,
y tantas su esperanza quedó muerta.

Anclada en tantas manos, tan experta
en lágrimas y piel, tan inconstante,
tan convincente y pura en cada instante,
alma de cien caminos, tan desierta.

Tantas palabras cálidas, tan vanas,
las mismas para todos, caravanas
sin cargamento de verdad, tan frías.

Tanta vida gastada, ilusión rota,
tanta fe desangrada gota a gota,
tanto te di, mis manos tan vacías.

Cantabria, 2 de octubre de 2003

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902 - Mírame

A los ojos, mujer, mírame intensa,
clávate a mí, déjame en ti clavado;
tú eres sólo presente, no hay pasado,
y en tu labranza mi almanaque piensa.

Adivino tu mies; qué recompensa
para este corazón alborozado,
que vio su campo un día devastado,
y hoy apenas se acuerda de la ofensa.

No desciendas los párpados, demora
la noche de tus ojos, e incorpora
su luz y su color sobre los míos.

Juegue la mano, el labio húmedo bese,
reviente el sexo, y la mirada exprese
su energía recíproca de ríos.

Burgos, 2 de octubre de 2003

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903 - Mujer en el andén

Mujer en el andén, quemando esperas,
en pausado, monótono paseo,
qué callada quietud de mausoleo
alza a tu alrededor densas barreras.

Las horas se suceden, desesperas;
trenes en reincidente martilleo
de frenos, llegan y se van; flirteo
de nostalgia y pesar. Ah, si supieras…

Si supieras que no habrá pasajero
ávido rastreando el hervidero
del gentío, buscando tu semblante.

Si supieras qué tarde es ya en tu día,
cómo viene la noche, tan sombría,
qué distante está el alba, qué distante.

Burgos, 3 de octubre de 2003

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904 - Aún felices

A María José

Diez años de pareja, y aún felices,
mezclando adversidades y sudores
al ritmo, la fragancia y los colores
que fecundan del alma las raíces.

Las heridas de un día, cicatrices
son hoy donde reposan los dolores,
un recuerdo tan sólo, tibias flores
que al marchitarse pierden los matices.

La palabra es caricia, no saeta;
si codazo, es impacto que respeta;
si quejido, es lamento afectuoso.

En cada sombra se adormece un rayo
que hace a diciembre asemejarse a mayo,
y abre al ocaso un arco luminoso.

Burgos, 3 de octubre de 2003

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905 - Otras palabras

Descarga el mazo de tus opiniones
sobre mi corazón y mi cabeza;
sospecha y duda se han hecho certeza,
libera, amiga mía, tus leones.

Tus razones han sido mis razones,
de mente cierta y alma que tropieza;
hoy reafirmas en mí la fortaleza
que naufragaba en río de intenciones.

De tus ojos mis ojos absorbieron
resolución, y en ellos se fundieron
tus palabras, exactas a las mías.

Otras palabras con rumor de besos
que un día se abrazaron a mis huesos,
han muerto ya, fingidas y vacías.

Burgos, 3 de octubre de 2003

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906 - Renovada ofrenda

No hay temor en mis besos ni habrá duda,
y en tu mirada, cielo despejado,
vibra un canto de amor, dulce, callado,
tu piel yacente junto a mí desnuda.

En transparencia estás, nada se escuda
tras el cristal de candidez; a un lado
queda el extraño brazo renegado
que apuñalaba, requiriendo ayuda.

Es tu palabra mía en exclusiva,
ni impura, tortuosa o fugitiva,
desconoce otras rutas, va conmigo.

Y hacia ti irán desde hoy mi fe y mi senda,
en incesante, renovada ofrenda,
unas veces de amante, otras de amigo.

Burgos, 3 de octubre de 2003

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907 - Nueva arquitectura

Ya no pondré en ti límites ni frenos,
joven corcel que trotas mi pradera,
ni mis impulsos ceñirán la espera,
ni mi sed se hundirá en jarros ajenos.

Eclipsarán tus senos a los senos
que ella en intimidad me descubriera;
y otra montaña habrá, y otra palmera,
y otra explosión de rosas y de truenos.

No olvidaré tal vez lo ya vivido,
mas palidecerá; su colorido,
por tu propio matiz, difuminado.

Tu brazo, ayer apoyo en mi amargura,
hoy alzará una nueva arquitectura
sobre el escombro del amor truncado.

Burgos, 4 de octubre de 2003

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908 - Otra cumbre

No me llega tu luz, ha oscurecido
lentamente en crepúsculo de meses;
duermen en pie de lanza los cipreses,
y el corazón también se ha adormecido.

Hoy ya es murmullo lo que fue alarido,
apática quietud son los reveses,
mis labios ya no esperan que los beses,
y mis cantos por ti han enmudecido.

Te ausentaste, cubriéndote el semblante
de una máscara absurda, caminante
de múltiples caminos clandestinos.

Ya no hay dolor, ni sed, ni incertidumbre;
he iniciado el ascenso de otra cumbre,
y blanquean de rosas mis espinos.

Burgos, 4 de octubre de 2003

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909 - Esta vez

Esta vez te amo más, y la amo menos,
esta vez hacia ti va mi poema,
esta vez es tu piel la que me quema,
y están mis besos llenos de ti, llenos.

Me descolgué en tus ojos, tan serenos,
en tu urdimbre de venas mi alma rema,
y absórbense a través de cada yema
recíprocos, hipnóticos venenos.

Adormezca la mente el balanceo
de miradas de mar, sin parpadeo,
y acelere latidos y temblores.

Sumérjase el pasado en el olvido
con su espurio dolor, su amor fingido,
y pintemos el cielo de colores.

Burgos, 4 de octubre de 2003

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910- Has esperado tanto

Me esperarás, y volveré a tu lado,
no como amigo ya, mas como amante;
mi fantasía del amor distante
humo ha sido, en el aire evaporado.

Ya no miro hacia atrás; estoy cansado
de dar sin recibir; voy, caminante,
hacia tu mundo azul, donde el instante
se transforma en sendero prolongado.

Has esperado tanto…, y esa espera,
tan injusta y cruel, mi compañera,
ha llegado a su fin; en ti me vierto.

Agua para tu sed hay en mi vaso,
y en la ceniza gris de mi fracaso,
la última llama tímida se ha muerto.

Burgos, 5 de octubre de 2003

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911 - Hay otro amor

Llegó su voz, opaca, cautelosa,
con temor opresivo de censura,
mas no quebró el cristal de la envoltura
que me rodea el alma silenciosa.

Gala fugaz sus pétalos de rosa,
lúcida placidez mi desventura,
y el rastro de despecho que aún perdura
ni es sal sobre la herida, ni me acosa.

No sé si merecí cuanto he perdido,
si merecí quedar tan malherido,
si merecí vivir tan defraudado.

Hay otro amor llamándome a la puerta,
cuya lengua veraz y mano experta
dejarán mi recuerdo despoblado.

Burgos, 5 de octubre de 2003

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912 - Recital

En tu voz tus poemas y los míos
van hermanados, mismo itinerario;
mi transfiguración y mi calvario
desembocan en ti como dos ríos.

Al oirte, un albor de escalofríos
me rompen la mañana; el calendario
marca besos de tinte mercenario
en recuerdos efímeros, vacíos.

El timbre de tu voz los ha llenado
de números gozosos; marchitado
queda el pasado, el hoy ha florecido.

Mis palabras renacen nuevas, puras,
perdiéndose en tu voz sus amarguras,
y filtrándose tu alma por mi oído.

Cantabria, 13 de octubre de 2003

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Cantabria/Castilla

Tengan ellos el sol, el aire inmóvil,
abrasador de rostros y paisaje;
para nosotros queden
nubes plomizas, lluvia fecundante.
Ellos recorran la meseta parda
de líneas rectas, desvestida de árboles;
líneas quebradas son nuestro horizonte,
verde esperanza, fronda exhuberante.
Y el mar es nuestro, su sonrisa-espuma
mansa sobre la arena se deshace,
y su grito de furia apasionada
hiere la roca con rigor de alfanje.
Castilla parda, mística y austera,
bucólica Cantabria del linaje.

Cantabria, 10 de octubre de 2003

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