Poemas de amor, de soledad, de esperanza
de
Francisco Álvarez Hidalgo

Antología de Sonetos

2458 - Bajo a inquietar el alma
¿Quién oye mis gemidos? ¿Quién advierte la nebulosidad que me rodea? ¿Quién sabe del punzón que agujerea esta carne que ya no se divierte? Bajo a inquietar el alma, que despierte del sueño de la inercia. Burbujea en su fondo la sombra de una idea, como si regresara de la muerte. La sombra se incorpora, se ilumina, toma cuerpo, se asoma a la retina, expresándose en lágrima fugaz. Oh, qué resurrección. Calla mi llanto, se disipa la niebla, y me levanto cicatrizado, y con la vida en paz.
Los Angeles, 20 de septiembre de 2010
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