Soneto escrito por:

 


(Para información sobre el autor, click aquí    

 

 
Padre muerto
 

Sus palabras anidan en mi oído,
y en mí resuena el eco de su risa;
tan inmóvil, quien tuvo tanta prisa;
tan presente y real, quien ya ha partido.

Fue innovación sobre lo consabido;
fue costumbre en el cambio que revisa;
fue huella en el sendero que otro pisa,
fue vigía en el campo adormecido.

Fue, fue, no es ya, pero aún hoy sigue siendo.
Vivió, cuando otros iban subsistiendo,
como si nunca hubiera de morir.

Y aunque se fue, se quedará conmigo,
padre, y hermano, y sobre todo amigo,
de quien ni sé ni quiero prescindir.

Soneto Nº 421
Los Angeles, 6 de febrero de 2001

Regresar a la página principal:

 

 

 

frankalva@earthlink.net


Te invito a conocer toda mi producción:

 

 

Si el "banner" anterior no se abriera

Haz "click" en este Enlace

Copyright/Derechos de autor