Poesía del momento, Nº 102d

Cuarta entrega de Enero 2005

 

Original de 

Francisco Alvarez Hidalgo


Al besarte parece que se agitan
mil diminutos dedos en el vientre;
mil susurros eróticos que invitan
a que en tu oscura intimidad me adentre;
mil temblores de muslos que me gritan,
exigiendo que me alce y me descentre.
Y tu me besas repitiendo el grito,
mi cuerpo ya a tu cuerpo circunscrito.


Brevería Nº 1216

Breverías

   
1300
Me abrazo a las columnas que sostienen
el peso de tu templo, me remonto
directo hacia la ojiva; mas de pronto
observo que mis dedos se entretienen
en el musgo rizado, oscurecido,
que a través de los años ha crecido.
1301
Sobrevivir al margen de la vida
donde el destino sus desdichas vierte;
saber que cuanto menos se te olvida
menos acierta el alma a conocerte;
temer el tiempo que cruel nos priva
del gozo de partir hacia la muerte;
aborrecer las rosas y los días,
los colores, la luz, las melodías.

1302
No me comprendo sin amar; requiero
una mano, una voz, una mirada,
y tal vez unos versos y un bolero,
y un desnudo apoyándose en la almohada,
aunque deba partir cuando el lucero
vespertino le anuncie retirada.
No me comprendo sin amar; no obstante
estoy amando sin tener amante.

1303
Feliz ella ajetrea la cazuela
sobre la llama azul en la cocina;
él, al fondo, a la mesa, en una esquina,
su alma desnuda en el papel revela.

Ella voltea el rostro, sonriente,
él, absorto en su afán, no lo percibe;
ella se acerca, y ahora él ya no escribe;
ella sobre él, así, tan de repente.

1304
Cómo me pesa el alma de fatiga,
tan ligero mi cuerpo, tan bravío;
se me juzga feliz porque sonrío;
¿quién ve la soledad que me castiga?

1305
Soñé contigo sin estar dormido;
¡qué fantasía tan sensual y loca!
Mi mano izquierda era en tu seno un nido,
y mi mano derecha era tu boca.

(Indice)

 

Poemas

   
1224 - Mensaje en blanco

Si recibieras un email vacío
escucha el palpitar de oculta vida,
acaricia su carne desvestida,
presiente el rizo del escalofrío.

Quizás en invisible desafío
te ha llegado una rosa aún no nacida,
una canción de amor adormecida,
o tal vez los mil ojos del rocío.

Nada va en blanco enteramente; todo
tiene razón de ser, y de algún modo
mensajes mudos pueden ser vibrantes.

Sabe el silencio revelar a gritos
mucho más que la voz y los escritos;
no requieren palabras los amantes.

Los Angeles, 27 de enero de 2005
(Indice)

 

   

1225 - Laboreo

Instalaré mi rostro en la angostura
de tu barranco al pie de las colinas,
mientras la tarde cierra las cortinas
dando a la noche intimidad oscura.

Eres blanda quietud, fruta madura
erguida en cada seno, y me encaminas,
virtuosos de flauta y mandolinas,
manos y boca a rítmica aventura.

Me inclinaré al cultivo de tu suelo,
hendiendo en suavidad de terciopelo
la reja de mi arado sobre ti.

Desbordará la lluvia el surco abierto,
y revitalizando tu desierto,
me verteré sembrándote de mí.

Los Angeles, 28 de enero de 2005
(Indice)

 

   

1226 - Primaveral invierno

Al hablarme, sofocas o amordazas
tantas palabras que enunciar quisieras;
si vengo en son de paz a tus riberas,
¿por qué las fortificas y acorazas?

Sean tus manos íntimas tenazas,
tu voz, chorro de luces que liberas,
tus muslos, lúbricas enredaderas
que más me estrechan cuanto más me abrazas.

Qué extraño invierno: Se derrite el hielo,
florecen los jacintos, y en revuelo
vuelven los ánades y las cigüeñas.

Desvélate, mujer, sal a la calle,
que perderás este esplendor del valle
si bajas la persiana y sólo sueñas.

Los Angeles, 28 de enero de 2005
(Indice)

 

   

1227 - Allí estaré

Si el mar, la luna, el sol han olvidado,
si los hombres, los ángeles, el cielo,
perdieron sus oficios por el vuelo
de la memoria, o se han bastardeado;

si la luz se ha dormido en el nublado,
las olas han cristalizado en hielo,
ángeles y hombres han tejido un velo
que los pueda enclaustrar al otro lado;

si todo en derredor es anarquía
como lo fuera el mundo el primer día,
la sombra en gestación sobre el vacío

y la mano de Dios que se retrasa,
sentirás un aliento que te abrasa,
soplando a tus espaldas: Es el mío.

Los Angeles, 29 de enero de 2005
(Indice)

 

   

1228 - Tan alejada

Estaré más allá de los olvidos,
donde el recuerdo explora redenciones,
dejando atrás mi cueva de leones
y la ferocidad de sus rugidos.

La desmemoria adorna de descuidos
su carnaval, carece de intenciones,
se nutre de apatía, de omisiones,
y aunque es silencio, se perfila en ruidos.

El recuerdo es el trueno, el martillazo,
pero viene en disfraz de fogonazo,
pincelada de grácil luz callada.

Yo que tanto te amé sigo espigando
el temblor susurrante, el color blando,
que tanto hablan de ti, tan alejada.

Los Angeles, 29 de enero de 2005
 
(Indice)

 

 

Último poemario de Francisco Alvarez Hidalgo, 

disponible en España desde mayo 2006, 

y en América a partir de primeros de junio 2006.

Más información en el siguiente enlace:

http://poesiadelmomento.com/voces/vocesalviento.html

 

 

El correo frankalva@earthlink.net

está cerrado. Por favor dirigirse a:

franciscoalvarezhidalgo@gmail.com

La familia de Francisco te responderá agradecida.

Envía esta página a esas personas
tan especiales en tu vida...
Tu Nombre:
Tu Correo:
Su Nombre:
Su Correo:
Para múltiples envíos, presionar en

Mensaje que deseas enviarle:

Te invito a conocer toda mi producción:

 

 

Si el "banner" anterior no se abriera

Haz "click" en este Enlace

Copyright/Derechos de autor